![]() |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes al tema Observaciones. De género irracional![]() (Antes de nada, sigo sin tildes, solo puedo poner las que me señala en rojo el Word. Hasta que mi hermano me instale un programa, tengo que estar así. Me dijo una combinación, pero la apunte en un papel y no lo encuentro. Me dedico entonces a intentar hallar esa combinación sin éxito. Y por eso lo aviso). (Voy a escribir una cosa para ver si me inspiro y escribo de una vez la reflexión que tengo que hacer para una asignatura; y ya de paso, para actualizar, aunque no me gusta escribir de cosas malas). Estación de Plaza de Castilla. Anden de la línea 1 en dirección a Sol. Nada mas bajar las escaleras mecánicas veo a una pareja compuesta por un hombre y una mujer. Ella tiene un rostro extraño, es bizca o algo parecido, pero además, esta llorando. El hombre la abraza e intenta consolarla. Siempre que veo algo así, nunca me imagino que llore porque le ha ocurrido alguna desgracia externa a su relación. Muy al contrario: ese cabron le ha hecho algo y ella esta disgustada. O puede que haya sido al revés y la pecadora sea ella. Siempre que veo algo así se me encoge el corazón, mas que si la mujer en cuestión estuviera disgustada por alguna otra cosa: ¿Y si se le hubiera muerto un familiar? ¿Y si la hubiesen despedido de su trabajo y ahora no supiera que hacer con su vida? Por si esta visión fuera poco (en realidad lo era), al torcer la esquina y llegar al andén propiamente dicho, me esperaba lo peor. En uno de los bancos había otra pareja. Ella hablaba alto y con un tono de desprecio realmente alarmante, pero como estaba la tele del metro puesta, ni yo ni supongo que ninguna de las personas que estaban alrededor podíamos oír nada. Ella llevaba unas alpargatas con forma de manoletinas y vestía informal pero queriendo dar apariencia de ’arreglada’, llevaba su cabellera negra recogida en una pinza. Estaba cruzada de brazos mostrando una actitud de distanciamiento, y parecía que tenía muy claro que lo mejor que podía hacer en su vida era olvidar a ese maldito cretino que estaba a su lado, fuente de todas sus desgracias. La voz del hombre se veía absolutamente eclipsada por la de la mujer, grave y estentórea, similar a la de un transportista enfurecido. El hombre llevaba gafas y su estomago dejaba entrever que había bebido alguna que otra cerveza a lo largo de su vida. Hablaba poco y no se mostraba tan ofuscado como la mujer. Se limitaba a soltar algunos reproches o a darle cínicamente la razón a ella, tal y como se haría con un loco o un niño pequeño. Estaba anunciado que el metro llegaría en 4 minutos y entretanto yo me puse a estudiar etica. Se me cayo la tapa del subrayador cerca de la pareja y me agache a recogerlo contrariada. Cuando les miraba, a la mujer parecía molestarle más que a el hombre el hecho de que tuvieran publico. Pero en general la gente miraba a la televisión del metro embobada e hipnotizada y no se estaba enterando de nada de lo que estaba pasando. Cuando llego el metro, deje de estudiar para subirme, y mientras todos los viajeros se preparaban para hacer lo mismo, la pareja no lo hizo. Estaba claro que la cosa no iba con ellos. Cuando entre y conseguí un asiento, les seguí observando para ver si se montaban, pero no lo hacían. Ya no tenían destino, ya no necesitaban ir a ningún lado, excepto a la resignación y al sufrimiento. Había un señor montado en el metro enfrente de mi que pareció percibir su presencia, pero se limito a cambiar el gesto y a mirar para otro lado. Yo me quede absorta, con el corazón helado. ¿Por que estas escenas? ¿Como se puede pasar del amor al odio tan fácilmente? Es mas, ¿es que acaso aquello no es ni era amor? Y en ese caso, ¿por que la cabeza no pone orden en ese aparente e imposible desaguisado? La irracionalidad predomina sobre la razón y la lógica, y más aun, sobre el corazón. ¿Es que la sociedad esta alentando estos comportamientos? ¿Los medios de comunicación no pueden hacer nada para impedir esto? ¿A nadie mas se le encoge el corazón? Martes, 10 de Junio de 2008 23:22. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones Hay 2 comentarios. Mi columna de redacción![]() Hola a todos, éste es el artículo de opinión que acabo de hacer para dárselo a mi profesora cansina, que nos pide una columna de ¡1.200 palabras! Cuando me faltaban dos palabras, he estado a punto de hacer como Hommer cuando se convierte en crítico gastronómico y para terminar pone "joróbate-Flanders". Bueno, me ha costado lo suyo, no sabía qué más narices poner y me he enrollado como he podido. Para hacerlo me he inspirado en la actualidad pero también en la conversación que escuché el otro día en mi periódico. Una le avisaba entre risas a uno -al director- de que la columna que iba a escribir a lo mejor le costaba el despido; y aunque éste le llevaba la contraria (o sea, que el director se reiría de mi artículo), sonreía y bromeaba con ella. La columnista sacó su columna y mucha gente la habrá leído. Yo la leí y me gustó. No esperaba menos de ella. Ahora lo que espero es que mi artículo no sea muy redundante ni demasiado subversivo, aunque he de reconocerlo: soy un poco feminista. No obstante, y sin necesidad de estar loca o menospreciar a los hombres sin razones para ello, a veces hay que ser algo "-ista" para que cambien de una vez las cosas ¿no creéis?. En fin, he aquí mi gran columna, (debería hacer esto más a menudo). Otra historia El tema ‘estrella’ de esta semana han sido las llamadas ‘ministras de Zapatero’. Y es que no se ha hablado, como en otras ocasiones cada vez que se da paso a una nueva legislatura, del equipo de ministros que ha nombrado el presidente del Gobierno para criticar o valorar su trayectoria y competencias respecto al cargo que van a ocupar. No, esta vez sólo ha trascendido el hecho de que por primera vez en la Historia de España -¿y del mundo?- en la composición de un Gobierno haya más mujeres que hombres. Hasta aquí todo bien. Ya era hora de que la realidad de las universidades y de las escuelas se trasladara a la esfera pública. Las mujeres cada vez superan más a los hombres en número de matriculados en las universidades. Entonces, ¿por qué en las reuniones de alto nivel hay tan pocas o ninguna mujer? ¿Cuántas mujeres dirigen un periódico en este país? ¿Y en el mundo? Bueno, esta vez han sido 9 frente a 8, no se vayan a pensar que hay uno o dos pobres hombres indefensos ante tal horda de féminas descontroladas y ‘hormonadas’. Están casi igualados. Pero en los titulares de los periódicos la nota importante eran ‘ellas’, como si no se hubiera nombrado a hombre alguno para ser uno de los ‘hombres del presidente’. Así, “Zapatero y las ministras” era uno de los titulares más recurrentes y por ello, facilones. Nada informativo, si se quiere. Y bastante amarillista. Pero ésa es otra historia, porque lo que aquí se lleva son la carnaza y el morbo, el sensacionalismo en su máxima expresión. Y a pesar de ello, -o mejor dicho, gracias a ello-, al final casi nadie sabe quiénes son esas ministras de Zapatero. Quizá ni siquiera sepan nombrarles a ellos. Algunos sólo conocen a una, y ni falta que les hace conocer a más para opinar y para saber lo que se debe hacer aquí como Dios manda y lo que no; y sobre todo la conocen por llevar el sambenito de ‘la del bombo’. Cinco días después de la toma de posesión, Carme Chacón se ha desplazado a más de 5.000 kilómetros de Madrid y ha pasado revista a las tropas españolas en Afganistán. Acompañada por su ginecólogo, un pediatra y un anestesista, un equipo médico con el que gracias a Dios nunca ha tenido que viajar ningún otro ministro, porque sería por una causa clínica realmente grave, -¿y lo haría?- la nueva ministra ha expresado su “respeto, admiración y orgullo” por el trabajo de los militares desplegados en Herat. Asimismo, cuando juró su cargo, Chacón gritó los ‘vivas’ a España y al Rey como lo pudieran haber hecho los ministros Alonso, Rubalcaba o ’Pepiño’. Pero en los corrillos, la imagen de una mujer embarazada – y sin embarazar también- en un mundo de hombres adquiere tintes casi escandalosos. Mujer embarazada no equivale a mujer inválida, a ver si se enteran, aunque en los metros y autobuses se las deba dejar sentar por si ocurre el frenazo de turno y por respeto, y aun así no siempre se hace. Pero ésa ya es otra historia. En la última semana se han dicho y escrito un sinfín de barbaridades acerca de las supuestas incapacidades de una ministra que sólo ha cometido el pecado de tener un útero y un óvulo fértil. ¿Y si le da por vomitar en una reunión de alto nivel? Pues se va al baño y luego vuelve, como haría el gran General de las Fuerzas Armadas españolas si le da un apretón tras la fabada asturiana que se ha metido entre pecho y espalda a la hora de la comida, y sanseacabó. Pero, ¿y si se pone de parto? Primero la agotadora campaña electoral, después el nombramiento y ahora, a trabajar. Al fin y al cabo, es ‘la nueva’, pero se enfrenta a todo ello sin miedo y sin las manos en los riñones, alejada de la típica imagen de lo que se entiende como ‘mujer embarazada’. Chacón – y no ‘la’ Chacón- manifestó a su médico su deseo de realizar este viaje a la base española de Afganistán, y el ginecólogo, a pesar de que antes se les prohibiera a las mujeres tomar un avión con siete meses de gestación, le dio su permiso. Bueno, antes también se decía que una mujer con la menstruación no podía tocar las plantas, porque entonces las pobres se pocharían, lo que embargaría de pena a los padres de esa niña inconsciente y maligna, y la dejarían sin salir a jugar con sus amigos esa tarde, a la pobre. También se pensaba – ¿se seguirá pensando?- que una mujer con la regla tampoco debía hacer mayonesa porque entonces ésta se cortaría. Pero en fin, ésa es otra historia. A Chacón no se le corta la mayonesa ni se corta un pelo a la hora de enfrentarse a la inevitable conciliación de lo que va a suponer el desempeño de su dura cartera y su condición de madre. Lo que se ha llamado conciliación familiar parece un sinsentido formado por dos palabras que sí tienen sentido pero que juntas no parecen designar sino a una quimera. No se dice qué se concilia con lo familiar. Pero se sobreentiende que siempre es lo laboral. Como antes las mujeres no trabajaban fuera de casa, no había ningún problema, porque los hombres no tenían nada que conciliar. Cada uno a sus labores. Sin embargo, una vez que la mujer da a luz, se deben responsabilizar los dos progenitores, aunque el hombre no vaya a dar de mamar al bebé ni ninguna de esas cosas. Pero ésta es otra historia. De todas formas, ahora también hay hombres -no se vayan a pensar que no-, que se mueren por saber qué se siente cuando llevas una criatura en tu interior. Y si no, que se lo pregunten a Thomas Beatie, el transexual estadounidense embarazado de seis meses cuya imagen ha dado la vuelta al mundo. Pero eso no cuenta, porque este hombre nació mujer, y aunque se sienta hombre, son las hormonas femeninas las que han hecho posible que vaya a dar a luz al primer niño que cuando nazca no sabrá si reír o llorar. Aunque el bebé de la ministra Carme Chacón llore más de una vez y no sienta a su madre a su lado algunos días, ella, mientras recibe llamadas telefónicas o atiende solicitudes, estará preocupada, no dejará de pensar en él y muchos días tendrá que darle el biberón en su despacho y le cambiará el pañal sin que nadie le pregunte si concilia o no concilia. La ministra, hasta que dé a luz dentro de uno o dos meses, hará los viajes que considere necesarios ya que el embarazo no es una patología, a ver si se enteran. Sólo ella sabe hasta dónde puede llegar. Que dejen de juzgarla por algo que no tiene relevancia para el cargo que va a desempeñar - ¿y si Bono se hubiera roto una pierna y no hubiera podido hacer esos viajes que tanto solía hacer como titular del Ministerio?-. Que se preocupen de otros menesteres. Pero eso, en este país, nadie lo sabe hacer. Ah, esa ya es otra historia. Domingo, 20 de Abril de 2008 20:34. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. De líderes![]() Estoy ahora mismo estudiándome, a duras penas, el libro de liderazgo sobre el que me van a examinar mañana. Después de leer las cosas sin prestar atención unas cuantas veces, creo que por fin estoy llegando al meollo del asunto. Y el acordarme de los jefes que he tenido a lo largo de mi vida, (este verano casi todos, más bien) ha hecho que todo se me esté quedando mejor. Mi jefe de la página web era un buen líder, el tipo ideal del que habla el libro. No solamente me explicó, el primer día, lo que tenía que hacer (escribir cotilleos), sino también el porqué: los propósitos e ideas básicas y subyacentes de esa empresa (“a la gente que se mete aquí le gusta leer poco, y cosas que sean fáciles y amenas, que enganchen”. “Se trata de entretener”. “Tienes que escribir de manera sensacionalista”, me vino a decir). Y los primeros días me mandaba lo que tenía que hacer: la noticia de la Pantoja, la de Bisbal, la de Jesulín, etcétera. Pero pasado un tiempo, cuando vio que podía confiar en mí, me decía: “haz lo que creas”. Y después evaluaba mi trabajo: “muy bien”, o “tienes que escribir menos”, o “date prisa” (aquí iba a poner "hazlo más rápido", pero me he dado cuenta de lo bien que quedaba y he decidido cambiarlo). Por otro lado, mi jefa del primer programa de radio en que estuve, era pésima. Pasaba de mí y jamás me explicó lo que tenía que hacer. No sabía qué hacer conmigo, y, de esa forma, sin saber cuáles eran sus propósitos ni lo que se esperaba de mí, por mi parte rara vez tomaba la iniciativa, o rara vez hacía algo que supiera que era verdaderamente necesario. Además, quería hacerse nuestra colega (de M y de mí) para irnos de copas y sentirse más joven, y después tenía salidas de tono y detalles feos en las horas de 'trabajo'. El siguiente jefe que tuve en la radio era mucho mejor. Aunque tampoco me explicó nada de los propósitos y aspiraciones de esa organización, el objetivo primordial estaba claro: había que sacar adelante un programa. Ésa era la tarea que había que cumplir. Y para ello, (aunque en el caso anterior el objetivo fuera el mismo) a mí me asignó una sección, y eso era lo que se esperaba de mí: que la preparara a diario. El tío confió desde el principio porque, aunque se leía lo que yo iba a decir en antena cinco minutos antes de que todo empezara, cuando a mí me daba por decir cosas que no estaban en el guión, nunca me llamó la atención. Es más, eso es lo que él quería, que quedara espontáneo. Por último, mi jefe actual no es ni malo ni bueno. A veces ni siquiera es. Pero creo que no es exactamente su culpa, como líder de equipo, ni siquiera lo es del líder operacional: yo creo que es más bien culpa del líder estratégico. Este jefe nunca me explicó nada. Es más, hasta que no llevé una semana trabajando ahí, no supe ni quién era. Todo lo que había que hacer y que no hacer me lo explicaron sobre la marcha mis compañeros. Y respecto al control y la evaluación que debería llevar a cabo de vez en cuando, no realiza ni lo uno ni lo otro. Me da la sensación de que no sabe quién trabaja más y quién menos, o quién lo hace mejor y qiuén peor. Supongo que la naturaleza del trabajo implica que las cosas sean así. Además, no podemos esperar recibir recompensas a largo plazo, la única, en todo caso: que nos quiten de ahí y nos pongan en otra área (a mí espero que dentro de tres meses). El objetivo que tenemos que cumplir no es un objetivo que alcance cotas muy altas de motivación, pero visto desde una determinada perspectiva, es hasta bonito. En fin, ésta es una breve y rápida reflexión que he hecho porque tenía ganas de darle a la tecla y para que os planteéis cómo es y cómo debería ser vuestro jefe/a. En fin, me voy a trabajar, a no aguantar al jefe. Martes, 15 de Enero de 2008 17:19. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Cantemos algo juntos (o no)![]() Como hace días que no actualizo, voy a hablar de un tema polémico, político y poco propio de este blog, pero que aún así me ha hecho gracia, y en este cajón desastre cabe todo. Acabo de leer en El Mundo un artículo de Henry Kamen en el que se plantea si el himno español debe o no debe tener letra para que pueda ser cantado. El autor apunta que, además de España, en Europa hay otros países que tampoco tienen letra, a saber: Bosnia, Herzegovina y San Marino. Y, con respecto a los países que sí tienen letra y que conocemos todos: la Marsellesa, el Dios salve a la Reina británico, o el de los EE.UU. Kamen recuerda que fueron motivados por una tradición de identidad nacional, y que la letra era una especie de llamamiento contra un enemigo común. ¿Entonces será que España no ha tenido enemigos contra los que entonar una canción que signifique algo? Sí, España luchó contra los franceses de la época de Napoleón, y durante una temporada odió a los yankees de McKinley que le arrebataron Cuba y las colonias. Y si nos remontamos más allá, los españoles también tuvieron que luchar durante unos tropecientos años contra los musulmanes en lo que se llamó “la Reconquista”. Sí, España siempre ha tenido algún que otro enemigo, como todos los países. El problema, como sugiere Henry Kamen en su artículo, reside en que, a fin de cuentas, el mayor enemigo de España han sido los españoles. Además dice que aquí no sentimos, a diferencia de otros países, que somos nación. No todos cantaríamos el himno si tuviera letra. Nos hemos peleado siempre e incluso ahora, a pesar de intentar simular que nos queremos mucho desde el maldito 15-J de 1977 (maldito porque me lo preguntaron en la prueba y no caí en qué coño era “15-J”, seré tonta; no me cogen ni de coña, qué mala soy, y encima fui con resaca). Pues eso, que a pesar de los actos conmemorativos del 15-J y del ensalzamiento de la figura de Suárez, los españoles nunca aprenderemos qué es la democracia y qué hay que hacer para sentirnos unidos y no darnos de leches verbales por si el himno tiene letra o no, por si unos dicen que son nación y otros no, por si unos tienen “ayuntamiento malvado” y otros no… En fin, y si a esto la añadimos que algunos propugnan que en la letra se haga alusión al enemigo común que se supone tenemos que combatir ahora (ETA) la cosa ya sí que se vuelve grotesca. Como dice Henry Kamen, ¡nuestros enemigos son españoles! Tendríamos que incluir en la letra nuestro odio hacia los cretinos y hacia los que no se lavan y hacia Victoria Beckham y hacia Nuria Bermúdez y hacia toda aquella gentuza que nos cae mal, en definitiva. A mí me da igual que el himno tenga letra o no. Al fin y al cabo, Fernando Alonso dice que se emociona igual cuando se lo ponen, tenga letra o no. Y si a Fernando Alonso le gusta, ¿a nosotros qué más nos da? Además, siempre nos quedará el “Franco, Franco, que tiene el culo blanco porque su mujer lo lava con Ariel”. ¿O no? Mi última crónica del curso![]() “Lo que está haciendo El Mundo con el 11-M no es periodismo de investigación; es opinión”. Manuel Cerdán, Director de Interviú y del Equipo de Investigación de El Mundo. Para Manuel Cerdán el periodismo de investigación “no es un género, sino una actitud del periodista ante la investigación”. Es preciso que haya iniciativa personal y temas de importancia sobre los que investigar, utilizando para ello incluso cámaras ocultas, porque, según Cerdán, en temas de interés, “son lícitas”. No obstante, considera que la investigación que está llevando a cabo el periódico de Pedro J Ramírez - y en el que él mismo desarrolla sus actividades periodísticas- sobre los atentados del 11 de marzo de 2004, no es periodismo de investigación, sino opinión. El Director de Interviú considera que para que se dé un verdadero periodismo de investigación tiene que haber “diligencia, verificación y contrastación de datos por parte del periodista, además de la existencia de un tema social de interés sobre el que investigar e informar a los ciudadanos”. Cerdán estima además que la trasparencia informativa también ha de estar presente. “Últimamente se utiliza con frivolidad el término periodismo de investigación”, opina. Cerdán ilustra sus afirmaciones recordando algunos casos míticos de periodismo de investigación en España durante los años 80: el caso Filesa, el caso de los GAL, el de las escuchas del CESID, o el caso GIL de Marbella. Respecto a este último episodio de corrupción, Cerdán señala que el actual ´caso Malaya´ arranca de aquí, del expediente que se abrió al fallecido Jesús Gil, ex alcalde de Marbella y antiguo presidente del Atlético de Madrid. Y en el plano internacional, este veterano periodista de investigación menciona a Robert Green, fundador del IRE (Investigative Reporters and Editors), organismo con sede en EE.UU. y delegación en México. Según Cerdán, Green creó el IRE con el objetivo de “acallar las investigaciones que estaban llevando a cabo los periodistas en Arizona”, evitando así que se interpusieran los poderes públicos, lo que provocó en 1977 el asesinato de un periodista del diario “Arizona Republic”, Don Bolles. “Es éste un revulsivo para que los periodistas se sientan protegidos”, asegura Cerdán. Y es que el periodismo de investigación es un apartado de la profesión que acarrea consecuencias y repercusiones, tal y como reza el título de la tesis elaborada por el señor Cerdán: “Repercusiones judiciales y políticas del periodismo de investigación en España”. “Lo bueno del periodismo de investigación es que acabe en un proceso judicial”, opina. Por otra parte, Manuel Cerdán apunta una definición de Periodismo de Investigación apoyándose en las palabras de la profesora Montserrat Quesada, quien asegura que el periodismo de investigación es “el reporterismo que se hace a través de la iniciativa y el trabajo personal con el fin de descubrir temas que tienen importancia y que se intentan tapar por los poderes públicos”. Cerdán destaca fundamentalmente la iniciativa personal del periodista y el hecho de que se destapen aquellos temas que intentan ser ocultados por los poderes públicos. Además, respecto a la deontología periodística que es preciso tener en cuenta a la hora de llevar a cabo este tipo de prácticas periodísticas, el director de Interviú señala como importante el respeto al honor, a la intimidad y a la propia imagen de las personas sobre las que versa la investigación de la que después se va a informar, puesto que “hay errores que pueden hacer daño a personas ajenas” al caso del que se está tratando. No obstante, Cerdán reconoce: “incluso cuando estoy en mi casa y el periódico está en las máquinas, le estoy dando vueltas a si me he podido equivocar en algo”. **El titular lo he puesto para llamar la atención, porque sólo dijo eso y en el desarrollo no hablo más de lo de El Mundo. Lo reconozco: a veces soy sensacionalista. Si supiérais las cosas que escribo en mi trabajo de becaria del famoseo...(bueno, algunos ya lo habéis leído)** Y, hablando de El Mundo, este sábado me presento a las pruebas a las 9 de la mañana para ver si puedo entrar en octubre. Y yo que quería celebrar el viernes el fin de exámenes... Me cagüen. Jajaja. Jueves, 14 de Junio de 2007 17:52. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. ¿Ineptitud mía o las "maldades" del Nuevo Periodismo?![]() Sin conocer aún las ideas de Tom Wolfe o Hunter S. Thompson, yo siempre he defendido un periodismo diferente, alejado de la maldita pirámide invertida y que, más allá de las noticias informativas y asépticas que dan Radio, TV y ahora Internet, aportara algo más. Me estoy refiriendo a los periódicos, al periodismo escrito. Y es que estos días estoy pensando mucho en ello porque sé que hoy a casi todos los estudiantes de Periodismo nos cuesta un poquito leer los periódicos; y en las pruebas de actualidad que nos hacen para entrar en un periódico, solemos pincharla o, cuando menos, nos asusta bastante no estar lo suficientemente al día. A mí al menos me preocupa esto, porque a menudo prefiero mil veces leer un libro que un periódico. Anoche estuve analizando todo esto y analicé también un periódico. De todas las noticias y crónicas que había, sólo me interesó y enganchó una. Era la que estaba escrita con mayor originalidad, con un buen estilo literario. Además, no sé si esto es sintomático, pero a mí me suele gustar más leer los artículos de opinión que las noticias en sí. ¿Es que acaso no me importa lo que erróneamente se ha venido llamando objetividad? ¿Es que no me importa la información? Muchas veces me he planteado qué quiero ser en realidad, si periodista o escritora, y es que cada vez siento que valgo tanto menos para una cosa que para la otra. El cursillo al que voy los viernes con una panda de 10 más se llama Periodismo Literario, y el profesor insiste en que tenemos que aprender a hacer crónicas y reportajes con estilo literario para así diferenciarnos de los demás cronistas y reporteros. A mí me gusta mucho hacer ese tipo de crónicas, en las que cuento lo que estoy viendo e incluso lo que me está pasando a mí (como la que hice de la fiesta de La Movida o la de la presentación de la revista Granta en el Círculo de Bellas Artes). Pero después llego a una redacción y me dicen: “convierte esta noticia en teletipo siguiendo la técnica de la pirámide invertida”. Y, claro, lo hago mal. O al menos eso deduzco de que no me hayan llamado en esa agencia de noticias en la que hice unas pruebas en marzo. Ya sé que no es “llegar y besar el santo”, pero cada vez que me acuerdo de eso me deprimo y desanimo mucho, hasta el punto de que se me quitan las ganas de seguir intentándolo. Esta mañana, cuando he echado currículum en 4 sitios para unas prácticas que ha convocado la facultad, le he dicho a Atenea: si no me cogen en lo del corazón y tampoco en la prensa seria, es que ya no valgo para nada. Es un poco triste, porque te encuentras en una situación en la que ya nada te aporta nada, en la que vas a clase y sacas buenas notas, pero no te sirve de nada, y además te sientes marginada porque otras personas son como más periodistas que tú, les preocupan temas que a ti no, y tienen más suerte y tienen experiencia, y tú no. Y podrías acabar la carrera en un año y estar exactamente igual. Y dices “yo soy de letras, por lo que no valgo para ciencias, y entonces me aparto de ellas, pero ahora incluso las letras - mis letras- se están alejando de mí” Y, ¡cielo santo! ¿Qué va a ser de mí?... Foto: Caricatura de Hunter S. Thompson y Tom Wolfe. Lunes, 28 de Mayo de 2007 19:12. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Me desmarco y me rebelo![]() Estudiando los apuntes del Señor E. que hay circulando por Internet, me han entrado ganas de escribir. Y de comer; pero esto ya lo he hecho. Lo llevo haciendo toda la tarde, en realidad. Cuando he vuelto de clase esta mañana he tenido la brillante idea de parar en una tienda de chucherías a comprarme mierdas para pasar una entretenida tarde estudio. Me he comprado tres bolsas de patatas y unas galletas Príncipe. En qué hora. Creo que voy a reventar estar tarde, porque no paro de zampar, y sin ganas ya, sólo por ansiedad. (O eso quiero pensar para justificar que me haya comido TODAS las galletas acompañando nada menos que a dos cafés y a las bolsas de patatas antes citadas). En fin, pues estudiando los apuntes de un resumen del libro del Señor E. que hay circulando por Internet bajo el epígrafe “Las Gilipolleces de E.”, me he rebelado. Sí, es cierto que el contenido de la asignatura y del libro de E. son absurdos, quiero decir, que están mal enfocados. Se trata de Periodismo Especializado. En cada sección hay unos epígrafes: definición, funciones, disfunciones, historia, cualidades del periodista especializado en esta área, y fuentes. Y todo son puntitos, clasificaciones y citas de otros autores. De esta forma, se ha culpado al bueno del Señor E. de plagio, o de ser un maldito cretino, vamos. Además, se denuncia públicamente que viene poco a clase (aunque manda a un amigo suyo muy majo cuando no viene) y que pasa de todo en general. Pero… yo me pregunto, respecto a lo del plagio: ¿No hacemos lo mismo todos nosotros con todos y cada uno de los trabajos que entregamos a los profesores? ¿No seguimos recurriendo al Rincón del vago? Ya sé que no todo el mundo lo hace, pero, ¿a alguien se le ha ocurrido pensar que los profesores alguna vez querrán leer nuestras cosas de verdad: genuinas, personales, únicas? No podemos criticar tanto a los profesores cuando nosotros somos iguales o peores que ellos. Ya sé lo que estaréis pensando: a ellos les pagan por dar clase y a nosotros no. Vale, de acuerdo. A mí también me pagaban – más de lo que realmente me merecía- por buscar a gente en un hospital para que donara sangre, y ahí no iba ni Rita porque yo era una jodida vaga y me marcaba el horario que me salía. Fijaos ahora en cada uno de vosotros y en otras profesiones. En todos los sitios hay de todo. Es así. Y además, que me cae muy bien el Señor E. Qué leches. Es súper gracioso, y le sigue sonando el móvil en clase y lo analiza como si fuera el invento del siglo en la Edad de Piedra. Ahora, cambiando un poco de tema, no puedo dejar de contar la clase tan divertida que he tenido hoy de Historia del Periodismo Español. Una chica – con mucho desparpajo ella- ha hecho una exposición sobre ABC en la muerte de Franco. Ha leído un artículo en que alababan a Franco diciendo todo lo contrario de lo que en realidad era: decía que no tenía ambición de poder, que se alejaba siempre del autoritarismo, que le podías llevar la contraria sin ningún problema… que había sido un tío cojonudo, vamos. Y entonces toda la clase se ha empezado a descojonar como si fuéramos niños chicos, o como si fuéramos unos periodistas de lo más guay por reírnos de las fotos de Franco en el velatorio y todo eso. No se me ocurre reírme de nadie más de la Historia de España que de Franco. Nos han dicho que hay que reírse siempre de él. ¿Y del feo de Carlos II al que irrisoriamente llamaban El Hechizado? ¿Y de Francisco de Asís, que además de impotente era maricón? ¿Y de Primo de Rivera, que llevaba unas pintas que para qué? Ah, ¿y Alfonso XIII? menudo pelele. Y así se podría seguir. Ya sé que esta gente es más antigua y todo eso, y que no iniciaron ninguna guerra, pero en vez de olvidarnos de una vez por todas de ese señor bajito, le estamos recordando continuamente y sobre todo quienes precisamente deberían querer que no saliera más a colación. No vivimos esa época y no sufrimos ese recorte de libertades que hubo. Seguramente habríamos sido de los que corrían perseguidos por los grises, pero no tiene sentido hacer ahora demagogia barata con ese tema, y decir – como dijo la chica de la exposición- que el periódico ABC ha seguido teniendo esa misma ideología y que no se entiende por qué está entre los tres primeros de España en cuanto a tirada. Todos sabemos que es conservador y monárquico, pero de ahí a sostener una dictadura e ideas fascistas y todo eso como hacía en aquella época, hay un trecho. Pues bien, espero que el fin de este post haya quedado claro y nadie piense que soy una facha ni nada de eso. Sólo me quiero desmarcar, como en muchas otras cosas, de todo aquello que tanto se suele hacer a día de hoy en mi Facultad, y que, misteriosamente, está muy bien visto. Casi más que leerte un libro que no te hayan mandado o hacer un trabajo de redacción por ti mismo, sin copiar nada de Internet. Miércoles, 23 de Mayo de 2007 20:24. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones Hay 2 comentarios. Confusión de precios en la cafetería de Biológicas![]() "¡Que no te cobren de más en la cafetería!”. Así reza un cartel escrito a rotulador en los tablones de la facultad de Ciencias Biológicas de la UCM. Lo firma “Delega”, o lo que es lo mismo, Delegación, un organismo de carácter reivindicativo compuesto por estudiantes, y que tiene su sede en el sótano del edificio. Un desayuno en la amplia cafetería de la Facultad de Biológicas consistente en un café y una napolitana sale a 1, 05 euros. Se cobran los cafés a 70 céntimos, como en otras facultades del campus: por ejemplo, Ciencias de la Información. “Pero el problema no está en lo que suele pedirse la gente”, asegura Melisa Fernández, encargada de Delega, “sino en los bocadillos, las baguettes, y también en la bollería”. En la lista de precios aparecen tanto simples bocadillos a 1, 70 euros, como baguettes, a un precio ligeramente más elevado: 2, 30 euros. Pero, según Luis Silva, camarero más veterano de Biológicas, “los bocadillos no se los pide nadie, los chavales quieren baguettes, aquí los bocadillos que hay son baguettes.” Entonces, ¿qué ocurre cuando alguien pide un bocadillo de tortilla española normal y corriente? Estefanía M., otra responsable de “Delega”, asegura que ha llegado a tener “broncas con los camareros”, porque se niegan a darle “un sencillo bocata de tortilla”. Se puso “pesada”, continúa, y al final lo que hicieron fue “cortar el pico de la baguette y tirarlo a la basura”. Sin embargo, según la Gerente de la Facultad, a quien recurrieron para que les amparara en su reivindicación, lo que tendrían que hacer los camareros es ofrecer una baguette cuando no dispongan de bocadillos normales y cobrarlo a 1,70 euros, que es su “precio justo”; y no a 2, 30: precio al que se cobran las baguettes. Según la ley, todo producto que figure en las listas de precios debe poder ser ofrecido por el servicio. Y es que otro tanto pasa con la bollería, según las estudiantes Melisa y Estefanía: “Los desayunos antes costaban 1, 20 e incluían café y un bollo; ahora lo cobran por separado, a 75 céntimos el bollo y a 70 el café”. Por otra parte, estas jóvenes aseguran que “en ocasiones, los camareros tienen los donuts más caros de lo normal, y también las palmeras”. Al parecer, unas veces cobran un precio, y otras, otro diferente. Estefanía estima que los alumnos no son conscientes de estos timos, por lo que han decidido poner aquél cartel en un tablón, para que se den cuenta. Y es que, “últimamente, incluso los profesores se van a la cafetería de Forestales a comer”, lo que para ellas atestiguaría aún más el problema existente en la cafetería de Ciencias Biológicas. No obstante, por su parte, el camarero Luis Silva afirma convencido que “aquí nunca se ha cobrado de más” y que “la chica de Delega que ha organizado todo esto” lo ha hecho porque “no tiene otra cosa que hacer. Además, - continúa- cuando viene aquí no hace gasto: se trae su comida de casa, en una tartera”. Sin embargo, y a pesar de estas afirmaciones, Silva asegura que en la cafetería “hay buen ambiente”. Y las mesas se van llenando, alrededor de las 11, hora del desayuno. Todavía nadie ha pedido un bocadillo. Ni siquiera una baguette. * Esto nos hacen hacer para la revista de Tecno. Y yo siempre buscando las noticias sensacionalistas, que luego no lo son y me quedan sosas... En fin. Quería poner una foto del camarero, que es muy gracioso, pero es muy grande y no se puede. Domingo, 06 de Mayo de 2007 15:24. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Proust y el camino difícil![]() Hemos escuchado, a lo largo de nuestras vidas, que siguiendo el camino difícil conseguiremos ser buenas personas y alcanzaremos la felicidad, por ende, efectivamente a largo plazo. Digo por ende porque cuando sientes que haces lo correcto y eres coherente contigo mismo, las cosas no pueden ir mal, aunque en apariencia ocurra todo lo contrario. Para la clase de Filosofía de 1º de Bachillerato escribí una pequeña disertación sobre esto: el tema era la Libertad, y yo defendía el camino difícil. En esa época descubrí que no podía seguir mis impulsos como si no tuviera control sobre mí misma, y me convertí en una persona responsable, que sabe lo que quiere y que no hace pellas ni bebe alcohol ni habla mal de los demás. (…) El problema aparece cuando uno se cansa de ir por el camino difícil. Ya no sabes si el resto sabe lo que quiere y está más convencido que tú sobre qué camino hay que seguir (el fácil) y entonces, al dudar, acabas dejándote arrastrar por esa marea de falsa seguridad que todo lo puede. Esto viene a que hoy estoy especialmente confusa respecto a qué estoy haciendo con mi vida últimamente. Y sé por qué ha sido: el ambiente universitario que me rodea, mi propia actitud, los malos hábitos que vengo acarreando y que se van consolidando en costumbres, la falta de ilusión, los desengaños que me voy llevando porque aún no he conseguido hacer prácticas… En fin, la desesperanza y la desidia llevadas a sus máximas consecuencias. Pero hoy mi profesor de Periodismo Especializado ha nombrado a Proust. Palabra mágica que me ha hecho replantearme todo esto. La clase de hoy iba de la sección de cultura (que se supone es a la que me quiero dedicar yo…). Nos ha dicho, el profesor, que no podemos morirnos sin haber leído En Busca del Tiempo Perdido. También ha nombrado el Ulises de Joyce, pero la mención a Proust me ha impactado más porque he sentido vergüenza ajena al verme rodeada de personas que no habían oído jamás hablar de este hombre y que ni siquiera sabían cómo se escribía su nombre. Cuando el profesor ha preguntado quién se quería dedicar a la cultura o a la subárea de crítica literaria nadie ha levantado la mano, aunque esto es habitual en las clases. Y ha creído que una chica tenía intención de hacerlo. Así, al preguntarla, la chica ha contestado, como si de algo horrible, punible en extremo, se la estuviera acusando: “¿Yo? ¡Qué va!”. Además, nadie escuchaba al pobre hombre excepto yo y cuatro más cuando nos contaba el comienzo de En Busca del Tiempo Perdido, con la anécdota de la magdalena del desayuno. Yo he de confesar que aún no me lo he leído, pero tengo localizados los tomos y siempre he sabido que algún día lo haré. Creo que ya ha llegado el momento. Del Ulises de Joyce me han hablado mal más de una vez, pero habrá que intentar leerlo también porque, como ha dicho mi profesor, es un libro que distingue a la gente capaz de la incapaz, y tengo curiosidad por saber qué soy yo (aunque últimamente soy más de lo segundo, claro está). No hace falta, para querer ser periodista en los tiempos que corren, que te guste la literatura. Quizá, más bien, lo mejor sea que te ocurra precisamente todo lo contrario… Pero yo lo único que sé es que antiguamente, los mejores cronistas y redactores sabían de libros y de literatura; y que periodismo y literatura siempre han ido, cordialmente y de forma innata, de la mano. Otra anécdota que me ha hecho preguntarme estos días, como hizo Larra en su momento, ¿Entre qué gentes estamos? , es el comentario que hizo ayer una compañera de clase. Esta chica, que está en 5º con casi todas las asignaturas de 4º y de 3º, decía ayer que cada vez se veía menos trabajando de periodista en el futuro porque, con lo poco que pagan, no le iba a merecer la pena y no pensaba rebajarse a trabajar en nada de esto. De hecho, cada vez que yo la hablo de prácticas que intento hacer y demás, me recomienda que pase, que no me deje explotar. Puede que tenga razón, pero también es cierto que hay carreras que requieren que la persona que quiera dedicarse a ellas tenga algo de vocación, y pienso sinceramente que Periodismo es una de ellas. Quizá deberíamos habernos metido todos a Económicas, a Derecho, o a Empresariales. O, simplemente, hacer un módulo de informática, y a vivir. Si estamos aquí es porque no nos gusta la idea de hacer algo sólo para ganar dinero. Algunos acabaríamos frustrados, sin poder hacer nunca lo que nos gusta. El problema viene, en definitiva, cuando no sabes qué es lo que te gusta, o cuando ocurre que, sencillamente, no te gusta nada; y entonces te dedicas a caminar sin rumbo por el camino fácil, que la mayoría de las veces no conduce a ningún sitio, únicamente a la desesperación y, después, a la nada. Fidel, el nuevo ´hombre nuevo´![]() Fidel: el nuevo ´Hombre Nuevo´, crónica de una entrevista a Senel Paz. Eran las 11.35. Cuando veníamos de preparar las preguntas mientras tomábamos un café, nos topamos con él en la puerta. Esperamos, Samuel, Jota y yo, el ascensor junto a Senel Paz, quien tal vez no sospechaba que momentos después fuéramos a preguntarle por los escritores cubanos exiliados o por la sexualidad de Fidel Castro. Entramos en la sede de Ediciones B y Amaia, la jefa de prensa, nos condujo hacia una salita en la que había una mesa redonda y tres sillas. Ella se ocuparía de que hubiera una silla más y de que estuviera todo en orden. Pero también, de meternos prisa hacia la mitad de la entrevista poniéndonos aún más nerviosos de lo que estábamos. Jota preguntó a Senel si prefería que le tomara unas fotos antes o después de la entrevista. “Antes”, contestó el escritor cubano, y entonces Jota y Samuel cogieron sus cámaras y le tomaron fotos en un fondo de librería que hacía – como es natural- publicidad de la nueva novela que está promocionando estos días en Madrid: “En el Cielo con Diamantes”. Según la editorial ésta es "una novela divertida y tierna, excelentemente escrita, acerca de la vida –sobre todo sexual, pero también familiar, social y educativa– de dos adolescentes en La Habana durante los años sesenta (los años de Los Beatles), en los tiempos posteriores al triunfo de la Revolución". Senel llevaba una chaqueta negra sobre una camisa de color azul, y cuando Jota y Samuel pusieron encima de la mesa sus grabadoras para recoger todas y cada una de sus palabras, Senel nos advirtió que iba a ser “breve y conciso”. Sin embargo, ya en la primera respuesta no fue ni lo uno ni lo otro, porque, cuando yo le pregunté si el personaje de David que aparece en su nueva novela y en otras como El lobo, el bosque y el hombre nuevo, es autobiográfico, me contestó primero que no pero después agregó que sí se siente identificado con él y que es como un “diálogo” con su propia vida.Admitió que sí se había convertido él mismo en personaje, y que a veces tiene que preguntar a su familia anécdotas relacionadas con su juventud para recrearlas en el personaje de David. Senel vivió su infancia en internados del pueblo en que nació y recuerda que cuando él y sus amigos alcanzaron los 16 ó 17 años se trasladaron a La Habana, que les deslumbró y les permitió ir conociendo aquellos “lugares mitológicos de música”, aquellos cines, aquellas mujeres. Tal y como hacen sus personajes de En el Cielo con Diamantes y en Fresa y Chocolate. Senel dijo, en algún punto de la entrevista, que, “aunque al principio no lo parezca, Arnaldo – que es el joven promiscuo de la novela- es un personaje patético al que le va mal en la vida”, y que por el contrario David es un joven soñador que está esperando encontrar a la mujer de sus sueños. Como su personaje, Senel piensa que “el sexo es una parte de la vida, pero no la vida”. Y que, a pesar de los avances que han tenido lugar en lo que a libertad sexual se refiere, sigue habiendo machismo, o lo que él llama “neomachismo” y “problemas de espiritualidad”. “Pero, ¿es cierto que en Cuba había tal libertad sexual? ¿Y qué ocurría con los homosexuales?” Le pregunté entonces yo. Senel aseguró que en Fresa y Chocolate, - historia que gira en torno a la homosexualidad- , quiso dejar claro que “hay que aprender a admitir otros enfoques, admitir la diversidad de cada ser humano”. Pero esto no siempre se consigue, y vi que Senel bien lo sabía cuando reconoció que en Cuba sí hubo cierta represión de los homosexuales y que éstos eran catalogados de “antisociales”. Sin embargo, para él esa represión fue una “cosa puntual”, que duró “dos o tres años”, y que es una situación que podría equipararse a “cualquier otro sistema político”. “Lo que pasa – aseguraba Senel- es que el caso cubano ha sido más publicitado”. Aquí la conversación comenzó a ir por otros derroteros de los que quizá ya no salió. Senel, aparentemente atento, escuchaba las preguntas que tanto nos había costado elaborar, como la que le hizo Samuel sobre su relación con los intelectuales cubanos exiliados, Reinaldo Arenas o Cabrera Infante, pregunta de la que salió del paso argumentado que “hablar de política es el mejor modo de no entenderse”, porque a todos ellos, intelectuales y escritores cubanos, según Senel, lo que les une ante todo es “la nostalgia por Cuba”. Habló en concreto de su relación con Reinaldo Arenas, destacando que este escritor va “a contracorriente con todo” y que el problema de los exiliados no se reduce a un culpable – es decir, al gobierno-, sino que es una “situación muy compleja”. Negó después haber sido copartícipe de la censura impuesta desde la Escuela Internacional de Cine, asegurando que no se trata de una institución del Estado, sino de Cuba, sin más. Y agregó enfático que no hay porqué relacionar la palabra censura con la palabra Cuba, puesto que en este país se han dado “importantes manifestaciones culturales de manera libre". Ejemplificó su opinión diciendo que el cine cubano es más crítico social que el español. Y ni Samuel, ni Jota, ni yo le preguntamos por qué pensaba eso o qué opinión le merecía en realidad el cine español. Yo tenía la sensación de que estábamos perdiendo el combate y de que era difícil seguir a Senel. Además, Amaia la de prensa no paraba de entrar – sin llamar a la puerta porque ésta estaba abierta de par en par- para decirnos que la entrevista tenía que finalizar. Cuando ya parecía que todo había terminado y que no habíamos podido con él, Jota, tal y como habíamos acordado mientras tomábamos el café, le hizo una última pregunta a Senel, de la que presumiblemente - según nuestro mentor- íbamos a obtener un jugoso titular: “¿Conoce usted a Fidel Castro? Fidel Castro tiene fama de galán. ¿Cree usted que ha tenido alguna relación homosexual?”. Senel sonrió incómodamente y sus palabras sólo atinaban a no dar crédito a lo que acababa de escuchar: “Eso me parece fuera de lugar. Es… Es disparatado. No creo que la cosa vaya por ahí”, decía entre risas nerviosas, unas risas que sólo podían apuntar a ilustrar la barbaridad impensable de que Fidel, el Hombre Nuevo, no fuera lo que debe ser: todo un macho cubano. Quizá esta sea una prueba manifiesta de que en Cuba, e incluso en el mundo de los escritores y librepensadores, la asignatura que consiste aceptar la homosexualidad y esos otros enfoques de los que hablaba Senel sigue estando pendiente. Quizá ésta haya sido la única respuesta en la que Senel, de manera algo inconsciente, había cumplido con aquello que se había propuesto hacía 30 minutos al inicio de la entrevista: “ser breve y conciso”. Viernes, 23 de Febrero de 2007 22:29. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Periodismo especializado en medio ambiente![]() “Los medios ofrecen una visión alarmista sobre el Medio Ambiente”, Ángel García Rodrigo, Profesor en la Universidad Politécnica de Madrid. Ingeniero de Montes. Director de un curso de especialización en información ecológica y medioambiental y de la Revista forestal española. La misión del periodista especializado es convertir un mensaje especializado en un mensaje inteligible para un público no especializado. Pero esto no siempre se consigue. A veces el error está en las fuentes. A veces en el periodista. O en la relación entre ambos. Y es que el periodista, como lector y ciudadano no especializado que es, puede no captar siempre a la perfección esos mensajes especializados que emiten las fuentes – ya sean mensajes sobre materia económica, científica, o medio ambiental- . Para Ángel García Rodrigo, especialista en información ecológica y medioambiental, hay una “preocupante falta de entendimiento entre los ingenieros, los documentados, y los periodistas”. Profesor en la Universidad Politécnica de Madrid, Ingeniero de Montes y Director de un la Revista forestal española, Ángel García considera que “la naturaleza, la ecología y el medio ambiente es lo más importante que tenemos en nuestra tierra”. Y por ello las páginas de los periódicos que tratan estos temas cada vez son más importantes y sus informaciones más demandadas por los lectores de prensa. El problema, según Ángel, aparece cuando “el periodista no se ha documentado lo suficiente o no se ha entendido con el especialista, lo que da lugar a lamentables errores en la información que a veces el lector ni siquiera percibe”. Otro problema que, para García Rodrigo, se puede dar en la información periodística especializada en Medio Ambiente es que “el periodista directamente mienta al dar la información con el único objetivo de vender la noticia”. En el contexto actual en que se habla de cambio climático en todos los medios y casi todos los días, mentir o alarmar sobre temas medioambientales, para Ángel es “un gran error”, es “una verdadera barbaridad”. Y es que, este especialista considera que, en general, la información dada por los medios sobre estos asuntos es “bastante alarmista”. Por otra parte, y en relación con los errores que Ángel advierte en la información periodística especializada, reconoció que “también es posible que el técnico cometa errores en su tarea, como en la repoblación hecha tras la guerra civil. Para él, se hizo “bien en general, pero no en todas las zonas”. En la actualidad, el Profesor García Rodrigo está dando un curso a través del cual se puede obtener un título técnico de la Universidad Politécnica. Está homologado como una asignatura de doctorado y consta de cuatro módulos: medio físico y ecología; recursos naturales; legislaciones con respecto al tema; y medios de comunicación y medio ambiente. Viernes, 23 de Febrero de 2007 00:17. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Alex Grijelmo visitó mi clase![]() Crónica de la intervención de Alex Grijelmo, Director de Contenidos de Prisa Internacional, Agencia EFE, escritor y periodista (26-1-07) “Es un error considerar inferior el idioma español”, Alex Grijelmo. Los periodistas, - entre los que él se cuenta- , abusan de anglicismos, acuden a conceptos muy amplios para designar realidades muy concretas, utilizan palabras comodín, un lenguaje difícil para un público no especializado… Para Alex Grijelmo estos problemas radican en el “actual desprecio hacia el idioma español”. Alex Grijelmo (Burgos, 1956), en una visita a la vieja facultad madrileña de Ciencias de la Información en la que realizó sus estudios de Periodismo, se dirigió ayer a los alumnos que conforman la clase de 4º de carrera y les aseguró que “la función del periodista especializado ha de ser, ante todo, conseguir que el lector comprenda los mensajes sin tener que emplear un lenguaje especializado”. A este respecto, señaló que uno de los grandes errores que cometen hoy los periodistas es utilizar en sus artículos palabras poco comunes y expresiones que los lectores no siempre comprenden con el único fin de “parecer prestigiosos”. Para Grijelmo, otra inercia del periodista es la de “tender a escribir para sus fuentes, cuando el último destinatario en el que hay que pensar a la hora de elaborar la información, es el lector.” Mientras los alumnos escuchaban atentos a un hombre al que muchos habían tenido que leer por obligación y otros por devoción, éste les ponía ejemplos de lo que nunca hay que llevar al papel. Si una conclusión se puede extraer de la lectura de “El Estilo de El Periodista” es que, aunque una fórmula periodística esté extendida y efectivamente aparezca en los periódicos, no tiene porqué ser correcta. Así, Grijelmo considera que en los medios se abusa de algunos verbos o palabras comodín, como por ejemplo, del verbo “realizar”, que se aplica a acciones que ya disponen de un verbo concreto que las ilustra. Así, se diría “cometer un asesinato”, no realizarlo. Asimismo, los periodistas utilizan también muchas palabras comodín, como la palabra “cosa” y abusan especialmente de los anglicismos, quizá, por una “aversión – inexplicable- hacia el idioma español”. Para Grijelmo es un verdadero problema sociológico el que se considere inferior al idioma y a la cultura españoles y se acepte como superior la cultura y el idioma anglosajón. Apuntó que “nuestro idioma se está deteriorando por la cúpula, por las clases altas, por los periodistas, que son los que incorporan el nuevo léxico inglés en detrimento del léxico español que se ha utilizado siempre”. Sin embargo, Grijelmo recordó a los estudiantes que esto no siempre ha sido así, porque “los arabismos fueron incorporados por la base, por el pueblo llano”; y no en vano, las gramáticas más reales son las que se crean espontáneamente. “Son los gramáticos después, quienes teorizan sobre una realidad léxica y expresiva que ya está ahí”. Además, este periodista burgalés considera que “el genio del idioma existe”, y para demostrárselo a los alumnos de 4º de carrera que le escuchaban, les propuso un ejercicio creativo: inventar verbos nuevos, verbos que no existen, lo que dio como previsible resultado una uniformidad en las respuestas. Todos los alumnos crearon verbos de la primera conjugación, es decir, terminados en –ar, como "otoñear", "soliloquear", "camionizar"... Esto se explica, según Grijelmo, por la antigüedad de los demás verbos, los acabados en –er y en –ir, que provienen del griego y del latín. Hoy, toda nueva acción es designada por un verbo que acaba en –ar: “chatear”, “formatear”, etc. Grijelmo se refirió por último al futuro de la profesión periodística comparando los distintos medios que la sirven actualmente, y habló así de la “noticia en varios soportes: video-texto-audio”. Considera que cada medio va buscando un nuevo lenguaje, y, al igual que ocurrió con la radio y la televisión, la prensa debe encontrar de nuevo su lugar, lo que conseguiría “interpretando las noticas, investigando y dando otra visión diferente”. Al fin y al cabo, los hechos son difundidos y recibidos en cuestión de minutos en la red Internet, por lo que, para Grijelmo, ya no tiene mucho sentido que la prensa se siga dedicando “a elaborar titulares informativos y a dar partes de lo que dicen las agencias”. Jueves, 22 de Febrero de 2007 00:09. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Corresponsales en el siglo XXI![]()
ubo un determinado momento en el que se me pasó por la cabeza ser corresponsal de guerra. Fue en primero de carrera, leyendo las aventuras de Kapuscinski, de Manu Leguineche, y del Herr de “Despachos de Guerra”. Pensaba que es de ese tipo de cosas que no eliges, sino que te atrapan irremediablemente a ti. Pero se me pasó. Y con esta idea, con la de volver a sentir la necesidad de ser corresponsal, acudí a la conferencia del martes día 30 en el Instituto Cervantes, en la que profesionales del oficio iban a debatir en qué consiste hoy la figura del corresponsal. Yo pensaba que no era lo mismo ser un reportero – a secas- que un corresponsal de guerra. Sin embargo, Alfonso Armada se define como reportero, eludiendo así la figura del corresponsal de guerra, que, en su opinión, “tiene demasiado glamour”. Todos los ponentes coinciden en que hoy prima el espectáculo por encima de la información, y en que se está, desgraciadamente, configurando un periodismo que se podría calificar “de hotel”. Ya no se buscan las historias personales, las consecuencias de la guerra, el contar algo que nadie más pueda ver, que no pase por el filtro militar y de las fuentes oficiales. Es muy fácil ir a la rueda de prensa que da el jefe de los marines norteamericanos en Irak y transmitir al pie de la letra lo que se ha dicho en ella. Es también muy fácil quedarse en el hotel, hacer un par de llamadas, y escribir después un batiburrillo de lo que dicen las agencias o, lo que es peor, de lo que dice el reportero de la competencia y que sí se ha atrevido a salir a la calle a enfrentarse a sus miedos. En este sentido, Gervasio Sánchez apunta que “a la guerra hay que ir a sufrir”; y también considera que “un gran periodista debe ser ante todo el que huye del protagonismo”, al que no le interesan en absoluto los premios y el que siente que la guerra no es un espectáculo, el que escribe buenas crónicas tanto al lado de su casa como en un conflicto lejano. Para él, la guerra mejor cubierta fue la de Vietnam, y después, desde Los Balcanes, considera que “ha habido un gran silencio”, que “el periodismo ha ido cada vez a peor: Poderes ajenos a la comunicación han invadido la esfera de poder, sobre todo en EE.UU. y en Francia, donde las multinacionales controlan los periódicos y los medios en general”. En opinión de Gervasio, “en España ocurrirá lo mismo dentro de unos diez años”. Por otra parte, todos recuerdan con tristeza la reciente pérdida “de uno de los más grandes”, Ryszard Kapuscinski, para quien era completamente incompatible ser un cínico y a la vez dedicarse al periodismo, para quien era imprescindible vivirlo todo sobre la guerra antes de escribir nada sobre ella, y para quien también era inconcebible que los medios únicamente se dediquen a reproducir las informaciones de siempre y dejen de lado a un gran continente como es África, en el que se desarrollan a diario miles de historias y de conflictos que es preciso tratar y conocer. Alfonso Armada, en este sentido, se lamenta de que hoy haya más capacidad, más medios para captar y transmitir la información, y a la vez se dé una información de menor calidad en los medios de comunicación. Así, en esta situación, ¿qué puede aporta hoy un corresponsal? Miguel Murado, el más joven de los ponentes, señala que “el corresponsal - o enviado especial- no es una figura estrictamente del periodismo. Antes ya se escribían cartas informando de lo que ocurría en otros países. En el siglo XIX, diplomáticos, espías y periodistas tenían en el fondo el mismo trabajo”. Sin embargo, para Miguel, “el compromiso con la verdad es diferente en los tres casos”. La aportación más importante de la figura del corresponsal es que con su trabajo ha conseguido acabar con la gloria militar. No obstante, como bien apunta Miguel, si reducimos el trabajo del periodista a una misión utilitaria, hoy quizá se podría prescindir de él, ya que la información se podría seguir obteniendo por otros medios. No hay que olvidar que a veces, incluso los hechos se conocen antes gracias a las agencias que al trabajo real del reportero. Así, para Miguel, la función que hoy podría cumplir un corresponsal, sería la originaria, es decir, la de ser “un referente literario”. No en vano, “las crónicas que han sobrevivido no han sido las más precisas, sino las mejor escritas, las más literarias, aquellas que “rompen el río de hielo que llevamos dentro”, tal y como dijo Kafka”. Y con esta frase y estas ideas en la cabeza – y en mi libreta- vuelvo a casa, para pensar y recuperar esos libros, esas aventuras, esa pasión por el periodismo y por el riesgo que nunca me abandonaron y que quizá, algún día, me harán decir a mis amigos: “yo no soy corresponsal de guerra, sino, simplemente, reportera”. Jueves, 01 de Febrero de 2007 15:00. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Los cínicos nunca sirvieron para este oficio...![]() No voy a hablar de su trayectoria, ni de sus premios, ni apenas de sus libros. Sólo diré que Ryszard Kapuscinski fue uno de los más grandes; un periodista excepcional en estos tiempos que corren. Murió el pasado martes. Lo descubrí en primero de carrera y, aunque últimamente no haya leído nada suyo, recuerdo que me marcó. Los cínicos no sirven para este oficio es un librito que se lee en nada pero que dice mucho, que conviertes en paradigma del buen periodismo únicamente desde tu ingenuidad y tu ilusión de primero de carrera. Ébano, crónica de los viajes que hizo Kapuscinski a África, en los que sufrió infinidad de desventuras, desde padecer enfermedades como el paludismo hasta ser secuestrado y a punto de ser asesinado en varias ocasiones. Lapidarium IV está repleto de frases y acotaciones sugestivas, del propio autor o de otros que él, presumiblemente, ha considerado acertadas y sabias. Rescato algunas que me llamaron la atención y que subrayé en su momento, que resumen un poco la visión de este gran historiador y corresponsal: “La humanidad está en manos peligrosas: las propias.” “La gente cree en todo aquello que le resulta cómodo”.- “La soledad a veces enaltece: a los ojos propios y a los ajenos. Sobre todo, cuando está asociada a un sentido de misión y envuelta en un aura de misterio en que nadie osa penetrar”.- “Aproximarse al mundo de lo sublime, de lo perfecto, de lo ideal: ¡cuán atractivo – al tiempo que peligroso- resulta! Es como colocarse en la cima de una roca alta y escarpada. Se puede uno tambalear y caer al abismo. La persecución obsesiva de la perfección entraña un peligro enorme. Muy pocos aguantan su presión, su aplastante e inmisericorde poder.” La Guerra del Fútbol, que nos muestra la cruda realidad latinoamericana, e Imperio, sobre el régimen soviético en los 80, son otras de sus obras que he leído. La última que leí fue El Mundo de Hoy, una reflexión que tampoco deja indiferente. Y por último, tengo que leer Los Viajes de Herodoto. No esperaré mucho. Como es natural, os recomiendo todas sus obras. Sábado, 27 de Enero de 2007 14:00. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Guerras y mentiras![]() ¿Es la guerra lo que vemos en las películas? La Guerra del Golfo de 1991 ha sido el conflicto más televisado de la Historia. Sin embargo, el objetivo de las cámaras sigue sin mostrarnos la Guerra con mayúsculas. Y más aún si los medios están influidos por las versiones oficiales que el Gobierno estadounidense ha dado sobre el conflicto. Lo cierto es que suele resultar difícil encontrar el apoyo masivo de la opinión pública para empezar una guerra. Y esto bien lo sabían el Gobierno y el Departamento de Defensa de EEUU, que, según Peter Arhnett, corresponsal de la CNN, son “capaces de mentir para conseguir sus objetivos en épocas de crisis nacional”. En aras de desvelar lo oculto de la Guerra del Golfo y de destapar las mentiras en que incurrió el gobierno estadounidense con respecto a este conflicto, el documental “Cabalgando sobre la tormenta (cómo contar mentiras y ganar guerras)” (1996) hace un recuento de las ocasiones en las que “el país de la democracia y la libertad” ha tenido que reconocer que ha falseado datos para mantener satisfecha a su población y poder emplear en las guerras los métodos que cree oportunos, a sabiendas de que son ilícitos. Por un lado, tenemos la manipulación informativa que se llevó a cabo durante la época de la preguerra, época en la que el objetivo principal era justificar la guerra, fuese como fuese. Para ello, la agencia de Relaciones Públicas Hill & Norton ideó el caso de los bebés kuwaitíes muertos en las incubadoras como consecuencia de la barbarie iraquí. Por ello, había que acabar con Sadam Hussein. Después, se descubrió que nada era cierto, pero la maquinaria prebélica ya estaba en marcha y era claramente imparable. Por otro lado tenemos las mentiras a las que tuvo que recurrir el Gobierno de EEUU para evitar que salieran a la luz pública los métodos militares que estaban utilizando ya durante la guerra. Estos iban desde el empleo de NAPALM para arrasar a los soldados iraquíes en las trincheras, hasta el empleo de gases tóxicos y uranio que a la larga producirían daños irreversibles (cáncer) tanto en los soldados anglosajones como en la población civil iraquí. No obstante, y a pesar de que todas estas averiguaciones están documentadas y contrastadas; ha vuelto a ocurrir. Sí, ha habido una segunda Guerra del Golfo, y por supuesto también con las consiguientes mentiras. Quizá sea cierto aquello de que estamos acostumbrados a que nos mientan, porque si nos mienten desde una democracia los mecanismos para engañarnos son más refinados y además se fundamentan precisamente en lo que sustenta el sistema democrático, (en principio) la libertad y la opinión pública mediática. La reacción de los dirigentes norteamericanos ante la evidencia de que sus mentiras han sido destapadas, en primer lugar es negarlo; y a continuación justificar el hecho en cuestión argumentando que “así es la guerra” y que por tanto, todo vale. Quizá esto se pueda poner en relación con la cobertura mediática que se ha hecho del conflicto desde los EEUU; porque tenemos ejemplos que nos muestran que ha habido censuras con respecto a las fotografías que se podían o no publicar (p. Ej. una que tomó Associated Press y que finalmente fue censurada). Y aunque en otros medios europeos tampoco se muestren las imágenes más impactantes de la guerra debido a que ciertamente pueden dañar la sensibilidad de los lectores; podríamos preguntarnos si sabemos realmente lo que está ocurriendo en el mundo, y en especial qué está pasando en este tipo de guerras modernas. En caso de que no nos lo preguntemos, podríamos seguir pensando felizmente que la Guerra es únicamente lo que vemos en las películas. Jueves, 11 de Enero de 2007 20:27. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. El Canon Literario![]() Por fin les he encontrado cierta utilidad e interés a mis queridos apuntes de literatura. Estaba pasando a limpio los de un día en que la profesora nos habló del canon, y me he puesto a pensar en ello. Hay un gran debate, primero, sobre la pertinencia de la existencia o no del canon occidental, y segundo, acerca de los autores y obras que deben figurar en ese canon. Yo creo que sí debe existir un canon, que en cierto modo está ya en nuestro subconsciente. Cuando nos enfrentamos a un libro que sabemos que es un clásico, o que es esencial porque así lo dice la contraportada, lo valoramos más que si tuviéramos en nuestras manos lo último de Marcia Grad. Y esto no debe perderse. Aunque luego cada uno tenga su opinión positiva o negativa sobre Dickens, Hemingway, o Cervantes, no por ello estos autores dejan de ser emblemáticos y deben ser conocidos ( y reconocidos) por todos (aunque sólo sea de oídas...) Sin embargo, actualmente se está extendiendo peligrosamente la creencia de que lo antiguo es un tostón, frente a lo insólito y lo intrépido que supone lo novedoso. Es algo quizá inevitable. Las librerías hoy no son más que un mercado de banalidades en el que a veces es preciso sumergirse para rescatar algo que sea digno de ser rescatado. Por otra parte, y volviendo a lo del canon, cuando dimos a la profesora la lista de autores que considerábamos imprescindibles del siglo XX, encontré sorprendida que nuestras listas diferían en aspectos esenciales del tema. Quizá fuese porque se nos olvidaban autores, o porque no los habíamos leído, o porque, sencillamente, no nos gustan. Pero, he aquí la cuestión: ¿aunque no te guste un autor debes incluirlo en la lista? ¿debes incluirlo también aunque no lo hayas leído pero sepas que es importante? La profesora nos ha dicho ya los que tenemos que leer todos obligatoriamente a lo largo de este curso. Son cuatro: el primero, Thomas Mann "La Muerte en Venecia", (que no todo el mundo conocía), el segundo, Kafka, "La metamorfosis" (un libro que a la gente le da asco, o pena, y que no siempre sabe valorar), en tercer lugar, Hemingway, (no sé aún qué obra) y el autor que debería ocupar el cuarto lugar, todavía no ha sido elegido por la profesora. Me he quedado un poco decepcionada, la verdad. Veo que acaba el curso y que no he aprendido más literatura de lo poco que ya sabía. "La Muerte en Venecia" ya me lo había leído, "La Metamorfosis" también; de Hemingway sólo he leído "París era una Fiesta", y creo que no supe valorarlo, o que quizá no es lo mejor de Hemingway. En cualquier caso, ya pensaba leer otras obras de Hemingway, y todo esto me hace llegar a una conclusión: que cada uno/a debe ponerse las pilas por su cuenta, y que ni siquiera en una Facultad como la mía se puede uno encontrar una clase de literatura que merezca la pena. No sé si alguien se habrá dado cuenta de que los libros elegidos por la profesora son de los más finitos que ha dado el siglo XX. Seguro que el cuarto lugar lo ocupará Camus y "El Extranjero", aunque puede que en el último momento la profesora decida cambiarlo por otro, porque somos tan tontos que no vamos a ser capaces de entenderlo a pesar de que sólo tenga 124 páginas... Miércoles, 06 de Diciembre de 2006 19:58. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones Hay 1 comentario. El nuevo anuncio de Burger King![]() El otro día vi un anuncio en la tele que seguramente hayáis visto vosotros también: el anuncio de Burguer King. Me quedé un poco estupefacta, y sobre todo tras haber dado clase el año pasado con "la Asun", profesora feminista donde las haya. Y no es que me haya llamado tanto la atención el trasnochado machismo que destila el anuncio como el hecho de seguir promocionando una comida basura que, sin embargo, sigue teniendo un éxito abrumador. La gracia del anuncio es que un tipo que está cenando con su novia rechaza un plato delicattessen, y dice algo así como "¿¿y a esto lo llaman comida??". Yo pensaba, (ingenua de mí) que el tipo se marchaba indignado a su casa a comerse un buen chuletón, unos callos o un cocido madrileño. Pero no, hijos míos, no, se va a reivindicar el derecho de todo hombre a comer como un verdadero hombre, para lo que necesita sobre todo consumir hamburguesas grasientas, piedra angular de la alimentación masculina. Y en esa lucha encuentra el apoyo "de todos los hombres del mundo", de hombres de cualquier raza y condición (ejecutivos, obreros, jóvenes estudiantes, pijos, payasos, nazis, frikis... en fin, ya sabéis lo que hay por ahí...) Y además, en un "frame" del anuncio en cuestión, podemos ver que una joven ofrece el "manjar" como si fuera la gran meta a conseguir por todos esos hombres desesperados en busca de una buena alimentación. Es, una vez más, denigrante para la imagen de la mujer. Para empezar, ¿qué coño es "comer como un hombre"? Se puede comer como un animal, (como un cerdo), o como una persona, pero no "como un hombre". Y por otra parte, el hecho de que hombres ansiosos sean seducidos por la portadora femenina de su objeto de deseo, es, cuando menos, retrógrado y sobre todo megalómano. Se supone que para hacer una campaña publicitaria hay que elegir al público al que te diriges y tocar en sus puntos débiles para captar su atención y conseguir lo que te propones. Y, aunque a mí me parezca una barbaridad, lo cierto es que los MacDonalds y Burguer Kings siempre están llenos, todo tipo de personas acude a ellos como si de un placer indispensable se tratara. La otra cosa que me está dejando estupefacta de todo esto es la cuestión de la virilidad, de la metrosexualidad, y ahora de la llamada tecnosexualidad. Según he leído, el metrosexual ha pasado a la historia, (menos mal), porque ahora ha llegado al mercado un nuevo producto: el tecnosexual: dícese de aquel hombre relativamente joven, urbano y con un alto nivel de vida, informático (en la mayoría de los casos) o ejecutivo, que se preocupa por su aspecto e intenta mejorarlo a través de técnicas naturales (deporte, por ejemplo) y que siempre lleva encima objetos tecnológicos de última generación. Ahora no hay un hombre que se precie que no lleve un i-pod, un portátil, o un teléfono móvil con bluetooth. Vamos, que entre la grasa y la mierda de las hamburguesas, y la tontería tecnológica que tenemos encima, vamos a acabar todos gilipollas (menos yo, claro), y los tíos cada vez van a ser más raritos, (bueno, esto sí me afecta; definitivamente, el mercado está cada vez peor). Domingo, 03 de Diciembre de 2006 22:13. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Me lo ha contado Rosa![]()
El proverbio chino favorito de Rosa Rovira, “más vale llenar los años de vida que la vida de años”, resume la actitud existencial de esta mujer, que cuenta cuentos. Me mira a los ojos, mientras contesta a mis preguntas enlazando entre sus dedos el cordón de la chaqueta verde que lleva puesta, bebiendo unas veces un refresco, y llevándose otras un cigarrillo a los labios. Rosa Rovira nació en Móstoles (Madrid) hace 48 años, y padece parkinson desde los 33. Ahora vive en Toledo, y está plenamente volcada en su vida de cuenta cuentos.
Rosa asegura que se trata de una afición que nos permite sobre todo aprender a escuchar y a respetar. Gracias a su profesor de literatura de bachillerato se aficionó a la lectura y a la escritura, porque la “motivaba”. Además, Rosa ha vivido siempre rodeada de libros, y ama los cuentos desde los seis años, cuando un problema de columna la retuvo en cama durante una buena temporada. “¿Un día en mi vida? Pues, para empezar, suelo dormir poco, para que me cunda el día. La rutina me aporta momentos gratos, pero prefiero la noche, porque por la noche ya no hay que cumplir obligaciones. Me gusta estar rodeada de gente, hablar, comunicarme, sentir, compartir, vivir. La verdad es que no paro en todo el día.” Rosa tuvo que abandonar durante dos años el escenario por culpa del parkinson. Su cuerpo “no la acompañaba”, pero su profesor creyó mucho en ella y consiguió recuperarse y volver. Ahora, enérgica, asegura que lo único que hace es “agarrarse a la vida”, como si fuera un tronco en el mar. Lo que espera de sí misma ante los demás es que la vean positiva. Rosa reconoce que en algún momento lo ha pasado mal, pero que sabe salir del paso interpretando, por ejemplo, a su personaje favorito, la señorita Gertru, que es una mujer muy tímida. Puede meterse en ese personaje y disimular así su inseguridad ante las personas que la están observando y escuchando.
Rosa asegura que siempre consigue atraer la atención del público: “Es muy gratificante el hecho de que a personas mayores les haya gustado oírme. A veces, cuando voy a algún pub, la gente está tan atenta que ni siquiera se atreve a levantar de la mesa la copa que se está tomando para no hacer ruido”, relata, visiblemente emocionada. También emplea una serie de tácticas cuando está sobre el escenario para conseguir que todo salga bien. Por una parte, hace gala de su buena vocalización, adquirida gracias a un cursillo; y por otra parte, toma prestada del famoso mago Tamariz la estrategia de tender cinco hilos al público, es decir, dirigir la mirada hacia cinco puntos claves para implicar así a la gente. A veces, Rosa incluso sube al escenario a algunas personas. Cuando está en su casa, se mira y se analiza ante el espejo: “Hay que ensayar: hay que saber enfadarse bien, reírse bien”, enfatiza con una sonrisa que quizás ha ensayado de antemano.
Asegura convencida que siente especial predilección por los cuentos para adultos. No en vano, su autor favorito es Mihura, con el que dice identificarse por “el humor absurdo e ingenuo” que se suele apreciar en sus páginas. También la gusta Carmen Martín Gaite y textos ya clásicos como “El Sastrecillo Valiente” y “El Principito”. Respecto a la relación que se establece inevitablemente entre escritor y cuenta cuentos, reconoce que algún escritor ha sido reacio a que se cuente su cuento. Pero que en general casi todos están encantados de ello. Recuerda pensativa que una vez escribió un cuento titulado “El Deshollinador”, pero la gente de su ambiente pensaba que no lo había escrito ella. Ahora ha empezado a escribir poesía. Viernes, 17 de Noviembre de 2006 16:54. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. ¿Por qué un blog?![]() ¿Por qué un blog? ¿Por qué escribo? ¿Por qué todo esto? Quería decir hoy unas cuantas cosas sobre esta moda de los blogs, en la que, por otra parte, yo misma estoy inmersa (aunque no del todo). No estoy inmersa del todo y os diré porqué. Por lo visto, lo más guay del mundo ahora no es sólo tener un blog, (todo mindundi tiene un blog) sino establecer en la red una especie de relación entre varios blogs, es decir, yo escribo en tu blog y tú en el mío; por otro lado, yo también escribo en el de Pepe, y Pepe a su vez en el de mi amiga Marta del alma, y al final acabamos todos con 43 comentarios absurdos en cada una de nuestras paridas escritas, o, mejor dicho, en cada uno de nuestros posts. Y, ¿sabéis lo que os digo? Que yo no necesito comentarios. Aunque me haya hecho ilusión el hecho de que alguien haya leído mis cosas y las haya comentado, y aunque a veces me gustaría saber quién me lee, no necesito encontrarme con 40 y pico comentarios de gente desconocida (en la mayoría de los casos). Vamos, me dejáis un día 40 comentarios y os mando al cuerno: ¡iros a leer cosas mejores, hombre, por dios! Lo cierto es que podría escribir para mí misma las mismas cosas que estoy escribiendo para el blog y dejarlas en el ordenador, sin publicar. Pero no sería lo mismo. No sería lo mismo porque desde que tengo el blog estoy escribiendo mucho más que antes, y lo estoy haciendo con más ganas. Además, sólo el hecho de que alguien, aunque sea una sola persona, (y además importante para mí), lea algo de lo que escribo, ya me reconforta. Por eso no necesito el anonimato, ni me importa lo que penséis de mí los que aún no me conocéis muy bien. No esperéis que vaya a justificarme por lo que pienso sobre la vida en un momento determinado. En otro momento pensaré otra cosa totalmente diferente; pero me gusta que todos esos momentos queden aquí reflejados. Tampoco me asusta el hecho de que malinterpretéis en alguna ocasión mis palabras, ni que penséis que soy esto u aquello, porque yo acepto todo tipo de críticas, y, además, ya me he cansado de comportarme como se supone que debo hacerlo. ¿Vestir de una manera o de otra debe influirte a la hora de pensar o a la hora de gustarte o no un tipo de música determinado? (por ejemplo). Ya sabéis que no me gustan los estereotipos, aunque yo muchas veces, (lo reconozco), me deje llevar por esas inercias, por esos prejuicios que generalmente nos induce a forjarnos la experiencia. Me estoy yendo un poco del tema… aunque… ¡no! todo esto tiene en realidad mucho que ver con lo de hacer un blog, y me reitero en mis palabras: espero no caer nunca en el “comercio” de los blogs. He estado pensando sobre ello y he llegado a la conclusión de que un blog es algo personal, no una mercancía con la que intentas persuadir a los demás para venderles algo. Por eso voy a seguir adelante con ello, para que, dentro de unos meses, (o unos años) pueda recordar lo que pasaba tal día como hoy, o tal día como ayer, en mi vida. Éste es el simple, y a la vez sincero, objetivo de este blog. Sábado, 07 de Octubre de 2006 12:31. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Estamos contaminados![]() Al hilo de las reflexiones de Albert Camus en “Crónicas (1944-1953)” se me ha ocurrido hablaros hoy de política, o mejor dicho, de la “no política”, que es la que practico yo. Ayer estuve leyendo en la página Web de mi facultad la crónica de la “agresión a Santiago Carrillo” el pasado 23 de febrero en el salón de actos; y esto también me ha influido a la hora de reflexionar sobre ello y empezar a escribir. Y voy a hacerlo porque estoy harta. Estoy harta de la gente simple, de la gente que necesita siempre el mismo enfoque, el mismo enfoque simple para aferrarse a él y para, así, no caer cuando arrecie la tormenta. Sé que es imposible deshacernos de nuestros prejuicios, adquiridos inevitable e inconscientemente a lo largo de nuestras vidas, tanto por lo que hemos oído a nuestros padres, profesores y amigos, como por lo que hayamos leído o no respecto a algo en concreto o a todo en general. Yo estuve el día de marras en el salón de actos de mi facultad, y tengo que decir que no me levanté de mi asiento, ni empecé a gritar ni a insultar a los tres o cuatro energúmenos pertenecientes a la Facultad de Derecho (la de los pijos y los fachas, presumiblemente) en el momento en que se alzaron contra Santiago Carrillo mientras éste conferenciaba, y le adjudicaron la etiqueta (cierta o no) de asesino. Sí, es muy bonito lo de defender la libertad de expresión, pero… (y aquí voy a decir algo que cuando se escucha siempre cae como una losa y nos desquicia y nos repatea profundamente)… pero… ¡no lo hagamos poniéndonos a su nivel! Lo que pasa es que ser rojo, a día de hoy, está bien visto. Parece que ser rojo o ser de izquierdas equivale a ser un estudiante crítico, un moderno, un intelectual, vamos, un bohemio en toda regla. Y nada más lejos de la realidad. Muchos de los que se dicen rojos ni siquiera saben porqué lo son, no tienen ni idea de nada, y, en su fuero interno, en realidad son de lo más burgués y reaccionario. Por otra parte, me parece que seguir a pies juntillas todo lo que diga un partido, o, en su defecto, un periódico, es ser de todo menos crítico. Pero no os creáis: tengo leña para todos… No querría contribuir a avivar una polémica absurda que está muy de actualidad, pero es que tampoco puedo entender a las personas que se dicen “liberales de derechas”, y que no condenan por igual, (es decir, tajantemente), los regímenes de Hitler y Mussolini en Alemania e Italia, y el de Franco aquí. Quizás condenan los dos primeros por “el qué dirán”, y después muestran sus reservas a la hora de condenar el régimen que se instauró en España en 1939 (un régimen igualmente totalitario que el nazi-fascista y que el soviético, por supuesto, no lo olvidemos). Eso de que “con Franco estábamos mejor” no tiene ningún sentido, a no ser que tengamos en cuenta que el aparato ideológico de propaganda (el NODO, por ejemplo) se encargaba de hacer bien su trabajo, o que los problemas de la sociedad actual, como son la inmigración o el terrorismo internacional, aún no tenían cabida en el mundo de los Sesenta. No me gustan las etiquetas, y mucho menos las acusaciones infundadas, los estereotipos, las suposiciones, las obligaciones morales auto impuestas por la vergüenza, y las clasificaciones hechas desde el miedo, desde el miedo sobre todo a uno mismo. Por eso estoy de acuerdo con Camus y con sus ideas políticas, con sus ideas sobre la Historia y sobre la libertad, sobre el individuo y sobre la felicidad. Voy a copiar un párrafo de este gran libro, “Crónicas”, para que entendáis a qué me refiero: “(…) Sabemos que nuestra sociedad se basa en la mentira. Pero la tragedia de nuestra generación es haber visto, bajo los falsos colores de la esperanza, cómo una nueva mentira se superponía a la antigua. Al menos ya nada nos obliga a llamar salvadores a los tiranos y a justificar el asesinato del niño con la salvación del hombre. Y así nos negaremos a creer que la justicia pueda exigir, ni siquiera provisionalmente, la supresión de la libertad. De hacerles caso, las tiranías son siempre provisionales. Nos explican que hay una gran diferencia entre la tiranía reaccionaria y la tiranía progresista. También habría campos de concentración que marchan en el sentido de la historia y un sistema de trabajos forzados que supone la esperanza. Suponiendo que eso fuera cierto, podríamos al menos interrogarnos sobre la duración de esa esperanza. Si la tiranía, incluso progresista, dura más de una generación, significa una vida de esclavos para millones de hombres, y nada más. Cuando lo provisional abarca el tiempo de la vida de un hombre, para ese hombre es lo definitivo. (…)” Sábado, 07 de Octubre de 2006 12:22. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. | |