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Mucho ron, poco amor, poco rock and roll

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Parece el título de alguna película de las que me gustan, pero no lo es. Se me ha ocurrido esperando el autobús para volver a casa desde Guadarrama, a las 11 de la mañana y tras haber cogido la cama (una cama) tan sólo cinco horas antes. Anoche estuve por San Lorenzo y después por Guadarrama. La idea era hacer la ruta (no del bacalao, por Dios santo). La ruta de los viejos tiempos: una serie de bares y pubs que visitábamos hace unos tres veranos siguiendo un orden determinado y un tipo de bebida para tomar en cada uno. Pero ya no es igual. Nada es igual. Íbamos a ir, M y yo, con B y P, pero al final no vinieron y nos quedamos solas. Bueno, tampoco era mal plan. Era la leche. Pero con lo que no contábamos era con que viniera su hermana – mayor- y nos cortara todo el rollo. Ya no íbamos a poder “filosofar”, aunque con su hermana también nos lo hemos pasado bien alguna vez. Y nos presenta a gente mayor e interesante. Quedamos con ella en la bolera, porque nos llamó angustiada como consecuencia del plantón que le había dado un chico con el que estaba empezando a salir. El muy cretino había quedado con ella a las 23, y a las 23.45, estando ella ya en San Lorenzo, recibe un sms del tipo en el que le informa de que no ha podido llegar a las 11 porque se está duchando y afeitando. Entonces ella le contesta enfadada y él reconoce en otro sms “ya lo sé, sé que no te merezco”. Me parto. Hay que ser cutre. Si anoche saqué algún tipo de conclusión de mis andanzas nocturnas por la sierra madrileña, es que los tíos son de lo más cutre y simple. Ahora realmente creo a mis amigas cuando me dicen que me envidian por estar soltera. Bueno, alguien podría decirme que esto de que los tíos son cutres y simples ya lo sabía, pero quizá en algunos lugares lo son más que en otros. Ahora que llevo un año viviendo en Madrid, me he convertido en la típica resabida que se fue del pueblo y cuando vuelve no para de decir, absolutamente asombrada: “esto en Madrid no pasaría”. “¿No sabéis lo que son los mojitos? Yo los tomo, en Madrid hay, no es algo tan extraño”. “Pues en Madrid lo encuentras todo cerca, no tienes que andar kilómetros para ir a otro bar, hay más opciones”. Hay más de todo. No hay tanto ‘garrulo’ suelto, también.

Si otra conclusión he sacado de anoche, es que ir a la sierra a aguantar música apestosa a todo volumen que encanta a gente apestosa que la baila y canta entusiasmada concentrada en un ‘antro’, lo puedo soportar cada vez en menores dosis. En muy pequeñas dosis. Cuando íbamos en el coche con la hermana de M, de San Lorenzo a Guadarrama, me llevaban puesto a un engendro cantando. No sé si era Andy y Lucas, porque cantaba una tía. Pero era de ese rollo. Lo cierto es que no distingo bien quién canta qué en esta especialidad musical, que podríamos llamar pachangueo o petardeo, más bien. Ayer me aprendí la letra de una canción de Shakira, lo poco que pude entender, claro. ¿Veis a lo que me refiero cuando digo que no puedo hacer esto demasiadas veces? Al final acabaré dejando de lado la calidad musical. Y creedme que cuando iba en el coche oyendo esas cosas me ponía mentalmente algún disco bueno, como el Some Loud Thunder de los Clap Your Hands (qué pesada soy con este grupo ¿no?) o alguna canción de los Smiths. Y cuando vi que daba poco resultado, probé con los Beatles, y así hasta que llegamos, y como si me estuvieran leyendo el pensamiento, me preguntaron: “Sonia, ¿te ha gustado esa canción?” Y yo: “psse, sí” (hay que ser amable, me daba pena en el fondo). Pero en fin. Ahora estoy tratando de desintoxicarme un poco.

Bueno, he dormido muy poco y dicen que el alcohol permanece en sangre hasta 24 horas después, o incluso 48, no me acuerdo. Pero no me siento mal del todo. Y eso que ayer bebí mucho ron. Yo soy más de whisky, pero el ron es mi segunda bebida favorita. El vodka no lo aguanto. Me sabe a colonia. ¿Y para qué cuento todo esto? Luego digo de los nicks informativos de la gente en el Messenger. En fin. Tenía más cosas que contar, pero no me acuerdo. Ah, sí, lo de los garrulos. Bueno, para qué decir nada. Ya sabéis lo que se puede encontrar uno (o más bien, una) en un antro en el que ponen reaggeton y está lleno de tipejos desesperados y descerebrados que intentan ligar a toda costa siguiendo estrategias de lo más cutres que, a pesar de todo, te hacen echarte unas risas. Bueno, tampoco es que yo sea Claudia Schiffer o algo así, pero no hace falta serlo para detectar cuáles son los principales objetivos de los tíos en una discoteca lamentable.

Bueno, creo que este post se ha convertido en una crónica rosa de la noche de ayer, pero quizá necesitaba desahogarme de alguna manera. Al fin y al cabo, he preferido sentarme a escribir que meterme en la cama a dormir y a descansar, que es lo que me hace falta ahora. La conclusión es la del título: “mucho ron, poco amor, poco rock and roll”. Podrían ser otras cosas también, como veis, pero estas tres riman y suenan bien, y no dejan de ser ciertas. ¿O no?

Domingo, 01 de Julio de 2007 13:48. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 2 comentarios.

Algunas frases de Pulp Fiction (hay muchas)

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Sr. Lobo: “Soy el señor Lobo, soluciono problemas”

Señor Lobo: "Estoy a veinte minutos de allí. Llegaré en diez".

Señor Lobo: "Tranquilícense caballeros. No empecemos a chuparnos las pollas todavía".

Butch: — ¿Qué miras, amigo?

Vincent: —Tú no eres mi amigo, palurdo.

Jules: "Hamburguesas: la piedra angular de un desayuno nutritivo".

Jules: “A Marsellus Wallace no le gusta ser follado por nadie, excepto por la Sra. Wallace”, “¿De qué país eres? (…) No conozco ningún país llamado qué. ¿Hablan mi idioma en qué?"

Jules: "Que seas una personalidad no significa que tengas personalidad". “Los perros tienen personalidad, y la personalidad cuenta”. “Quizá la rata de cloaca sepa a caviar, pero no lo sabré nunca porque no como animales asquerosos”.

Marsellus Wallace: “es el orgullo, que intenta joderte”.

Lance: "Mira, tú has sido el que ha traído una zorra moribunda a mí casa, así que tú le pones la inyección. El día que yo traiga una zorra moribunda a tu casa, se la pondré yo".

Butch: “Zed is dead baby, Zed is dead”.

Domingo, 01 de Julio de 2007 14:28. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar.

'Putos periodistas' o 'todo lo solucionamos diciendo que somos especiales'

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No sabría ahora mismo dónde ubicar este post, si en ‘Diario’ o en ‘¡Cielo Santo!’ porque… madre mía. Y yo que no quería complicarme la vida… Ya os hablé del cursillo que hice en El Escorial sobre Radio y de la posibilidad de que hiciera prácticas radiofónicas. Pues bien, como no me enteré en su día, y ante la pasividad de la coordinadora, decidí dejar pasar los días hasta el lunes sin acudir al lugar para la ‘entrevista’, para ver dónde me había tocado y qué horario tenía. Al fin y al cabo ya estoy haciendo prácticas por las mañanas y, como ya he dicho, no quería complicarme mucho más la vida. Pues bien, me la he complicado. En fin. Ayer llamé a Noelia, mi compi, para preguntarle cómo le había ido a ella y si nos iban a pagar los 20 euros de comidas del cursillo que nos dijeron. Le ha tocado en Informativos, y de las comidas, ná de ná. Me dijo que no fuera tonta y llamara a la coordinadora, que hay programas de tarde y de fin de semana donde me pueden meter. Y me lo pintó todo tan bonito, que dije: “venga, voy a llamar y a darlo todo este verano: con los cotilleos por las mañanas, y con la radio en la que me van a pagar 0 euros y voy a currar por las tardes o incluso los fines de semana durante julio y agosto y quizá septiembre”. Hala, yo en mi línea: sin descansar, sin ir a la playa, sin hacer viajes* ni nada de nada. Creo que no voy a la playa desde que tenía 17 años. ¡Cielo Santo!, aunque lo cierto es que prefiero hacer otro tipo de viajes. Pues eso, que llamo y me dicen que hoy me esté allí a las 13 horas, para lo que tengo que llamar a mi otro curro y decir que si, en vez de ir de 10 a 14 horas, puedo ir por este día (hoy) de 8 a 12. Me dicen que sí y me levanto, esta mañana, a las 6, pero ni aún así llego puntual. Me ‘escapo’ de allí a las 11.30 porque aún siendo la entrevista a la 1, no iba a llegar. Encima las cositas estas están lejos de cojones. Y perdón por la expresión, pero es verdad. Manda narices. Ahora que vivo en Madrid me pongo a trabajar en las afueras. Tardo menos en ir a El Escorial que en ir a trabajar. Es que es increíble.

Al final llego puntual, (después de haber vivido “mis particulares odiseas”: queriendo coger un metro ligero que aún no se ha inaugurado, y cogiendo al final, totalmente de chiripa, un autobús que paraba allí). Cuando llego voy a buscar a la señora. Me atiende pero me hace poco caso. No deja de hablar por teléfono y ordenar papeles, mientras yo espero pacientemente y la escucho quejarse sin parar: “vaya lío tengo, es que no me dejan en paz…”. Le doy mi fotocopia de DNI y mi foto, pero cuando lo ve me dice: “creo que esto ya lo tengo. Me suena la foto”. (¿Entonces para qué me dices ayer que no lo tenías y que nadie te lo había hecho llegar? Y yo pensando que se había perdido por ahí mi DNI y foto de carnet, que dejé el otro día a una recepcionista antes de irme a la sierra tras perder el autobús… En fin, veis que el tono surrealista la situación lo va adquiriendo casi desde el principio) Cuando acaba su retahíla estresante, me lleva al despacho del señor que me va a asignar programa -o lo que sea- y horarios. El hombre es majísimo, se ve que ha tratado ya con muchos becarios con cara de asustados preguntándose “qué está pasando aquí y dónde está la cámara oculta”. Me dice que, como trabajo por las mañanas, a mí me vendría bien un programa que se emite de 18 a 20 horas, pero que tendría que estar por allí en cuanto saliera de currar: “a las 3 de la tarde ó así, para preparar el programa” (¿Y cuándo como? Me pregunto yo) “Puedes comer aquí gratis con tickets que te damos, si quieres”. Bueno, entre esto y las rutas que hay también gratuitas y que me dijo ayer Noelia, la cosa no está tan mal. Pero si no me van a pagar nada y al ser todo tan ambiguo me voy a acabar gastando 10 euros al día en transporte (3 euros) y comida (menús a 6 ó 7 euros), la cosa ya no va tan bien.

Pues bien, me lleva el hombrito al programa este, y veo a un famoso 'majete' que además de hacer radio sale en la tele, pero pasamos de largo de su zona y me presenta al director y le cuenta que yo trabajo por las mañanas y entonces estaría allí por las tardes antes y durante la emisión del programa. Pero el director exclama, ofuscado, que no, que él necesita a gente que esté “operativa”**:

- Si viene esta chica a las 3:30 esto ya no tiene sentido. El grueso de horas de trabajo es de 10-12 de la mañana a 8 de la tarde. Yo necesito a alguien que tenga ese tiempo- argumentaba el direc.

- Ya, pero podrías necesitarla para hacer algún reportaje de última hora, o para producción, o para atender las llamadas de los oyentes, o algo así, ¿no? Ahora los becarios ya son polivalentes*** – le replicaba el hombrito que me quería colocar a toda costa (y todo esto lo hablaban delante de mí…).

- Sí, sí, serán polivalentes los becarios, pero yo necesito a alguien que esté operativo. No quiero aquí una acumulación de gente a las 7 de la mañana, pero tampoco quiero que vengan cuando no tienen que venir. ¿Me entiendes?.

-Ya, pero entiéndeme tú a mí (el ambiente se iba caldeando). Esta chica no va a ser contratada, no puedes exigir que esté aquí de 12 de la mañana a 8 de la tarde. Que no la vas a pagar. Y tiene una obligación laboral por las mañanas que no puede eludir.

- Bueno, bueno, esto es lo que hay. Así que habladlo si queréis- concluía el direc.

- Sí sí, ya lo hablamos- respondía contundente mi orientador, mientras me miraba, algo apenado y perturbado. Y a mí se me iba dibujando en los labios una sonrisa de perplejidad.

Cuando salimos, el hombre intenta escurrir el bulto diciéndome “no te quedes frustrada, ya sabes: los periodistas sois muy especialitos”. “Sí, sí, ya veo”, respondo, y sonrío intentando quitarle hierro al asunto. Pero lo estoy flipando a más no poder. Entonces el hombrito, cuando salimos del estudio de ese programa, para de andar me pregunta: “¿Y entonces ahora qué hacemos? ¿En qué programa te pongo yo?”. Pero no es una pregunta retórica, porque se supone que tengo que contestar. Está más perdido que yo y se le han roto por completo los esquemas tras esa dura y tensa conversación con el director del “programa magazine de actualidad llamado X”.

Al final se le ilumina la bombilla y dice: “ya sé, te voy a llevar a uno de fin de semana, que son muy majos”. Así que vamos para allá y me presenta de nuevo a la gente que compone el equipo de ese programa. Les cuenta toda mi historia y “mis limitaciones” (mi trabajo). Pero aquí es verdad que son más majos (hay dos mujeres,la menos joven no para de llamarme 'cielo' y 'cariño' cada vez que se dirige a mí, y me pone nerviosa; y el director sólo está por las mañanas) y dicen que vale, que me adoptan. Pero tampoco saben qué voy a hacer exactamente ni cuál va a ser mi horario ni nada de nada. Me miran con cara de estar esperando a que yo les dé alguna idea o les solucione algo. Pero como no tienen respuestas a mis interrogantes, me empiezan a contar de qué va el programa, que se emite los fines de semana de 1 a 4 de la mañana, pero yo no me tengo por qué quedar a la emisión (sólo si quiero, y con un coche que me lleva luego a casa, se supone). Lo que haría es estar allí (¿de martes a domingo? Sólo sé que los lunes no se curra) desde que llegara (a las 3 y pico) y hasta que más o menos quiera, porque el direc no está por las tardes y las redactoras se van sobre las 5 ó 6. Hoy no me he querido quedar (¿a hacer qué?), así que me he ido a casa a comer porque estaba muy cansada y necesitaba digerir todo esto. Me han propuesto, incluso, salir en directo el viernes contando la agenda cultural o las efemérides. Pero me he rajado un poco y me han dicho que es normal, que vea cómo es y lo haga ya el próximo finde, si quiero.

Lo cierto es que lo veo todo súper caótico y una locura. Pero es lo que hay. Lo más extraño es que, cuando he salido, me he encontrado con unas compis que habían ido a lo de El Escorial y me han preguntado si he firmado el "contrato" (entre comillas) y las he dicho que no, que no he firmado nada ni me han dicho nada. A ver si voy a estar allí como una gilipollas y luego no tengo acreditación para ponerlo en el currículum. ¿Tendré que perseguir a la coordinadora otra vez para que me diga qué coño hay que firmar? Lo que digo, una locura. Ya contaré mañana nuevas aventuras; se supone que habrán hablado con el director y me dirán qué voy a hacer exactamente. Creo que no voy a saber llegar al estudio… No sé tampoco dónde comeré cuando salga de currar a las 2 ni si me seguiré gastando la pasta en los autobuses… Decidme que hago bien haciendo todo esto y que voy a aprender mucho y bla bla bla...

* Creo que me voy a ir este fin de semana a Salamanca. No tengo ningún reparo en decirlo. No pìenso dejar de ir.

** Definición de "persona operativa", en el contexto: universitario con ganas de trabajar y que sea susceptible de ser explotado como es debido, no sólo durante cinco horas. Como mínimo, durante siete u ocho.

**Becarios 'polivalentes': Becarios que ya no sólo traen los cafés, sino que llaman para localizar a Rubalcaba y además escriben y editan cortes e incluso pueden locutar cuando los demás se vayan de vacas. Y sin cobrar. Un lujo, vamos, esto de ser taaan 'polivalente'. ¿Verdad?

Martes, 03 de Julio de 2007 19:20. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Una locura esto ser

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Levantarse a las 7. Cansancio. Sueño. Comprarse el periódico. Leerse el editorial en el tren. Llegar a trabajar. Hacer dos noticias y salir sin hacer la parrilla del viernes. ¿Qué pasará? Salir a las 2.40 e ir al bar de al lado a comprar un bocadillo de tortilla para llevar y una coca cola. Irlo comiendo camino del metro. Llegar al metro y antes de entrar sentarse en un banco de la calle, al sol, para terminar el bocadillo. Pantalón blanco y manchar en banco, así que poner brillantemente el periódico sobre el banco. Sentar en banco, y tras 10 minutos, picar y quemar el sol en los brazos. Levantarse e ir al metro. Dentro del metro ya no hay periódico. En el banco, el periódico, brillantemente. 1 euro por un editorial sobre el debate del estado de la canción. 1 euro para tener cambio en la máquina del trabajo. Haber gastado otro euro en un paquete de chicles, de la máquina del trabajo. Ir hacia el metro, comer un chicle, y sonar el teléfono. Sonar mucho. Cogerlo y ser la redactora de la radio de ayer: que dónde estar, que si no se iba a estar a las 3, el director se ha quedado hasta las 3 porque querer conocer. Estar en Alcobendas y pedir perdón. Ser las 3.10. Ir para allá decir joder qué mala puta suerte. Decir joder qué mala puta suerte. Coger el metro. Bajarse en Chamartín por querer coger autobús que tardar menos y evitar Línea 10 entera. Salir de Chamartín y no ver autobuses. Preguntar y andar hacia Plaza de Castilla. Pasar calor y no tener agua. Haber perdido el tapón de la botella en el trabajo y haber tirado la botella. No querer que se llene el bolso, de agua. No saber dónde estás. No hay número de autobús en intercambiador. Volver al metro. Jadear. Sudar. Por el camino llamar redactora: ser las 4, ¿ir mejor mañana? No, el director seguir ahí. Haberse quedado a comer. Haberse jodido. Pero esperarte, no agobiarte, cariño. Un besito. Línea 10 entera. Llegar a las 5. No encontrar nada. Esperar en recepción. Ver venir redactora. An old hippie woman… Sentir abrazos. Aproximarse. Intentar huir. Escuchar cariño. Bonita. Cielo. Amor. Besitos. Llegar al estudio. Hablar desde muy cerca. Estar flipando. Sentir la saliva. ¿Por qué hablar tan cerca? ¿Por qué mirar así? Llegar director. Ser gordo. Sudar. Ser adorable. Pero decir que no querer becaria trabajadora. Trabajar mañanas en Alcobendas no. Trabajar allí mañanas sí. Ir con hombrito de ayer. Reír. Sudar. Flipar. Hombrito tener solución. Decir que es algo personal. Reír con director gordo. Reír todos. Echar la culpa a becaria de haberse quedado a comer restaurante. Restaurante ser bueno. No ir a menudo. Querer volver, hombrito. Con gordo. Llevarme hombrito a nuevo programa. Querer beber agua. Querer ir servicio. Sudar. Andar. Perder por pasillos. Pero con hombrito. Llegar nuevo programa. Presentar a gente. Flipar. Hablar. Preguntar. No satisfacer preguntas. Ambigüedad. Locura. Ir al baño. Encontrar compañera. Todos contentos. No estarlo aquí, así. Escuchar programa durante dos horas. Buscar información sobre conciertos. Pasividad. No atención. No amor. No cariño. Ni besitos. Aquí no. ¿Mejor? Ir a las 4. Salir a las 8. No siempre. Irse a las 9, hoy. Ir con redactor. Enseñar instalaciones. Enseñar cafetería. Ruta. Dar ánimos. Decir que empezar igual. Dejar en ruta y ver que está llena. Esperar el autobús de 1, 50 euros. Cogerlo hasta el metro. Buscar el metro. Perderse. Encontrarlo. Llegar a casa. Ser las 10. Cenar. Contarlo. Sonar teléfono. Sonar mucho. Cogerlo y ver que Jenny pide apuntes por haber suspendido. Quedar a las 13.30. Aguantar Jenny, en teléfono. Escribir. Escribir mal. Desahogar. Publicar. Reírse todos, por escribir mal. Y publicar. Ser las 23:59. Dormir. Empezar…

Jueves, 05 de Julio de 2007 00:02. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Un fin de semana en Salamanca

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Después del post anterior, que realmente reflejaba un estado de locura incipiente, he vuelto con ganas de escribir. Son las 16:42 y estoy tranquilamente sentada, tomando un café, y sin prisas ni agobios. No recuerdo cuándo fue la última vez que pude hacer esto. Hace más de una semana. Como conté la semana pasada, he empezado a hacer prácticas en una radio por las tardes. De momento voy de martes a viernes, aunque algún fin de semana me tendré que quedar, como por ejemplo, este que viene. Es un agobio levantarse a las 7, volver a las 3 a comer, y volver a irse sobre las 4 para terminar por fin sobre las 9 la jornada de trabajo diaria. Y más teniendo que soportar situaciones surrealistas como las que me ha tocado vivir estos últimos días.

Ya contaré más cosas de mi nuevo trabajo, porque ahora no estoy inspirada. Prefiero hablar de mi fin de semana en Salamanca. Se supone que después de una semana tan agotadora, lo que necesitaba era descansar. Pues no. He acabado fatal y peor de lo que estaba. No sé si sabéis que tengo alergia y cosas crónicamente extrañas. Pues al exponerme al aire acondicionado, el mal estado de salud se acrecienta. Al menos ésta es mi teoría, una teoría que podría explicar que llevo unos cuantos días con síntomas de constipado que van y vienen solos. El viernes por la noche tenía la garganta un poco reseca, y algo de congestión, pero salí porque me apetecía y porque lo necesitaba para desconectar, aunque estuviera cansada. Volví pronto a casa, sobre las 2.30, porque Mónica se fue y yo tenía que levantarme al día siguiente a las 9 para irme a Salamanca. Y al beber cosas frías notaba cómo la garganta se me empeoraba ligeramente. Y bebía a disgusto, mientras Mónica tenía ganas de darlo todo. En qué hora le descubrí los mojitos… En fin, el sábado me levanté a las 9, ronca y sin la maleta hecha y ni tan siquiera una lista con las cosas que tenía que llevar. Soy un desastre. El viernes volví de la radio a las 10, me duché, cené, y me fui por ahí. ¿Cuándo queréis que haga la maleta? El resultado fue que empecé a meter cosas sin ningún criterio, a presión y arrugándolo todo. Iba con prisas, aunque al final lo único que me dejé fue el cepillo de dientes. Y tampoco había que llevar mucho.

Fui con mis hermanos y sus parejas, a casa de mi abuela, en Salamanca. Me recogieron e intenté dormirme un poco en el coche, sin éxito. Llegamos y comimos con mi abuela. Sigue igual, aunque un poco despistada, y habla menos. Es muy astuta. Se me queda mirando, a veces, como con ganas de decirme algo, pero no lo hace. Eso sí, el tema de los novios nunca se le pasa. Y le encanta comentar y reírse de los novios de mis primas. Que Dios nos pille confesados. Después de comer jugamos a las cartas y yo no gané nada. Me eché la siesta porque no podía más, y noté que tenía un constipado muy serio, con dolor de garganta incluido. Me despertaron las voces de mi hermana y mi cuñada, viendo fotos antiguas con mi abuela. Pero aún así seguí durmiendo con sus voces de fondo. Después de la siesta me levanté un poco mejor, pero muy perjudicada. Quise ducharme, para ver si me despejaba, pero les entraron las prisas porque había que ir al centro a ver las rebajas y a recargarle el móvil a mi abuela, que le iba a caducar ya por no haberse gastado el dinero que tenía metido. Fuimos a un centro comercial y nos compramos unas pijadas. Yo una blusa que parece japonesa azul clara y oscura, y con más dibujos que no me acuerdo. Mola. Luego fuimos a una terraza y mientras todos tomaban cañas yo me pedí un jodido zumo de naranja porque me dolía la garganta. Y estaba asqueroso. Era un sitio un poco asqueroso, la verdad. A mi cuñada le pusieron una coca cola directamente en el vaso, que podía ser cualquier cosa, y con un solo hielo. Yo tenía que comprarme unos caramelos para la garganta y un cepillo de dientes, que ya sabéis que se me había olvidado. Lo encontré todo y nos fuimos a casa.

Mi hermano llamó a mi primo Pepito para salir con él por la noche, pero estaba de viaje, así que se nos jodió el invento. Fuimos a casa a cenar con mi abuela y cenamos en el patio. No sé si he crecido o no me había dado cuenta antes, pero cuando salgo al patio se me hace todo pequeño. No sé cómo pude corretear y hacer tantas trastadas como hacía en el patio de mis abuelos cuando era pequeña. Si es canijo. Me acuerdo del verano en que a mis primas de Zaragoza les compraron unos pollitos y jugábamos con ellos en el patio. A mí me encantaban. Después vimos, al lado del Tormes, un mercadillo en el que vendían pollitos pintados de colores por 100 pesetas. Pedí uno y no me lo compraron. Lloré, pataleé, grité, pero no obtuve pollo alguno. Ni verde, ni azul, ni amarillo. No entendía que mis padres no me lo compraran porque lo iba a acabar matando, o porque se me iba a morir al tenerlo en una caja de cartón y manosearlo todo el tiempo. Tengo una foto que ilustra el berrinche que me cogí ese día. Fue memorable. Uno de tantos momentos memorables en Salamanca. Otro fue cuando a mis primas y a mí nos ponían a dormir en la misma habitación y hacíamos tanto el tonto que acabábamos despertando a todos. Creo que poníamos voces raras y nos tirábamos pedos y eructos. Siempre venían a regañarnos. Ahora casi no hablo con mis primas.

Volviendo al relato de este fin de semana, después de cenar en el patio, volvimos a jugar a las cartas. Ni a mis hermanos les apetecía salir, ni a mí me lo permitía mi constipado extraño. Así que nos quedamos en casa y me dormí a la 1. Al día siguiente me desperté mejor. A las 11 había que llevar al centro a mi abuela porque quería ir a misa, y nosotros nos quedamos dando una vuelta. Compré a mi padre un chupito de Salamanca. No puede ser que tenga chupitos de París y de todos sitios, y no tenga uno de su ciudad natal. Y mi hermana vio que me gustaba un cuadro de los Beatles, pero que no me quería gastar más pasta, así que me lo compró ella y ahora lo tengo que colgar. Volví muy cansada a casa de mi abuela otra vez. El caso es que después de una semana tan agotadora, el fin de semana, aunque no hiciera grandes cosas, tampoco estaba descansando mucho.

Después de comer quise echarme otra siesta como la del día anterior, porque se me cerraban los ojos, pero no me dejaron porque había que ir a tomar café a casa de mis tíos y primos, para darles la invitación de la boda de mi hermana, que se me casa en septiembre. Yo no sabía que mis tíos tuvieran un perro, y es que yo tengo alergia a los perros. Sí, también. Aunque estuvimos poco rato, los ojos me empezaron a escocer. Pero salimos enseguida. Teníamos que seguir con el coche a mis tíos para que nos llevaran a casa de mis primos. Y en su casa también había un perro. Un gran chucho. El marido de mi prima es muy majo. Es psicólogo. Y siempre se acuerda de todo. Sabe cómo me llamo aunque sólo me haya visto una vez, y sabe lo que estudio y cuántos años me quedan para terminar la carrera, y todo eso. Yo creo que sabe más de mí que muchos de mis familiares cercanos. Nos puso un café y cosas para picar. El perro estaba en el jardín, pero eso da igual. Si hay un perro en una casa, todo está lleno de pelos, y en el ambiente hay una buena dosis de perro que me puede llegar a joder igual que si me pusiera directamente a acariciar al chucho. Achaqué mis estornudos y mi dependencia del kleenex al catarro y a la alergia, pero la cosa empeoraba por momentos. Y mis primos lo achacaban a que tuvieran la casa llena de flores. Quizá fuera una mezcla de ambas cosas, pero lo del perro fue determinante. Estuvimos un par de horas, y yo no paraba de estornudar. Cuando ya nos estábamos despidiendo, incluso empecé a respirar mal y a notar síntomas de asma. Me empecé a rayar y se lo dije a mi cuñada, así que metió prisa para que nos diéramos rápido los besos y nos dijéramos adiós. En el coche me eché el ventolín, que, aunque nunca lo necesito, lo llevo siempre por si acaso. Tardó en hacerme efecto, y cuando dejamos a mi abuela en su casa, volví a echármelo en el baño. Cuando ya íbamos de camino a Madrid se me empezó a pasar, pero fue muy jodido. Nunca había estado cerca de un perro desde que me dijeron que les tenía alergia, así que no sabía lo que realmente pasaba. No es como la alergia primaveral, que mal que bien es soportable. Llegamos a Madrid a las 23.45, y podría haber sido peor, porque evitamos un gran atasco en la A6. Y encima yo iba bastante fastidiada por todo. Al día siguiente (o sea, hoy), me tenía que levantar a las 7, así que otra noche que no iba a dormir más de 7 horas.

Bueno, no ha estado mal el fin de semana, a pesar de todo. Hoy ya estoy mejor de mis cosas y he ido a currar sin peinar y con unas pintas que para qué. No es excusa levantarme a las 7. Tengo que tener cuidado. Además hoy ha venido un chico nuevo. Y hay que dar buena impresión.

Lunes, 09 de Julio de 2007 17:46. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 4 comentarios.

Sonia, my dear... hold your head up you silly girl...

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Está sonando Martha My Dear. El otro día escuché a Carlos, en la radio, decirle a otro, tarareando, “Pedro, my dear”, y reconocí que estaba emulando la canción de los Beatles. Hacía tiempo que no escuchaba Beatles, así que anoche, como me acordé de Carlos y de los demás porque hoy les iba a ver, y me acordé a su vez de Martha my Dear, me puse los Beatles y busqué esta canción. Cuando me metí en la cama la escuché. Y me sonó rara. Es como si esperara más de ella, como si esperara más de los Beatles. ¿Qué he estado escuchando últimamente que me ha distorsionado tanto la percepción? Quizá no tenga tanto que ver con lo que es en sí la canción, sino con lo que significa ahora después de habérsela oído tararear a Carlos. Hoy me he enterado de que Carlos toca la guitarra y he tenido la oportunidad de cotillear su correo electrónico, pero no lo he hecho. Soy una niñita buena.

Acabo de venir de la radio y no tengo ganas de hablar de otra cosa. Bueno, sí, de mis prácticas de por las mañanas. La verdad es que el día había comenzado bien: me había levantado a las 7 como siempre, pero hoy me había dado tiempo a ir peinada y a ponerme las lentillas y todo. Incluso me había puesto mi nueva camiseta japonesa y mi pañuelo blanco con lunares en la cabeza. La verdad es que iba bastante bien, todo hay que decirlo. A veces viene bien irse mirando a los espejos de los escaparates todo el tiempo. Yo esperaba que hoy los de mi trabajo se dignaran a invitarme a la cena-fiesta que –supuestamente- habían montado para hoy. El otro día lo escuché, pero, aunque parecía un secreto a voces, nadie directamente me lo había comunicado. Y sigo esperando a que alguien lo haga. Quizá les mole el rollo íntimo, pero me parece muy pobre no decírselo a la pobre becaria que no para de currar y no hace nunca nada malo.

Pero ya sé cuál es mi problema, no os creáis. El primer día mi jefe me dejó a medias en las explicaciones del sistema porque tenía una reunión, y quedé en manos de una chica que sólo el primer día fue simpática conmigo. Es una juani, en realidad. Y es una borde, creo que me odia y un día medio discutimos porque yo decía que un personaje no salía en el vídeo de la noticia que tenía que hacer, y ella decía que sí salía. Acabó gritándome: ¡Que sí, Sonia, joder, que lo sé yo!”. Bueno, al final ella tenía razón, pero seguro que cuando yo me voy a la hora de comer y se quedan todos juntos comiendo, les habla de mí, y no precisamente bien. Y es mi compañera de ordenador, es decir, ella es la persona que más cerca tengo. Con los demás hablo poco, sólo si nos encontramos en la máquina de café o en los ordenadores de ver vídeos. Así que me temo que estoy tomando la parte por el todo: ella está haciendo que me dé pereza hablar en este curro y, aunque cuando hablo con los demás creo que soy maja, quizá a veces ponga cara de asco y de pasar de todo. Además, hoy al chico nuevo le ayudaba todo el mundo, y el jefe explica las cosas mil veces mejor que la juani ésta, que se explica como el culo, o directamente no me explicó nada en su día, se limitaba a hacer todo ella a toda hostia, esperando, la ilusa, que me quedara con la copla.

Pero bueno. Que se lo pasen bien en su fiesta. Hoy cuando me he ido, he dicho bastante alto y contundente: “Hasta mañana”, no “hasta luego”, ni “hasta esta noche”, ni nada de eso, para ver si así alguien me decía: “¿no sabes lo de esta noche? ¿No vas a venir?” Quizá penséis que debería haberlo preguntado yo y haberme dejado de tonterías, pero soy tan tonta que pienso que quizá no quieren que vaya, y no sé por qué. Soy una marginada. Crearé mi guetto particular: mi ordenador y yo. De hecho ya hablo sola y todo.

Y a lo tonto me he ido deprimida del trabajo. He llegado a casa a comer y después me he ido a la radio, a ver qué se contaban los treintañeros de mi programa. Hoy sólo había dos de cuatro: la directora y Carlos. He llegado bastante tarde porque he tenido que esperar el jodido tren ¡25 minutos! ¿Pero dónde se ha visto eso? Nada más llegar hemos ido a un estudio a grabar una entrevista a un músico sudamericano. Lo que he hecho yo ha sido llamar a Jorge Drexler y a otro que no conocía (al músico sudamericano, aunque Drexler también lo es, no me refería a él). Me lo ha pedido Carlos, que siempre explica las cosas de manera muy divertida y emocionante, gesticulando como un loco: “mira, tienes aquí los dos números de teléfono. Cuando te haga la señal y levante un dedo, llamas a Jorge y le mantienes a la espera hasta que entre en antena, y cuando ponga dos dedos, llamas al otro”. Desde el primer día – el miércoles-, Carlos se ha preocupado mucho por mí. Quizá me parezca algo extraordinario porque, por lo general, (excepto la hippie bollera acosadora de que os hablé) la gente pasa bastante de mí. Quizá se pasa de los becarios, en general. Estos días me estoy volviendo a casa con S., un tipo al que conocí en los cursillos y que es de mi facultad. Me lleva al metro en su coche y así me ahorro el bus. Es muy majo, y dice que de él también pasan. Pero él hace locución. Y todos los becarios que me encuentro por los pasillos y están como yo, me cuentan que hablan por la radio y que, en general, hacen cosas. Yo no hago nada, sólo buscar información y llamar a sitios. Y no sé si la cosa cambiará…

Hoy he llamado a una editorial para concertar una entrevista con un escritor, y me han dicho que llamemos por la mañana. El otro día me pasó lo mismo con otra cosa. Y no hago más en toda la tarde. Verles grabar cosas y luego leer el periódico. Pero Carlos siempre está ahí para decirme que me vaya a las 8, aunque haya llegado a las 5 y no a las 4, y para disculparse en nombre del equipo, de la casa, de la empresa, e incluso del Estado, por lo desorganizado del asunto éste de las prácticas: “otro día más en villacaos”, me ha dicho hoy cuando me iba. Pero añade que él no puede hacer nada porque no es el director ni manda nada. Parece que está sensibilizado con mi caso porque, al parecer, él empezó igual. Hoy me ha presentado a los músicos a los que han entrevistado, y cuando lo ha hecho se ha olvidado de mi nombre. Se ha disculpado como un loco y ha reconocido que “ha sido una cagada”, pero yo le he confesado que aún no me sé el nombre de uno de ellos, y que incluso les confundía. El otro día, de todas formas, uno de ellos me dijo que no se iba a olvidar de mi nombre porque su primera novia se llamaba como yo y por eso a él sus amigos le llamaban Isidoro (por los de los dibujos animados y todo eso. Aclaración: Isidoro era un gato). La verdad es que están bastante locos, los de mi programa. El viernes me reí mucho. Hacen cuñas propias y el otro día casi pongo voz a una señora desesperada, de las que salen en los anuncios hablando de detergentes, pero no dio tiempo a hacer esa cuña. Quizá otro día.

No sé si hoy ya iba predispuesta a deprimirme, pero la verdad es que he vuelto a casa muy tristona. Y más cuando ves que una persona se preocupa por ti y se da cuenta de que estás desorientada, lo que te hace darte cuenta de que necesitas ayuda y de que en realidad nadie se preocupa y a nadie le importas. El primer día nadie me enseñó ni explicó nada, pero él por iniciativa propia me acompañó a la salida y me contó dónde está cada cosa. Y me dijo que al principio esto es así y que él estaba igual, yendo de un programa a otro, y en plan cutre. A veces necesitas que alguien te diga estas chorradas para sentirte mejor. O te pregunte, simplemente ¿qué tal? ¡Cómo eché de menos también en el trabajo de por las mañanas, los primeros días, que alguien, el jefe, o quien fuera, me preguntara: ¿Qué tal lo llevas?! Bueno, tampoco es que sea yo muy exigente y quiera todas las atenciones del mundo, pero cuando estás en una situación así y te sientes gilipollas, agradeces que se te vea como un igual, no como ‘la niña que viene aquí y llama por teléfono y busca cuatro cosas en google de vez en cuando’. Porque lo cierto es que en la raaaa me siento como la hermana pequeña de todos ellos, no como un igual.Bueno, ayer dije que no estaba inspirada para hablar de mis nuevas “prácticas”. Pues bien, ya veis que hoy sí lo estoy. Demasiado inspirada, quizás… Escuchando de nuevo Martha My Dear y recordando cómo me he deprimido en el bus con Sexy Sadie

Martes, 10 de Julio de 2007 23:32. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 3 comentarios.

Quien lo haya leído que no lo diga

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¡Cielo Santo! Parece que alguien o algo ha leído mi blog y ha cambiado todas las cosas malas por buenas. O bueno, quizá es que hoy ya no lo veo todo tan feo. En el curro mejor, la juani está de vacaciones y todo va bien. Además creo que anoche no se fueron de fiesta ni nada, aunque nunca se sabe. Hoy ha venido otra chica nueva y entre el chico de ayer y ésta, estoy viendo en sus caras la mía de los primeros días. Se pasa mal. Se pasa un poco mal. Pero voy a dejar de hablar de los curros porque al final me van a pillar. Cuantos más posts haga y cuantos más curros tenga, más posibilidades tengo de que me pille alguien. Y, por cierto, no sé si hoy me habrá pillado mi amigo de la radio, porque me la he jugado pero bien enseñándole mi correo electrónico en el que había comentarios de Blogia. (Éste mensaje es para él: Si me has pillado, no me lo hagas saber, prefiero vivir con la incertidumbre, y a partir de ahora hablaré muy bien de ti).

La verdad es que no estoy nada orgullosa de mi blog últimamente. No hago más que hablar de mí y de mis prácticas y de mis cosas. Aunque también es verdad que mi vida últimamente sólo gira en torno a esto. Qué le vamos a hacer. Así que como no se puede hacer nada, os cuento que hoy en la radio no estaba la directora porque tenía una cita con el Rey. Sí, con Juancar. Y en su lugar sólo estaba... Pedro. Yo he preparado las posibles preguntas para un escritor y no sé si les gustarán. Mañana me dirán. Luego he buscado más información de otras cosas y hoy no he llamado a nadie por teléfono. Mañana estaré sola con la directora y además me ha dicho Pedro que es su cumple, así que la felicitaré para no caerla peor de lo que ya lo hago. (No, es coña). Y ellos no van a venir hasta el programa del domingo por las oposiciones. Qué pena. El sábado estaré en el programa en directo, de 22 a 23 horas, con la directora, porque estará sola. Lo que no sé es si hablaré algo o no, aunque supongo que no.

Aunque he dicho que en lo de por la mañana me ha ido bien, tengo que contar que me han hecho algo muy feo por la tarde. Bueno, es una chorrada, pero acabo de meterme en mi web y he visto que me han cambiado el titular y la entradilla de la última noticia que he escrito esta mañana. Es la primera vez que me lo hacen, y tengo que reconocer que faltaba un dato importante en la entradilla y que el titular era facilón y sin tener que ver todo lo que tenía que ver con la noticia. Aunque ya sabéis que no se trata de ninguna noticia de interés social ni nada de eso. Ayer, además, escribí mal el nombre de un pueblo de Zamora en el que torearon unos toreros famosos este fin de semana, y mis lectores se dedicaron a elogiarme durante toda la tarde de ayer, en el foro, por haberme cargado tan impunemente el nombre de su pueblo querido. Hoy lo he cambiado nada más llegar. Pero vaya tela. Hay que andarse con mucho ojo. Luego dicen que los periodistas metemos mucho la pata, pero es que tampoco podemos ser Dios. ¿No?

Creo que voy a dejar de torturaros por hoy con todo esto. Espero que mañana me pasen cosas menos estresantes. Me conformo con que nadie me pille el correo electrónico (ya he borrado todo indicio de que tengo blog), y con no escribir las cositas mal. Que descanséis todos...

Miércoles, 11 de Julio de 2007 23:36. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 1 comentario.

Los malditos

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Ayer estuve toda la tarde en casa. No tuve que ir a mis prácticas favoritas porque como voy a ir hoy, la jefa me dio libre. Menos mal. Como me tuve que ocupar el jueves de buscar información y de hacer gestiones y papeleos, ayer lo vio todo mi jefa y me mandó un sms diciéndome que lo había hecho muy bien y que ya nos veíamos el sábado, o sea, hoy.

Ayer en el trabajo de por la mañana le pregunté al chico nuevo “¿Cómo lo llevas?”. Y vi que realmente se agradece que alguien te diga eso en los primeros días, porque además vi que todos pasaban un poco de él (como suelen hacer conmigo). Y eso te hace pasarlo peor, aunque quizá, con el paso del tiempo, te haga más fuerte. En el fondo está bien que nos traten un poco mal. Así espabilamos. Ayer tuve que escribir sobre un programa que no había visto en mi vida. No tenía ni idea de qué iba el concurso, y temía que llegara el día en que me mandaran hacerlo, pero al final me enteré de todo y pude salir airosa…

Por la noche no salí. Mis amigas no podían y preferían salir hoy, aunque yo tenga que ir a la ratio. Pero lamento comunicaros que no podréis escucharme aún en vuestros transistores. Es una pena. Está casi todo grabado y yo tendré que llamar por teléfono a alguien o simplemente, estar con los técnicos para ver si sale todo bien. Lo cierto es que salgo a las 11 y además puedo llevar un acompañante, porque luego nos lleva un chófer a casa o a donde queramos. Si me acompaña Amaia, nos llevará al centro, a salir por ahí. Y si voy yo sola, me llevará a mi casa. ¡Ah! Se me olvidaba, me ha dicho la jefa que el miércoles va a venir una becaria nueva a nuestro programa. Qué fuerte me parece. Si no saben muy bien qué hacer conmigo, ¿qué van a hacer con dos como yo? Esperemos que la cosa se estabilice y nos asignen cosas que hacer, o si no, nos haremos amigas y será menos frustrante para ambas, digo yo. Haremos frente común. Lo único que espero es que no acaben queriéndole a ella más que a mí. En el fondo estoy un poco celosa. Y si ella se va a quedar los fines de semana, yo también me quedo. No voy a ser menos. A ver si ella va a locutar y yo no…

Anoche, como me quedé en casa, estuve viendo cosas en YouTube sobre los años 80 y La Bola de Cristal y todo ese rollo. No sé cómo llegué ahí. ¡Ah, sí! Porque caí en un fotolog que se llama “Los malditos 80”, y como me apetecía ver en vivo a la ‘bruja avería’, empecé a buscar en YouTube. Vaya tela. Creo que cuando yo era pequeña veía eso, aunque seguramente sólo lo vi durante un año. Cuando tenía 4. Porque la cosa se acabó en 1988, si no me equivoco. Dicen que esos espacios para niños eran mejores que los de ahora, porque hablaban de cosas interesantes, como la política, y no trataban a los niños como a retrasados. Puede ser.

Pero otra cosa que no se me escapó, y que puede convertirse en una gran reflexión analítica de la sociedad española, fue que el espectáculo que daban Pedro Almodóvar y Fabio McNámara cuando les entrevistaban y actuaban y todo eso, se podría equiparar al que dan hoy los casposos que pueblan los programas de nuestra televisión. En el fondo lo que se buscaba en los 80 es lo mismo que se busca ahora: morbo. Dejemos de ponerle a aquello el disfraz de la libertad, porque, aunque realmente sí se sentía que la censura directa había desaparecido y era una buena noticia, lo que acampó en nuestras latitudes fue un libertinaje desenfrenado que, por otra parte, me encanta, no os creáis. Lo único que veo mal es que se piense que, porque iban todos de artistas, aquello fuera verdaderamente ‘cultura’. Tampoco pasé por alto que ‘el gran ilustrador de La Movida’ dibujara de PM pero se comportara como un jodido retrasado cuando Paloma Chamorro le entrevistaba, y que el público se descojonara, literalmente, con la entrevista. Pero además de esto, estuve viendo escenas de la primera y sorprendente película de Almodóvar: Pepi, Luci, Bom, y otras chicas del montón. ¡Cielo Santo! Si realmente eso es lo que había en la sociedad española por aquel entonces (y, ojo, no es peor que lo que hay ahora), bravo, señor Almodóvar. Creo que eso es verdadera cultura. Es un documento imprescindible para entender las manifestaciones culturales de los 80 y la movida madrileña. Como película, alguno me dirá que es una bazofia, pero, a pesar de todo, a mí me gusta culturizarme viendo a sus musas interpretar a personajes de la calle que mantienen conversaciones también muy de la calle. En dos palabras: im-prezionante. ¿Verdad? Me encanta la cultura de los 80, o lo que sea, porque, ciertamente, esos años son ¡malditos! ¡malditos 80!

Sábado, 14 de Julio de 2007 12:40. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 3 comentarios.

Propósitos veraniegos

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Ésta es una gilipollez que me apetece hacer porque ya me aburro, es decir, me canso de mí misma diciendo: pues ayer estuve de comida familiar y bla bla bla, o: el sábado fui a la radio con A y luego nos fuimos a cenar con la directora y después a Huertas donde conocimos a unos franceses azafatos y pilotos de avión muy graciosos aunque un poco cansinos, y hablábamos con ellos en inglés, no en francés, (oye, tengo que mirarme lo de mi inglés, incluso con una buena cogorza nos entendíamos bien, ¡mi inglés es asombrosamente nato!) y bla bla bla. No, no tengo ganas de hacer eso. Lo siento. Así que, ante todos vosotros, he aquí una lista de cosas que me estoy planteando y que debería conseguir a lo largo de estos tres ¿largos? meses que me restan de verano en Madrid, currando cual perro y cobrando cuatro euros, también cual perro, abandonado.

1. Ir a alguna piscina asquerosa (ya que no a la playa) para ponerme morena más allá de los brazos, la cara y la marca del escote que llevaba en Salamanca la semana pasada, además del cogote, o nuca si lo preferís. Si no puede ser posible lo de la piscina (creo que con un día podría ser suficiente), espero tener el valor de salir un día a dar un paseo por mi barrio, crema solar en mano y una camiseta muy pequeña, (que casi sería sinónimo de cutre), y sentarme en un banco abandonado en el que me acompañarían otras personas, y no más anormales que yo, por cierto, oséase: yonquis, perros, meretrices, y gente de mal vivir en general. Éste sería el duro precio de eliminar mi estupendo moreno ‘agro man’.

2. Adelgazar al menos tres kilos para quitarme los ‘michelines’ que cogí en la época de exámenes. No requiere mucho esfuerzo. Ya subo las escaleras del metro andando y todo. Y al pasar el día fuera de casa y de un lado para otro me alimento más de café y coca cola que de pipas o galletas príncipe, piedra angular de mi alimentación durante los exámenes, (e incluso algún tiempo después).

3. Ir leyendo en el metro y en el tren, y no cabeceando.

4. Ir a algún concierto. A poder ser, me gustaría abstenerme de vitorear a Bisbal, al Canto del Loco, a Melendi, a El Arrebato, y demás especímenes que acuden muy gustosamente a las fiestas populares a ‘hacer su agosto’ y nunca mejor dicho.

5. Ser simpática en mi curro de por la mañana. Aunque habría un propósito que sería el 5.1 relacionado con lo anterior: dejar de pensar en regalices y piruletas de fresa con respecto a lo que rodea a mis prácticas vespertinas, que ahora se van a convertir además en prácticas de fin de semana para aprovechar y salir después de fiesta.

6. Escuchar más música. Descubrir nuevos grupos y no escuchar cientos de veces al día las mismas canciones, aunque me encanten y las necesite, incluso cuando estoy hablando con alguien o mi padre lleve en el coche Kiss FM y se oiga por encima de lo que sale de los cascos de mi mp3.

7. Aquí iba a poner algunos vicios que debería quitarme, pero últimamente soy tan buena y trabajadora, que no tengo vicio alguno que eliminar. Quizá, gastar menos dinero en salir y destinarlo a libros y música (aunque ya digo, antes gastaba el doble que ahora en vicios festivos).

8. Me temo que se me está acabando la imaginación… ¡Ah, sí! Hacer a tiempo la matrícula y no dejarlo para última hora, como siempre. Y cogerme optativas que no sean un coñazo (aunque me temo que esto está complicado).

9. Comprarme el vestido de la boda de mi hermana. Qué coñazo, por cierto, tener que preparar una boda y probarse cientos de trajes. Creo que voy a tener que leer en la iglesia, aunque tampoco es que me importe. Lo peor es aguantar después a todo el mundo diciéndome: ¡qué guapa, qué maja, qué bien lo has hecho! Y tener que poner cara de estar muy pero que muy agradecida, con sonrisa estúpida incluida.

Bueno, creo que al final mis propósitos veraniegos no han sido menos aburridos que la crónica que habría hecho de mi fin de semana. Pero no me apetecía hacerla y ya está. Me he cansado de tanta acción. Y el sábado fui aquí, y el domingo allí, y cuando volví… Vaya rollo. Además, no es tan interesante. Quizá se me ocurran más propósitos, y si es así, los comunicaré. Hasta otra.

Lunes, 16 de Julio de 2007 20:30. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Locos en la onda y comuna hippie en el sitio de los serios

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¡Voy a salir en la radio! Hoy por fin he hablado, aunque no en directo. Mi debut ha consistido en poner voz de ordenador frustrado, para una cuña que han ideado los locos de mi programa. Yo era una 'ordenadora', entre otras cosas, harta de que la desnuden y la pongan videos porno y fotos de Angelina Jolie, cuando lo que la 'ordenadora' en realidad quiere ver son hombres "viriles" como Alfredo Landa y Antonio Resines. Creo que he tenido que decir ¡unas seis líneas!, y me han metalizado la voz y todo, aunque yo ponía de mi parte separando las palabras por sílabas a la hora de hablar, y poniendo voz de gilipollas integral. Hoy ha venido la becaria nueva, además. Es majilla. Nos han mandado a las dos buscar información y ella es más torpe que yo encontrando las cosas, así que me he sentido un poco menos mal. Jaja.

En el curro de por la mañana lo estoy pasando mal otra vez. El jefe está de vacaciones y la secretaria también, por lo que nuestra redacción ahora se parece más a una comuna hippie en la que no hay autoridad alguna, que a una empresa con directivos como Dios manda. Ayer vino un tipejo a entregar un ‘burofax’ y nadie sabía qué coño había que hacer. No sé si al final lo firmó alguien, (alguien contratado, vamos). Además, es gracioso, porque yo estoy sentada en el sitio en el que siempre preguntan los extraños nada más entrar por la puerta, así que entre que soy nueva (bueno, ya no tanto, me temo que se me está acabando el chollo) y que allí preguntan por ciento y la madre, siempre pongo cara de póker y de no saber nada. “Pregunta por ahí”, suelo contestar a la pobre gente que tan desorientada acude a mí…

Bueno, lo que decía, que estoy mal porque el jefe está de vacaciones y ahora mi jefa más inmediata es the juani´s woman. Ahora me manda hacer galerías de fotos y cosas así, que nunca he hecho y como es evidente, me lo tiene que explicar. Y como la tía se explica como el culo, pues yo acabo haciendo mal las cosas y ella me regaña por cagarla siempre. Y me hace sentir una inútil. Además, no para de quejarse en alto de que ahora estemos todos los becarios por la mañana, y no sepamos hacerlo todo tan bien como ella. Lo cierto es que ya somos mayoría: creo que somos 6 ó 7 becarios, y de fijos, 3. Y yo ayudo también a los nuevos, a veces. Y me gusta ayudarles. Me gusta que me pregunten, porque así, de alguna manera, pienso que mientras me están preguntando a mí, no le están preguntando a ‘mi amiga’, y es como si les estuviera salvando ‘del infierno’. Bueno, parece que estoy pintando muy mal a la chica, cuando también sería justo decir que, de vez en cuando, le dan arrebatos de cariño hacia mí, y se preocupa por lo que estoy haciendo y por si todo me va bien. Es rara. No sabes por dónde va a salir, y a veces he de reconocer que incluso me da miedo. Pero podré soportarlo, no os preocupéis. Se sufre, pero se vive.

Cada día tengo más ganas de ir a la piscina y de todo lo que conlleva, pero no lo veo a corto plazo. Mañana creo que iba a ir mi hermana a una que dice que está bien. Una en la que la gente no se lava solamente cuando va ahí, con cloro, y en la que los psicóticos no introducen objetos punzantes en el agua, ni llevan la radio con Melendi y sacan la cabra. En fin, no podré ir porque mañana tengo que ir a la ratio. Y el fin de semana también voy a ir. Y, como comprenderéis, después de madrugar toda la semana, no voy a madrugar el sábado para ir a la piscina por la mañana, de resaca. Aunque, pensándolo bien, no es tan mala idea pasar una resaca en la pisci. Además igual prefiero salir el sábado que el viernes... Dejad que me lo piense. Mientras tanto, en ascuas os tendré.

Si queréis que os diga a qué hora y dónde sale mi anuncio de los ordenadores, os lo diré en privado .Aunque preferiría que antes que eso, oyerais otras cosas mías, la verdad.

Miércoles, 18 de Julio de 2007 22:56. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Mis más divertidas erratas... y Fe de las mismas

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¡Cielo Santo! No puedo con la vida. He vuelto a leer el artículo que he hecho hoy de Franco y no puede tener más erratas. Salgo a la 1 del curro y me he quedado hasta las 2 haciéndolo. Cuando no podía más, he delegado su publicación y la subida de fotos y vídeos a la web (previamente seleccionados por mí, claro) a mi amiga del alma. Así que en la ratio he pasado la tarde esperando a que apareciera publicado mi grandísimo artículo, que, de grande que era, esperaba que mi amiga me lo redujera un poco. Bien, pues al final no sé si me lo ha reducido, pero, además de las erratas de cosecha propia que ya os relataré, ella por sí sola ha introducido unas cuantas. No sé si sabe que existe un pueblo que se llama Estoril en el que estaba exiliado Don Juan de Borbón, porque quizá la chica piense que el pobre hombrito además de exiliado estaba 'Estéril'. He pensado que quizá la errata pudiera haber sido ocasionada por el maldito Word, que, cuando quieres decir Jiménez Losantos, por ejemplo, de muy buena voluntad la 'herramienta' te lo muta por Jiménez Lozanitos. O que cuando quieres poner Kiko te pone Kilo. Y Mercedes te pone Mereces, o eso me pasó a mí una vez. Pero no, he llegado a la conclusión de que el Word no ha sido.

La siguiente errata, no menos divertida que la de la esterilidad de Juanito, viene del famoso Proceso de Burgos, que a mi amiga le sonaría mal eso de Proceso y dijo: "esta Sonia lo que querrá decir es 'Progreso' de Burgos. Claro, porque Burgos progresó que te cagas en los años 60. ¿No hubo un boom o algo de eso? Pos ya está. Esta Sonia mira que me pone cosas raras...."

Además, hay cosas como ésta en mi artículo y los códigos que se utilizan para separar por párrafos y todo eso:
: '.,'. Puntos y comas al desgaire. Y una mitad de una frase que la chica me debió de reducir, a medias: "Franco quiere pasar a la Historia como restaurador de la Monarquía y no como dictador militar., protestas estudiantiles, comunistas. En este año también tiene lugar el escándalo público ‘Matesa’." Protestas estudiantiles, comunistas... claro, claro, había de todo, todo ahí 'concentrao'.

Pero el error más grave, quizá, ha sido cometido por mí. Sí, por la listilla que escribe todo esto y se ríe de las juanis. Con tantas prisas sabía yo que no podía salir todo bien. Y es que, si en el artículo ya 'maté' a Carrero Blanco en 1973, en Noviembre del '75 el hombrito aparecía en televisión para comunicarles a todos los españoles que el caudillo había muerto y otra noticia no menos interesante: que él mismo, el 'cejas', había resucitado. Hombre, Arias Navarro lo dice compungido, y tal, pero de ahí a ser el fantasma de Carrero... En fin, qué vergüenza. Y los lectores ya se han dado cuenta, no os creais. Además es que utilizo el verbo 'aparecer' cuando digo : y Carrero Blanco aparece en televisión para dar la noticia... Bueno, mañana veré si lo puedo cambiar todo sin que se dé cuenta nadie. Si es que entre tanto curro me voy a volver loca. Ya me tambaleo en las escaleras del metro y todo. Qué os pensabais.

Jueves, 19 de Julio de 2007 21:54. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: ¡Cielo Santo! No hay comentarios. Comentar.

Siempre hay una luz...

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THERE IS A LIGHT THAT NEVER GOES OUT (The Smiths)

Take me out tonight
Where there's music and there's people
And they're young and alive
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one
Anymore

Take me out tonight
Because I want to see people and I
Want to see life
Driving in your car
Oh, please don't drop me home
Because it's not my home, it's their
Home, and I'm welcome no more

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Take me out tonight
Take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
And in the darkened underpass
I thought Oh God, my chance has come at last
(But then a strange fear gripped me and I
Just couldn't ask)

Take me out tonight
Oh, take me anywhere, I don't care
I don't care, I don't care
Driving in your car
I never never want to go home
Because I haven't got one, da ...
Oh, I haven't got one

And if a double-decker bus
Crashes into us
To die by your side
Is such a heavenly way to die
And if a ten-ton truck
Kills the both of us
To die by your side
Well, the pleasure - the privilege is mine

Oh, There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out
There Is A Light And It Never Goes Out

Domingo, 22 de Julio de 2007 14:03. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: No sólo Beatles Hay 1 comentario.

(...)

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No tengo muchas ganas de escribir hoy y no sé por qué. (…)Bueno, ganas sí tengo. Es otra cosa lo que me falta. Puede ser inspiración. O predisposición. O talento. O un poco de la estupidez que me suele caracterizar al juntar palabras, y que no es precisamente algo negativo, no. Pero puede que no me falte nada, porque en realidad me sobra tanto… (…)Y no me siento libre como otras veces para escribir. (…) Me sobra resaca y me faltan horas de sueño. Me acosté pronto, no tarde, anoche. Creo que pocas veces he vuelto a casa de día… tan pronto. Y son tantas cosas… ¿Qué contar? ¿Por dónde empezar? ¿Cómo lo he hecho otras veces? (…) Es como si estuviera hueca por dentro, sin palabras y sin estructura alguna de ideas en la cabeza. Pocas veces me ha pasado esto y no sé por qué. Me preocupa. Me da miedo. Y creo que en realidad sí sé por qué me pasa. (…) Esto no tiene ritmo. Ni coherencia. Me despediré pidiendo perdón al lector. Porque a mí misma, pedírmelo a mí misma, sólo sería un ejercicio de futilidad. Y me pregunto qué habría sido mejor: el silencio, o esto: la nada disfrazada de un vacío inexistente. (…)

Domingo, 22 de Julio de 2007 16:11. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Volando

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El traqueteo del metro la mantenía despierta. No sabía si cerrar los ojos para intentar olvidar, para hacer un último esfuerzo por disipar de una vez todas sus preocupaciones, todos sus miedos, o por el contrario leer el libro del norteamericano Kennedy Toole que sostenía en su regazo y que la sumergiría en otro mundo, un mundo no menos extraño y surrealista que el suyo. Pero no podía concentrarse en ninguna cosa, sólo podía observar, de frente y sin reparar apenas en ellos, a los viajeros que iban, como ella, a un lugar del que quizá renegaban, y venían, y que les mantenía, -quizá- alejados, al menos por unas horas, de la mezquindad de su vida, de los hombres y mujeres cuya única y principal función en su vida era humillarlos, acobardarlos y horadarlos hasta dejarlos sumidos en la más triste y hosca desesperación vital. Sí, a veces ella se sentía como uno de los protagonistas de la novela por excelencia de Truman Capote, aquel personaje que siempre sueña que todos los que le rodean intentan hacerle la vida imposible, desde la profesora que tuvo en el colegio, hasta el juez que le interroga o, sin ir más lejos, su amigo y compañero de andanzas criminales. Pero todos ellos recibirían algún día su merecido. Sí, para salvar al pobre Perry llegaría, tarde o temprano, ese Gran Pájaro Vengador que les daría picotazos a todos esos malditos hasta la muerte, para siempre. Esto pensaba ella desde el día en que descubrió que a nadie importaba que estuviera triste o dejara de estarlo, o que sintiera que todos iban contra ella, desde la persona que acababa de conocer, y sin motivo alguno, hasta la mejor amiga que siempre tenía mejores cosas que hacer cuando ella necesitaba desahogarse y contarle todas sus preocupaciones, o, simplemente, aquellas pequeñas cosas que de vez en cuando le hacían un poquito más feliz.

Ahora iba en el metro y pensaba que nada era más inmediato y real que su desesperación por la vida, y por la nada en forma de dirección. En sus orejas sonaba una nueva canción que siempre pasaba de largo y que había decidido quedarse con ella para inmortalizar ese momento para siempre, el momento en que dos extrañas personas entraban al metro y decidían sentarse a su lado. Las dos mujeres aparentaban ser unas prematuras ancianas extremadamente delgadas y llevaban el pelo muy largo y enredado, casi por la cintura. Vestían una camisa blanca y holgada, acompañada por un pantalón ancho, blanco inmaculado también. Su cara sólo delataba arrugas y algún disgusto bien llevado. ¿De dónde vendrían? ¿Y a dónde irían? Esas personas solitarias ¿qué pensarían? A pesar de estar sentada a su lado, de no poder tenerlas más cerca, no podía escuchar su conversación. Pero no importaba. La canción de Bloc Party, 'Banquet', sonaba a un alto volumen y a nadie parecía importarle. Nunca había sonado así. Y muchas veces, cuando nota que los que la rodean están percibiendo la música que ella muy felizmente disfruta escuchando, baja el volumen, inexplicablemente avergonzada. Pero al lado de las ancianas recién escapadas de algún centro mental, pensaba ella, nada le importaba ya. Podría ocurrir cualquier cosa, ella seguiría escuchando su música, ajena a cualquier perturbado mental que la mirara o a cualquier escena grotesca. Y cuanto más grotesca, mejor. No escuchaba lo que decían, sólo sentía el ritmo desenfrenado de los instrumentos sostenidos por la voz enérgica del cantante del grupo, pero al cabo empezó a percibir el fétido aliento de una de las mujeres de pelo enredado y piel arrugada. Se cubrió la nariz y giró la cabeza, pero no fue suficiente. Decidió entonces bajarse asqueada, en la siguiente parada, para seguir su camino en otro metro. Podría haberse sentado en otro sitio, haber cambiado de vagón, haberse alejado de allí, pero no quería ir más en el metro, quería alejarse lo más posible de esas ancianas de aliento devastador para siempre, de esa sensación de odio hacia el mundo, un mundo que a su vez estaba contra ella y contra nadie más, que siempre dedicaba los alientos más indecorosos e impensables a su pobre y siempre delicada pituitaria inflamada.

Ahora había subido al tren, y se sentó sola. No leía su libro, tampoco. Pero comenzó a mirar el paisaje industrializado, aunque también algo verde, que le mostraba el rayado cristal del tranvía. Se olvidó del gran pájaro que debía acudir pronto a salvarla de todos los malos, y decidió resignarse a la vida, sin más, a la nada, a la muerte, y a los alientos de todos los perturbados que, siempre, teniendo tan poco que decir, dejaban de vez en cuando escapar la vida, por su fea y arrugada boca, el aliento, y el pájaro que les estaba protegiendo en casa sin poder salir ni hablar con nadie. Sí, olía a pájaro muerto allí. Esas ancianas le habían matado, y ella, sin saber cómo, le mató abriendo por la tarde el libro de Kennedy Toole, o quizá estrellándolo contra su cabeza y sus grandes alas, hasta la muerte.

Lunes, 23 de Julio de 2007 21:20. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año No hay comentarios. Comentar.

Son las 23:20 de hoy y que no lo sean más...

Son las 23:03 y ha empezado a sonar un disco de Death Cab For Cutie. Podría estar por ahí tomando un whisky o un mojito, o con mis compañeros de radio en el cine, viendo Los Simpsons, pero en lugar de eso me he despedido cortante, a las 22 horas, y me he venido a casa. A recrearme en mi asco. A creerme que soy lo peor. A hacerlo realidad. No me vale la excusa de que tengo un día tonto, de esos que tienes al menos una vez al mes, o que estoy “tan cansada que no soy persona”, y que “mañana será otro día”. No, no me vale. Si soy triste, lo soy. Y lo soy cuando me despierto esta mañana a las 7 como si me hubieran dado una paliza y, en vez de quedarme en casa recuperándome, me voy a trabajar como una pringada. Lo soy cuando llego a casa a las 2 hecha una mierda y en vez de no ir a la radio para echarme la siesta y tomarme una puta tarde libre, me tomo otro Gelocatil y me voy para allá, a no hacer nada, o, mejor dicho, a hacerlo todo, a hacer el ridículo. Y lo soy cuando todos se van al cine y yo me cojo un triste autobús para irme tristemente a casa, con mis ojos cansados y amargados, con mi actitud decadente y mis zapatillas desgastadas, con mi bolso lleno de mierdas y mis libros sin leer. Y mi música de siempre, y mi cara, y mi cansancio, de siempre. Y mi poco dinero en el bolsillo. Y en todos sitios. Y mi blog de mierda, siempre. Y mis amigas, diciéndome que valgo, que valgo mucho. Que tenemos que quedar, que no están ahí cuando las necesito. Que estoy sola. Y en casa las cosas no van bien. Y mi madre está triste. Y mi tía en el hospital. Cualquier día tendré que ir para allá. Quizá esta noche. Quizá mañana. O, por desgracia, dentro de una semana. O dos. Y pensar que el día 26 estuve en El Escorial y no fui a verla… Y la mañana del día 2 me esperaba para comer y no fui por la vagancia… Y siempre me acordaré de ese día tan puto. Y ya nunca más la veré, despierta.

Viernes, 27 de Julio de 2007 23:20. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 1 comentario.

Destino: Moscú...

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Voy a intentar retornar a la normalidad con este post. Bueno, también lo hago por si os habéis quedado preocupados o algo. Agradezco los ánimos. Y tengo que decir que anoche intenté descansar durmiendo 11 horas y que esta noche voy a ir a la radio y después saldré por ahí. Quizá, por fin me podáis escuchar en vuestros transistores. He grabado unas cuñas dando consejos de tráfico y tal. Pero sé que os importa lo mismo que la noticia de que Paquirrín lo haya dejado con su novia, la stripper guarrilla esa. (Cómo estoy de puesta ya en el mundillo ¿eh? Es una cosa…) Pero vamos, que mi voz no es nada del otro mundo, y en radio, mucho menos.

Se va a quedar a dormir Amaia en mi casa, porque en la de su padre esta noche no puede (es que vive en Aravaca). Así que la diversión (parece) está asegurada. No es que necesite dar un parte de cada una de las cosas que hago (a veces me pregunto dónde está el límite). Y es que no quiero acabar como uno que salía en los periódicos hace tiempo, un blogadicto, que hacía varios posts al día, hasta para avisar a sus lectores de que se iba a dormir. (Lo que dije del msn hace tiempo: ‘que voy al váter, oiga’). Pues eso. Hombre, yo de vez en cuando cuento cosas mías, pero lo hago en plan Igantius Reilly: para dejar constancia, a través de los escritos de una joven trabajadora, o sea, de mis escritos, de lo que es la sociedad actual. Y de lo que todo ello significa. Creo que hoy las cosas han mejorado. Nunca va todo tan mal de una manera continua. Siempre hay un respiro. Esperemos que esta noche no tenga ningún disgusto, porque… nunca se sabe. Lo único que sé es que está sonando el disco de Neon Bible de Arcade Fire y que voy a intentar sonreír y ver el lado positivo de las cosas.

* A ver si comento algún libro o disco, o hablo de cosas más interesantes, que esto ya me resulta siempre lo mismo… Será el verano, será el calor.

** Por cierto, hoy he soñado muchas cosas, pero entre ellas, he soñado que iba a Moscú. Tiene que ser guay...

Sábado, 28 de Julio de 2007 15:41. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Y poco más

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Me levanto a las 7, cansada

Llego tarde al trabajo, pero nadie me dice nunca nada

Hago la parrilla de programación y ya no me equivoco, nunca

Me paso las 3 horas y media siguientes viendo culos, tetas, putos, cerdas,

Y cortando fotos, informando de ponzoñas que cada día conozco mejor

Y me preocupa

Y salgo de allí, y me pongo la misma canción. Siempre.

Y cojo el metro, y el tren, y llego a casa, y abro el correo

Y miro las ponzoñas que he escrito, a ver qué ha dicho la gente

Y como, y me voy a la radio, y vuelvo a estar delante de un ordenador

Y no hago nada, a veces. Y me aburro. Y río las gracias. Y me canso. Y me quiero ir

Y me voy

Y vuelvo a casa, y ceno, y miro el correo, y las ponzoñas,

Y me aburro, y me duermo, y nada me pasa por la cabeza,

y ayer hablé en directo, y hoy me da igual, 

y me levanto a las 7…

Lunes, 30 de Julio de 2007 20:20. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.




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"Un artista debería crear cosas bellas, pero no poner en ellas nada de su propia vida. Vivimos en una época en que se trata el arte como si de una forma de autobiografía se tratase. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día le mostraré al mundo cuál es; y por esa razón el mundo jamás verá mi retrato de Dorian Gray".
El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.

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