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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Cinefilia. Crítica![]()
Como hace días que no escribo, he pensado colgar aquí la crítica de cine que acabo de hacer. A ver si le gusta a la doña. Me he esforzado y he conseguido que, de las 600 palabras iniciales que me salían, se me quedara en 400, que es lo que me piden. Bueno, acepto elogios y críticas, que de aquí al miércoles todavía puedo cambiar cosas, aunque no muchas porque ¡ya no se puede añadir nada sin tener que quitar también! Hale, a ver si os gusta.
Motivación empresarial, made in Spain
Nuestra tragedia contemporánea es el estrés, la rapidez con que se frustran nuestros propósitos y el bajo rendimiento que mostramos en la empresa como consecuencia de nuestros problemas personales, que afectan a la productividad. Esto es lo que piensan los americanos, que se han valido de un día a la semana para convertirlo en su ‘Casual Day’: aquella jornada destinada a frenar el trepidante ritmo, a reunirse en el campo para empaparse de paz y conocerse mejor los unos a los otros. Pero no siempre es bueno forzar las cosas, y esto bien lo sabe Max Lemcke (Madrid, 1966), que con su particular visión del ‘Casual Day’ ha elaborado una sátira de las relaciones laborales y del modelo empresarial imperante en nuestros días. Con un aire a Smocking Room, construye una comedia agridulce sobre un grupo de empleados que han sido sometidos a un encierro: la tensión creada por esa convivencia forzada hará que todo acabe saliendo a la luz y las frustraciones no hagan más que aumentar. Lemcke forma parte de una nueva generación de directores españoles cuyos trabajos destacan entre la producción independiente. Mundo Fantástico (2003), su primer largo, que abordaba el tema de los deseos insatisfechos de una joven cabaretera que soñaba con ser actriz, fue presentado en diversos festivales internacionales. En Casual Day Lemcke nos enseña el concepto mezquino de jerarquía empresarial: el ‘nuevo’, (Javier Ríos: Hable con ella) asciende sólo porque el jefe déspota (encarnado brillantemente por Juan Diego: Vete de mí, El camino de los ingleses) es su suegro. Asimismo, el machismo también nos muestra sus resortes: la chica ‘guapa y ambiciosa’ (Estíbaliz Gabilondo) es denigrada por el superior más retrógrado y oscuro (Luis Tosar). Lo mejor de este filme es que nos transmite una abrumadora sensación de claustrofobia a pesar de estar ambientada en un marco abierto como es el campo. Los diálogos entre los personajes son ágiles, adquiriendo tintes casi teatrales. Sin embargo, el drama del jefe obsesionado con proteger a su hija resulta exagerado y presagia un final diferente al que se nos presenta. Casual Day destaca por la ironía que trasluce el tratamiento del tema: nada mejor para arrojar luz sobre las prácticas que importamos de Estados Unidos que la caricaturización de sus costumbres. La terapia del psicólogo (Alberto San Juan) parece tener sentido pero, aplicada a la realidad y a sus espirales complejas, acaba convirtiéndose en un esperpento, en una trampa genial de la que todos quieren escapar. Luces y sombras de Death Proof, de Quentin Tarantino![]() “Death Proof” es una broma pesada. Pero es una broma pesada de esas que, por mucho que te pese, tienes que acabarla riendo. Y esto, como el hecho de que parezca una tomadura de pelo, se sustenta en algunas razones, que siempre serán subjetivas, claro. En primer lugar, y antes de nada, es preciso apuntar que el filme, -tal era el deseo de Tarantino-, se adapta casi fielmente a los cánones del cine al que rinde homenaje, esto es: a las producciones de cine serie B o serie Z de los años 70 cuya máxima evidente se basaba en, (lo que yo me acabo de inventar): las tres ‘eses’: sexo, sangre, y salvajismo. Quizá en Tarantino muchos digan que hay sangre en exceso, pero yo os digo que en “Death Proof” nada más que hay una – o a lo sumo, dos, escenas sobrecogedoras. Tampoco hay sexo, en Tarantino, únicamente los diálogos de las chicas, que sí son como los de los hombres más duros del cine, por qué no: los tipejos de Reservoir Dogs tuvieron el mismo derecho a discutir sobre el mensaje que trata de transmitir Madonna en Like A Virgin, que nuestras chicas de Death Proof a contarse cómo se lo han montado con el vecino del quinto o con el admirador de la radio en cuestión. Y con un lenguaje muy refinado, sí señor. Como debe ser, Tarantino recoge la jerga callejera y la introduce, por qué no, sutilmente en sus filmes. Y lanzo una pregunta que dejé en el aire también hace tiempo en relación a las películas españolas por antonomasia: ¿es esto lo que hace el señor Almodóvar aquí?... Respecto a las conversaciones sobre sexo y chicos que se marcan nuestras “jóvenes de buen ver en peligro” en Death Proof, también hay que decir que, aunque en Tarantino nunca salgan tetas y culos, (y es de agradecer) lo que sí tenemos es la parte corporal fetiche por excelencia de este loco director de Knoxville (Tennesse): los pies femeninos. En Death proof no hay sangre a raudales; lo que hay son pies a raudales. Y esto es curioso, cuando menos. He podido leer con motivo de esta fijación Tarantiniana, que a un director muy nuestro también le gustaban los pies femeninos: a Luís Buñuel. Y si no os habíais percatado de la relación entre Tarantino y los pies femeninos… ¿qué me decís de la primera escena en la que vemos a Mía Wallace en Pulp Fiction? ¿No son sus pies sucios de andar por el suelo lo primero que vemos de ella cuando le dice a Vincent, que la está esperando, “Vámonos”? ¿En Kill Bill I no despierta el personaje de Uma Thurman moviendo cada vez un poco más los dedos de su pie? ¿Y en Abierto Hasta el Amanecer? ¿No es acaso famosa la escena en que el propio Tarantino bebe del pie de una sensual y bailonga Salma Hayek? ¿En Jackie Brown no vemos a Bridget Fonda pintándose las uñas de los pies en casa de los tipejos esos raros? Pues bien, en Death Proof a las chicas les gusta ir con los pies asomando por la ventanilla del coche. Y es curioso que les guste a las chicas del primer grupo de amigas, pero también, del segundo, en el que están las chicas duras que no se lo pondrán nada fácil al malo que interpreta genuinamente Kurt Russell. Después de esta disertación sobre los pies (que me llamó mucho la atención y me hizo atar cabos en torno a otras de las pelis de Tarantino) hay que hablar ahora de la retroalimentación que se aprecia en este filme que, si no lo había dicho antes, fue concebido como parte de una Grindhouse: sesión doble que se proyectaba en los cines antiguos (y que ahora se ha proyectado sólo en los países anglosajones mientras que aquí se ha preferido recaudar el doble estrenando dos en vez de una producción). Así, precisamente para homenajear a estas sesiones que yo he llamado “de las tres eses” Tarantino ha echado mano de su colega inseparable y naturalmente igual de perturbado: Robert Rodríguez, que, al parecer, ha puesto toda la carne en el asador en Planet Terror, que aún no he visto y me lamento por ello. Pues bien, la retroalimentación de que os hablaba (palabra que ahora me gusta mucho utilizar sobre todo para explicar lo que se dedica a hacer la cadena para la que sigo haciendo prácticas), la retroalimentación en Death Proof se aprecia en las conversaciones, en las que hablan de las Big Kahuna (hamburguesas que le gustan a Jules en Pulp Fiction); se aprecia también cuando escuchamos el silbido de Elle Driver en Kill Bill en el móvil de una de las protagonistas; en una conversación que mantiene el segundo grupo de chicas en torno al cine de culto; y en el fotograma más característico de las pelis de Tarantino: un maletero se abre desde el punto de vista del interior del maletero, es decir: pantalla en negro y, a la vez que la puerta se abre, los protagonistas miran en su dirección, o sea, casi, en nuestra dirección. ¿Y qué decir de los efectos cutres expresamente creados para el filme? Creo haber leído en Internet que, en un cine, se avisaba al público mediante un cartel de que esos cortes absurdos, esos trozos en blanco y negro y de fundido de cinta, que iban a ver, eran expresamente buscados por el director. A mí, más que otra cosa, me hacían gracia. Quizá muchos consideren que eso estaba de más, o que la gente que va al cine no entiende de las pelis de serie B que Tarantino quería parodiar, y a la vez, homenajear. Pero lo que sí es cierto es que no vemos filmes así hoy en día en ningún sitio, y que gracias a la alocada invención de Quentin, nos acercamos a un cine de género que se ha perdido (gracias a Dios) pero que fue importante y el caldo de cultivo de todo lo demás en su momento. No voy a ser pedante nombrado filmes de aquellos, sólo diré que, al parecer, Death Proof se empapó de Vanishing Point. En definitiva: si te gusta Tarantino, le perdonarás todo: desde los (a veces) extremadamente largos diálogos de las chicas, hasta la escena más gore del filme, provocada por la locura de un perturbado Kurt Russell supuestamente especialista de cine; o que se haya ‘auto homenajeado’ en esta peli hasta límites insospechados… Pero, al tiempo que le perdonas, te reirás en las escenas más cómicas, te emocionarás y vivirás el riesgo de la persecución final, y sobre todo, fliparás con las canciones de la Banda Sonora, como siempre, aunque esta vez especialmente recomendable. Yo estoy enganchadísima, así que ¡haceos con ella! E id al cine mientras podáis. Sábado, 08 de Septiembre de 2007 17:50. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia Hay 1 comentario. Uno de los Nuestros, MARTIN SCORSESE![]() Por fin actualizo, y lo hago hablando de la peli que he regalado a mi padre por su cumple y que vimos anoche. Hoy veré "Death Proof", la nueva de Tarantino, y me comprometo a comentarla mañana o cuando pueda. También tengo pendiente hacer balance de mis prácticas en la radio, que tristemente finalizaron el viernes 31. Han pasado tantas cosas últimamente, que estoy un poco descolocada y voy dejando el escribir. Pero volveré. De momento, os hablo de esta peli, bastante recomendable: SINOPSIS Y COMENTARIOS: 1990: 1 Oscar: actor secundario (Joe Pesci) / Thriller. Mafia / SINOPSIS: Henry Hill, hijo de padre irlandés y madre siciliana, es testigo de la vida de poder, honor y respeto que llevan los gangsters que habitan en su barrio, en una zona de Brooklyn donde son mayoría los emigrantes, y que está bajo la protección del patriarca de la família Pauline, Paul Cicero. Henry, a sus trece años de edad, desistirá de seguir yendo a clase, y fascinado por tal vida mafiosa, entrará a formar parte de la organización, comenzando por ser un mero chico de los recados para ir ascendiendo de posición a medida que fortalece la confianza que en él depositan los integrantes del hampa local, como el irlandés Jimmy Conway o el italoamericano Tommy de Vito, adentrándose cada vez en negocios más turbios. (FILMAFFINITY) FRASES *Que yo recuerde desde que tuve uso de razón quise ser gangster. *¿Sabes?... Siempre llegas tarde, a veces creo que llegarás tarde a tu propio funeral. *Para nosotros vivir de otra manera era impensable, la gente honrada que se mataba en trabajos de mierda por unos sueldos de miseria, que iba a trabajar en metro cada día y pagaba sus facturas estaba muerta, eran unos gilipollas, no tenían agallas. Si nosotros queríamos algo lo cogíamos y si alguien se quejaba dos veces le dábamos tal paliza que jamás volvía a quejarse, era una simple rutina ni siquiera lo pensábamos. *Si formas parte de un grupo, nadie te dice que van a matarte. No hay ni peleas, ni insultos como en las películas. Los asesinos llegan con una sonrisa. *Jimmy era de esa clase de hombres que en las películas siempre están del lado de los malos. · * ─ Has aprendido dos cosas muy importantes. * ─ Ahora cavarás el hoyo tú solo, vas a cavar el hoyo y lo vas a hacer tú solo, no pienso ayudarte. * Lo que más me costaba era dejar aquella vida, me gustaba esa vida, nos trataban como a estrellas de cine peligrosas, teníamos todo sólo con pedirlo. *Soy un don nadie, y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas. · * - Eres muy gracioso Tommy. Yo sólo he dicho que eres gracioso. * Entre nosotros siempre nos llamábamos buenos compadres, como cuando dices a alguien verás cómo te cae bien, es un buen compadre, uno de los nuestros. * Araña, no hagas cuento o me enfado... Miércoles, 05 de Septiembre de 2007 16:07. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia Hay 1 comentario. Algunas frases de Pulp Fiction (hay muchas)![]() Sr. Lobo: “Soy el señor Lobo, soluciono problemas” Señor Lobo: "Estoy a veinte minutos de allí. Llegaré en diez". Señor Lobo: "Tranquilícense caballeros. No empecemos a chuparnos las pollas todavía". Butch: — ¿Qué miras, amigo? Vincent: —Tú no eres mi amigo, palurdo. Jules: "Hamburguesas: la piedra angular de un desayuno nutritivo". Jules: “A Marsellus Wallace no le gusta ser follado por nadie, excepto por la Sra. Wallace”, “¿De qué país eres? (…) No conozco ningún país llamado qué. ¿Hablan mi idioma en qué?" Jules: "Que seas una personalidad no significa que tengas personalidad". “Los perros tienen personalidad, y la personalidad cuenta”. “Quizá la rata de cloaca sepa a caviar, pero no lo sabré nunca porque no como animales asquerosos”. Marsellus Wallace: “es el orgullo, que intenta joderte”. Lance: "Mira, tú has sido el que ha traído una zorra moribunda a mí casa, así que tú le pones la inyección. El día que yo traiga una zorra moribunda a tu casa, se la pondré yo". Butch: “Zed is dead baby, Zed is dead”. Domingo, 01 de Julio de 2007 14:28. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. Mel Gibson, ¿Sí o no?![]() De todos es sabido que el público al que se dirigen los directores y guionistas de Cine es amplio y heterogéneo, y que la mayoría de los espectadores que acuden a una sala lo hacen, ante todo, para divertirse, entretenerse y “desconectar”. Entonces, para valorar una película, ¿qué debemos hacer? ¿Apuntar sus características técnicas, históricas, y de adaptación? ¿O fijarnos únicamente en si ha conseguido alcanzar con su filmación y distribución el objetivo que tenía marcado – presumiblemente: entretener-? Partiendo de este dilema cultural, que no es, por otra parte, nada nuevo, me dispongo a analizar la película de Mel Gibson que se estrenó en enero y que vi ayer: Apocalypto. Es una película polémica desde el principio, tal y como lo fue La Pasión de Cristo, que, asombrosamente, también fue ideada por el tipo duro de Mad Max y Arma Letal. La trama de Apocalypto se sitúa en Guatemala antes de la llegada de los primeros colonizadores españoles, y aunque la cinta se desarrolla en ese ambiente, la trama es una historia de amor, odio y violencia. Los diálogos están grabados en maya yucateco, que en la actualidad es el idioma materno de un millón de personas en la península de Yucatán. El reparto incluye indígenas de los Estados Unidos, de Canadá, actores mexicanos, y también guatemaltecos o yucatecos. Hasta aquí todo bien, pero las cosas se complican cuando vemos, una tras otra, imágenes calificadas de “crueldad extrema” y, para los estudiosos mayas, “carentes de todo rigor histórico”. En el filme vemos cómo la civilización maya - aunque tampoco está muy claro si son mayas o aztecas- hace gala de su barbarie y salvajismo. Nunca sabremos si todo lo que está en los libros de Historia es cierto o no, puesto que no hay que olvidar aquello de que “La Historia la escriben los vencedores”. Aún así, como decía ayer hablando de La Naranja Mecánica, el ser humano ha sido y es violento desde sus orígenes, antes de una manera y ahora de otra. Antes la gente se mataba con lanzas y cuchillos y se sacaban el corazón unos a otros para ofrecérselo a los dioses – como pasa en la peli de Gibson- y ahora mueren millones de personas en una guerra sólo con pulsar un botón. Tampoco hay que escandalizarse ante la violencia que destilan casi todas las escenas de Apocalypto, porque, como decía Kubrick “Hemos nacido de monos erectos, no de ángeles caídos, y esos monos eran unos asesinos armados. ¿De qué vamos a asombrarnos? ¿De nuestros asesinatos, genocidios y misiles? No, sino de nuestras sinfonías, por pocas veces que las toquemos, de nuestros tratados, por poco que valgan, de nuestros sembrados, por poco que a veces los convirtamos en campos de batalla, de nuestros sueños, por más que solo raras veces se conviertan en realidad. El milagro del hombre no reside en cuán bajo ha caído sino a qué altura se ha elevado.” (En New York Times, febrero de 1972). Por otra parte, también es sabido que para contar una historia ambientada en tiempos remotos o en lugares históricos, es preciso documentarse bien para no crear falsos juicios en la ciudadanía; porque, si bien no son ni periódicos ni libros los agentes más importantes de socialización a día de hoy, sí lo son el cine y la TV. Y muy poca gente va a coger un libro después de ver la peli de Gibson para comprobar si los mayas no eran más que unos salvajes irracionales o si, en el tiempo libre que tenían cuando no estaban sacrificando gente, hacían alguna cosa útil y buena para la humanidad (matemáticas, ciencia, arte...). Pero… ¿qué pasa en el caso de que a alguien se le ocurra coger un libro para investigar todo esto? Pues que, por suerte o por desgracia, no hay UN SOLO LIBRO que consultar, sino que hay muchos y además, se contradicen entre sí. Gibson dice que para hacer esta peli tuvo que “leer mucho”. Y, ¿qué leyó? “No mostré ni la mitad de las cosas que leí. Leí acerca de una orgía de sacrificios: en cuatro días sacrificaron 20.000 personas. También tenían afición por empalar genitales y por torturar a personas durante años. Por ejemplo, si capturaban a un rey o a una reina de algún otro lugar, lo humillaban durante una década. Le cortaban los labios, le arrancaban la lengua, lo dejaban sin ojos ni orejas. Ah, y le comían los dedos. El tipo quedaba vivo, pero en un infierno sobre la Tierra, una masa balbuceante de terminales nerviosas. Después de nueve años de esto, lo enrollaban y lo dejaban caer por las escaleras del templo, y se hacía pedazos.” (25 de enero de 2007 en el periódico Reforma). Lo que muchos señalan, en definitiva, como evidente, es que Gibson lo que quiso hacer con Apocalypto fue “cine de acción”, y que el hecho de que haya ambientado la historia en la época maya, es accidental, es, simplemente, un contexto. Que haya defectos de anacronismo en el filme es inevitable, tal y como ocurre en numerosas películas del género. No es, éste, un filme histórico, aunque pueda mostrar una parte de la historia. No se sabe muy bien qué pasó, aún hoy los especialistas siguen sin ponerse de acuerdo respecto a las civilizaciones antiguas en general y las precolombinas en particular. Aún así, hay que desterrar los prejuicios que se suelen tener sobre los pueblos – antiguos y actuales- y hay que ver esta película porque es sobrecogedora, impactante, y aunque en algunos aspectos sea poco fidedigna, la historia de fondo es bonita y en general la peli está bien hecha. Y mola la foto que he puesto ¿eh? Lunes, 30 de Abril de 2007 21:01. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. La Naranja Mecánica... Un eterno retorno![]() Hola, hola, hola, mis queridos “drugos”: anoche me quedé en casa. No sé si fue porque no me apetecía salir, porque ya salí el viernes, porque nadie me llamó, o porque quiero cuidarme y no hacer cosas malas por ahí de noche… Lo cierto es que salir dos días seguidos ya me parece un exceso. Mi salud no puede con ello, y siempre que lo hago me vuelvo a poner mal de la garganta. En fin, será la edad, entre otras cosas. Bueno, pues como anoche no salí, me puse la peli de La Naranja Mecánica (1971). Ya la había visto con 15 años en el instituto porque nos la puso un profesor de ética, del cual estaba locamente enamorada mi amiga Sofía, la rusa. Y recuerdo que a las dos nos fascinó la peli y lo que ésta significaba. Y ahora, 7 años después (joder, ¡hace ya siete años que dejé los 15!) me ha vuelto a encantar. Y la he valorado más que aquella vez. Los decorados de estética pop y futurista, los colores, la fotografía, los personajes, la iluminación, los planos picados y contrapicados de Kubrick, el zoom, ¡la música!, los diálogos, la recreación de ambientes y situaciones… Y la historia. Sí, aunque mucha gente diga que es una historia que propugna la violencia gratuita, yo creo que no es así. Lo único que hizo Kubrick con “La Naranja Mecánica” fue mostrar la verdadera realidad del ser humano, y mostrar que el mundo odiado por Alex, el protagonista, es un mundo igual de cruel que los actos cometidos por este joven. Alex es, al fin y al cabo, una criatura que ha engendrado el sistema. Un sistema corrupto, que engaña, que hace gala de políticos falsos y manipuladores, que propugna la venganza (los mendigos viejos se vengan de Alex y le dan una paliza; y sus padres reniegan de él cuando otro joven ocupa su lugar y le echan de casa)…. Y, según las críticas, el espectador en estos momentos de la película y gracias a la voz en off del propio protagonista, se siente identificado con él. No sé cómo lo hizo Kubrick, pero es así. Y, además de esto, las críticas dicen otra cosa que no es menos cierta que la anterior: al finalizar la película el personaje más coherente y más auténtico, resulta ser el propio Alex. Porque, tal y como decía el sacerdote en la prisión en la que pasa el joven un par de años, no hay que anular el libre albedrío del ser humano. La bondad se elige, no se puede imponer mediante ningún tipo de tratamiento conductista. Por otra parte, hay que apuntar que Kubrick se inspiró para hacer este filme en la novela homónima de Anthony Burgess de 1962, pero en ésta el desenlace no es igual. En la novela el protagonista se integra en la sociedad y se podría decir que es un final feliz. Sin embargo, Kubrick no cree en estos finales felices porque sabe lo que hay. Y quiere expresarlo, no mirar para otro lado. Sabe que no vivimos en un mundo de regalices y piruletas de fresa. ¿Por qué debería, esta película, ocultar la naturaleza cruel del ser humano? La conclusión que se extrae de todo esto – al menos la que extraigo yo- es que no es posible cambiar la conducta de nadie que lleve, en su naturaleza, unas determinadas características esenciales. Es como el eterno retorno de Nietzsche, que también me ha dado mucho que pensar. Antes de ponerme la película, pensaba que quizá no me iba a gustar tanto como cuando la vi con 15 años, pero finalmente no ha sido así. Me ha encantado. Y esto me ha llevado a plantearme qué condiciones tienen que darse en una persona para que te guste esta película. Bueno, ya sé que no estoy descubriendo nada ni estoy rebelándome contra el mundo, porque lo cierto es que mucha gente – muchísima gente- ama esta peli. Pero me parece curioso que además de ésta, me gusten Pulp Fiction, Kill Bill, y algunas de la Guerra de Vietnam, por ejemplo. En definitiva, películas consideradas violentas. Pero las de terror no me gustan apenas, y considero que éstas que he nombrado, junto a La naranja, no son, en realidad, violentas. Cuando alguien dice que Tarantino es “la violencia por la violencia” yo digo que no, que la violencia sólo es una excusa para crear situaciones y hacer reír y pensar al espectador. Lo que pasa es que la gente que elude esto y se queda con los detalles superficiales – como pasa también con Bukowski, por ejemplo- está mirando para otro lado y no reconoce lo que hay de esencial en el ser humano. No somos violentos, pero llevamos dentro la esencia de la violencia porque es parte del ser humano. No somos todos unos viciosos, pero de vez en cuando sacamos a pasear nuestra irracionalidad y lo reflejamos de distintas formas: unos fuman, otros están todo el día en el Messenger o en el Fotolog a ver quién hay y quién no hay; otros escriben, otros beben y otros se masturban cuatro veces al día… Es así, y hay que saber de qué va la cosa. No es esta una visión pesimista, - como dicen algunos que es la de Kubrick, y aunque parezca que me haya ido un poco del tema- sino que es, - aunque tampoco me gusta llamarlo así- realista, y, sobre todo, fascinante. Un diálogo de Pulp Fiction![]() Mía Wallace: ¿No los odias? Domingo, 22 de Abril de 2007 23:32. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. Diálogos de Casablanca ILSA: ¿Nuestro amor no importa?RICK: Siempre tendremos París. No lo teníamos. Lo habíamos perdido hasta que viniste a Casablanca; pero lo recuperamos anoche RICK: ¿tengo que escuchar de nuevo que tu marido es un gran hombre que combate por una causa justa? ILSA: También fue tu causa y tú también luchaste por lo mismo que él RICK: Yo no lucho por otra causa más que por la mía propia. La mía es la única que me interesa ahora. RICK: No me interesa la política y los problemas de los pueblos no son de mi incumbencia. Lo mío es un café LASZLO: Mis informes no corroboran esa declaración: combatió usted en Etiopía; combatió al fascismo en España RICK: Bueno, ¿y qué? LASZLO: ¿No es curioso que siempre estuviera en el bando de los desafortunados? RICK: Sí, resultó una afición muy cara; pero los negocios siempre se me han dado muy mal RICK: Un día así no se olvida ILSA: No RICK: Los alemanes iban de gris y tú ibas vestida de azul STRASSER: ¿Cuál es su nacionalidad? RICK: Soy borracho RENAULT: Tal vez Casablanca resulte un poco cálida para usted STRASSER: Los alemanes hemos de hacernos a todo: desde Rusia al Sahara. O, ¿tal vez no se refiere al clima, capitán? YVONNE: ¿Dónde estuviste anoche? RICK: ¿Anoche? No tengo la menor idea. YVONNE: Y, ¿qué harás esta noche? RICK: No hago planes con tanta antelación RENAULT (a Rick): Es increíble el modo que tiene de despreciar mujeres. Tal vez falten algún día ILSA: Rick, ¿quién es? RENAULT: Bueno, está usted en Rick’s, y Rick es... RENAULT: ...un hombre del que yo me enamoraría si fuera mujer. Un ser extraño, misterioso. Así veo yo a Rick. Pero, ¡qué estupidez hablar a una bella mujer de otro hombre! ** Me quedo con la de "¿Cuál es su nacionalidad?". Rick (Bogart): "Borracho". Y, por supuesto, con la foto de "EL HOMBRE", con mayúsculas, jajaja. Martes, 17 de Abril de 2007 21:11. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. El Velo Pintado![]() El Velo Pintado es una película basada en la clásica novela del escritor W. Somerset Maugham. Nos cuenta la historia de amor de una pareja inglesa en los años 20: Walter (Edward Norton), un apuesto médico bacteriológico, y Kitty (Naomi Watts), una joven de clase alta. Ella decide casarse con él un poco presionada por su familia, y apenas sin conocerle, y marcha con él para establecerse en Shangai. En esta exótica ciudad, Kitty se enamorará de otro hombre, Charlie, con el que iniciará un romance a espaldas de su marido. Cuando Walter lo descubre, decide vengarse aceptando un trabajo en un remoto pueblo de China azotado por el cólera, una epidemia letal. Y Kitty, muy a su pesar, se ve obligada a acompañarle y a alejarse así de su amante. A partir de aquí se aprecia lo sugerente de un pueblo pobre y tranquilo que, aparentemente, si no fuera por el maldito cólera, viviría en paz. Walter y Kitty viven juntos en una pequeña cabaña, pero apenas se dirigen la palabra. Ella sigue con la mirada en Shangai y en su amante Charlie, aunque poco a poco irá descubriendo las virtudes del hombre con el que se casó y del que tanto renegaba. Lo mejor de la película es sin duda esta historia de amor en un lugar tan bello. Y los paisajes, y la China de la Revolución y de Chiang Kai Shek, y Edward Norton... Cinema Paradiso, Giuseppe Tornatore![]() Cinema Paradiso (1989) nos cuenta la historia de Totó (Salvatore), un niño que crece en una localidad siciliana en los años 50 y que se hace amigo de un operador de cine de edad adulta (Alfredo). Totó queda fascinado por el cinematógrafo y no para de hacer preguntas inquisitorias a Alfredo, sobre la censura imperante en aquella época, sobre el funcionamiento del aparato... Y así, poco a poco, Alfredo va cogiendo cariño a este niño revoltoso y se hacen amigos. Es entrañable la bonita historia de amistad que se respira en este filme, aderezada con la conmovedora banda sonora de Ennio Morricone. Una de las escenas más impresionantes es la del incendio del Cine Paraíso, cuando Alfredo es salvado por el pequeño y, como mal menor, el incidente le provoca una ceguera. Totó se hace mayor y se ocupa del cine, con la compañía incondicional de su amigo Alfredo, a quien sigue pidiendo consejos sobre el amor – el joven se enamora por primera vez- y sobre la vida en general. Llega después un momento en el que Alfredo aconseja al joven marcharse, marcharse y no volver. Irse a Roma, dejar atrás ese “pueblo de fantasmas” en el que ya no hay nada. Pero Salvatore regresa, muchos años después, casi treinta, para reencontrarse con toda su gente –menos con el entrañable Alfredo, ya fallecido. Percibe con tristeza que el cine está perdiendo su importancia debido a la llegada del vídeo y la televisión. Y es que en aquella época, en los años 50, la gente iba al cine en manada, se conocían todos y aquello era todo un acontecimiento comunitario. Tornatore hace referencia a clásicos del cine como Renoir, Viscontti, o Chaplin. Cinema Paradiso es ante todo una apología del cine, de lo que éste puede generar: amistad, amor, y una gran historia para la pantalla. El cine visto por el propio cine. Otra escena conmovedora es la del final de la película, cuando Totó ya adulto visiona emocionado el regalo que le ha dejado Alfredo antes de morir: todas las imágenes unidas de las escenas de besos censuradas en sus años de niñez. Domingo, 04 de Marzo de 2007 20:23. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. El Tercer Hombre; C. Reed - G. Green - O. Welles![]() Dirigida por Carol Reed y escrita por Graham Greene, El Tercer Hombre (1949) es un film que se ambienta en Viena tras la Segunda Guerra Mundial y que cuenta la historia de un escritor americano llamado Holly Martins (Joseph Cotten) que llega a esta ciudad esperando encontrar a un amigo que le proporcione un trabajo, Harry Lime (Orson Welles). Cuando llega se encuentra con que su amigo ha fallecido como consecuencia de un extraño accidente, y por eso, porque es extraño, el escritor decide investigarlo. La policía pronto le descubrirá que Harry Lime se dedicaba al narcotráfico de penicilina, lo que ocasionaba perjuicios importantes y en algunos casos irreversibles a los pacientes. Holly no puede aceptar esta faceta de su amigo y tampoco lo hace la enamorada de Harry, que se inmiscuye también en la investigación. Todo se complica aún más cuando el Harry Lime que todos creían muerto, aparece en escena. Su ataúd lo ocupaba un enfermero desafortunado. Y la escena en la que aparece este personaje encarnado por Orson Welles es una de las mejores de la película. Esa banda sonora, esa cítara sonando en el momento preciso, esa sombra en la noche, ese gato en sus zapatos y esa sonrisa burlona que bien reconoce su amigo cuando algo ilumina por fin su rostro. Otra escena mítica es la de la noria. Es el primer encuentro de los dos amigos desde que el escritor llegara a Viena y desde que descubriera que Harry Lime no está muerto y que no es más que un traficante algo impostor. De hecho, gracias a la película, la noria de Viena se convirtió en objeto turístico habitual. Hablan tensamente los dos amigos y el espectador ya sabe que Holly va a traicionar a Orson Welles. Aquí la amistad no consigue anteponerse a la ética del escritor; y éste se convierte en cebo de la policía – a la que, por otra parte, odia declaradamente-. Las escenas quizá más pesadas son las de la persecución final por las alcantarillas, que fueron filmadas por deseo expreso de Orson Welles, - veía algo reducido su papel en el filme-. Su antes enamorada ahora lo estará del escritor, quien, por cierto, podría “vengarse” ya que eran tan amigos Harry Lime y él, que éste le quitó una novia en la juventud. Lo peor de todo ocurre cuando Harry Lime consigue en la persecución, ya malherido, aferrarse a una alcantarilla que da al exterior y que le permitiría escapar si estuviera en otras y mejores condiciones. Se oye el eco de la voz del jefe de la policía, quien da instrucciones al pobre escritor para que acabe con Harry si se topa con él, ya que Harry va armado y es peligroso. Se produce entonces una escena de tensión, porque Holly observa a su amigo haciendo sus últimos esfuerzos por escapar mientras éste le lanza una mirada que sólo pide misericordia, y que finalmente no es acogida por el escritor. Esta escena es la más conmovedora. Quizás, tal y como hace Holly cuando dispara a su amigo, la cámara filma otra cosa y el espectador no ve, porque no quiere, esa escena. Que ese disparo llegue a sus oídos es más que suficiente. Todo termina con el entierro - esta vez de verdad- de Harry Lime, y Holly, que va a volver a su país, se deja llevar y espera a su ahora enamorada en la carretera que sale del cementerio. El espectador espera con él a que llegue caminando, y presencia un final atípico, nada feliz: la mujer pasa por su lado sin siquiera inmutarse,- y creo que éste no es el final que escribió Graham Greene, aunque de esta forma deja una sensación agridulce y muy particular en el espectador -. Brazil, Terry Gilliam![]() En Brazil (1985) de Terry Gilliam (de los Monthy Phyton y autor de 12 Monos, Miedo y Asco en Las Vegas, La Vida de Brian…) encontramos todos los elementos de una historia surrealista pero a la vez con un excelente sentido de realidad, de una realidad desesperanzadora. Todo está inscrito en el marco de un sistema opresivo y ultraburocratizado, que recuerda a 1984 de George Orwell, y que tampoco deja de hacer guiños a El Proceso de Kafka. Sam Lowry (Jonathan Pryce) es un tecnócrata soñador con un puesto en uno de esos ministerios con nombre curioso, como en el libro de Orwell: Recuperación de la Información, u Obtención de la Información, que entrañan grandes e importantes diferencias entre ellos. Un error en un apellido debido a una mosca caída en la cabeza de un teletipo provoca la detención errónea de un inocente, de consecuencias fatales para éste. Como oficialmente no existen errores en el sistema burocrático, nadie quiere hacerse cargo del papeleo excepto el bienintencionado Lowry. Durante su visita a la familia del fallecido tiene un encuentro casual con su vecina, a la que reconoce como la mujer de sus sueños –literalmente- . El mundo de lo onírico y lo espiritual frente a lo sórdido de la experiencia social del protagonista también es un elemento clave en la trama y en la forma. El descubrimiento de esta mujer hace que, para poder obtener información sobre ella, Sam se someta a los deseos de su madre, una narcisista recalcitrante y muy bien relacionada, que no deja de hacerse operaciones de estética, lo que aporta una gran comicidad al filme, sobre todo en el momento en que se está estirando la cara, una cara extra maquillada; que nos sorprende en ese ambiente extraño, cínico y sugerente que lo envuelve todo. Finalmente, tanto la implicación del protagonista en ese error burocrático como su obsesión por la mujer de sus sueños así como sus contactos con un fontanero clandestino complican su vida hasta el punto de que pasa a ser considerado una amenaza para el Sistema. Sam pasa a ser un elemento distorsionador de éste, algo transgresor, lo que hace que, mientras está consiguiendo el amor de su chica soñada, todo se vaya complicando y acabe en manos del Sistema, que se encargará de subyugar sus aspiraciones soñadoras y rebeldes para siempre. Esto aportará un final triste, desesperanzador, absurdo, en el que, el protagonista, cantando Brazil y sumido en esa locura lúcida que hace los cuerdos siempre acaben en el manicomio, dejará un poso de pesimismo y desasosiego en el espectador. Sábado, 17 de Febrero de 2007 12:23. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. Scoop, Woody Allen![]() No está nada mal. Te estás riendo durante toda la película. Y realmente se hace corta. La vi subtitulada, en versión original. Y aunque al principio me daba rabia no poder ver las caras de los personajes mientras hablaban, porque me “costaba” leer rápido el texto, al final fui adquiriendo agilidad visual y mental, y me reí más con la verdadera voz de Woody Allen. ¿Lo mejor? Bueno, aunque algunos dirán que lo mejor es la imagen de Scarlett Johanson en bañador, yo me quedo con los chistes del señor Woody, con los diálogos, y con el ambiente surrealista que se aprecia tanto en el inicio como en el fin de la película: la figura de la Muerte llevándose a sus pobres desposeídos. Respecto a la trama: regular, el argumento parece sencillo, lo cual no quiere decir que no esté logrado: un periodista de reputación se comunica desde el más allá con una estudiante de periodismo para revelarle la noticia del año, todo un escándalo para la ciudad de Londres. Se quiere hacer apología del “buen periodismo de investigación”, en detrimento de los tabloides sensacionalistas. Nos cuentan la historia de la noticia prefecta, el hombre perfecto, el crimen perfecto. Todo ello se superpone sobre el fondo que crea Woody Allen, un fondo en el que apreciamos reminiscencias de otras de sus películas: La Maldición del Escorpión de Jade (magia, hipnosis, etc.) y Misterioso Asesinato en Manhattan, donde Diane Keaton precede a Scarlett en su papel de “musa de Woody”. En comparación con su último filme, Match Point, Scoop no llega a la altura de la recreación de ambientes y de “moralejas”, pero no podemos olvidar que estamos hablando de una comedia y la verdad es que las comedias siempre se le han dado bien a Woody Allen. Estamos ante un Allen en estado puro, y se agradece. Sábado, 11 de Noviembre de 2006 13:46. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. Separados![]() Ayer estuve en el cine. Constituye un acontecimiento importante porque hacía algunos meses que no iba. Con respecto a esto, se me ha ocurrido que quizá lo único bueno de tener novio es que vas al cine con frecuencia. La película que vi anoche fue la de Jennifer Aniston y Vince Vaughn, Separados, (aunque no así en la vida real). No me extraña que se acabaran liando los dos actores, porque esta peli es una agonía constante. Están discutiendo durante toda la película, y no ves el momento en el que decidan hacer las paces y darse un abrazo. La verdad es que no deja de ser la típica producción hollywoodiense de tres al cuarto: tiene risas y lágrimas, al gracioso de turno, que es el amigo y paño de lágrimas de Vince Vaugh, siempre pensando en dar una paliza al supuesto amante de la chica (Aniston). Lo bueno de la película también es que ves a la Aniston con un montón de modelitos que te molaría tener y que la quedan estupendos, como ella de estupenda. El final no es el típico final pastelazo, sino que es un final que resulta ambiguo, se queda abierto a la libre interpretación o imaginación de cada uno sobre lo que pasará después en las vidas de estas dos personas. Sábado, 30 de Septiembre de 2006 12:51. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar. |
Sonikelandia"Un artista debería crear cosas bellas, pero no poner en ellas nada de su propia vida. Vivimos en una época en que se trata el arte como si de una forma de autobiografía se tratase. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día le mostraré al mundo cuál es; y por esa razón el mundo jamás verá mi retrato de Dorian Gray".
El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde. Temas
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