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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2007. Feliz 2007 y balance absurdo de 2006![]() Hola de nuevo, y Feliz Año 2007. Pensabais que me iba a ir, pero no. Estos días no he tenido Internet. Mi hermano me ha instalado otro Windows (o lo que sea esto), y ahora todo ha cambiado. Parece que a mejor. Bueno, esto no tiene importancia. Estoy un poco espesa… Me gustaría hablar de cosas que he hecho estos días (o no), de cosas que he hecho en 2006 (qué ambiciosa es la gente, ¿no? ¡Hablar de todas las gilipolleces que has sido capaz de hacer en un año! Qué poca vergüenza). Yo, efectivamente, he hecho muchas cosas en 2006, y en general, no ha sido un mal año. No ha podido serlo cuando he vuelto a encontrarme a mí misma, (allá por marzo, aunque en realidad a lo largo de todo el año), cuando he sobrevivido a un accidente gastronómico que tuve el cinco de enero, (ya va a hacer un año), día en que, literalmente, casi la palmo por comer gambas en el chino de San Lorenzo siendo alérgica al marisco (y sin saberlo, aunque sólo es una suposición, porque los médicos aún no han sabido darme un diagnóstico certero…) Tampoco puede ser un mal año un año en el que he vuelto a mis vicios más ancestrales como consecuencia de mis desarreglos mentales, ocasionados por desventuras sentimentaloides. (Sentimentales hubiera rimado más, pero me apetece usar esta otra palabra, sin embargo). Tampoco puede ser un mal año un año en el que he vuelto a salir con mis amigas de la forma en la que lo hacía “antes de”, o sea, desfasando a más no poder. Y en el que he conocido a gente interesante y que me entiende ¡por fin! No puede ser un mal año, tampoco, un año en el que he descubierto que entre mis aficiones hay más cosas aparte de las que ya tenía antes. No puede ser un mal año un año en el que me he trasladado a la capital, convirtiéndome en una mujer urbana, “mujer fatal” diría alguien… Y en el que he estado currando seis meses en un hospital, trabajo interesante donde los haya. (Estos días, en casa, sin ir a clase y sin curro, he llegado a echarlo de menos…). En definitiva, 2006 no ha estado nada mal, a pesar de todo. Y estas navidades, sorprendentemente, no me he deprimido mucho (he tenido un par de accesos la semana pasada, pero el fin de semana ha salvado la situación definitivamente). Ahora sólo espero que esta semana, la que queda para volver a clase (ya tengo ganillas) las cosas sigan bien, y que 2007 sea un año también interesante. Lunes, 01 de Enero de 2007 15:37. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Historia de unas flores![]() Estaban solas, o, mejor dicho, acompañadas por otras como ellas. No sabían lo que las esperaba. Aguardaban, en una fría noche navideña que aún ignoraban, a que alguien las rescatase del letargo al que estaban sometidas por naturaleza. Madrid. Un restaurante, en el que se sirven ensaladas, pizzas, pasta y sándwiches variados, entre otras cosas. Una joven pareja sentada a una mesa. Él está enamorado de ella. Ella, en cambio, no siente lo mismo, aunque quizá hace cinco meses sí lo hiciera. Ahora quiere a otro. Sin embargo, este joven enamorado, esa noche iba a intentarlo de nuevo. Todo iba bien: conversación adecuada, que no interesante, risas, e incluso se podría decir que se estableció una buena relación entre ambos. De hecho, ella llega a dudar, por un instante, si ha vuelto a sentir algo por él, aunque enseguida resuelve que no, que es pura ilusión, pura ilusión sin presupuestar. Él cree que todo va bien y está dispuesto a llegar hasta el final. Las flores lo saben y conocen de antemano el momento en el que han de pasar a la acción. Así, la joven adorada se levanta de la mesa para ir al lavabo. Y ellas le ven venir a él, que avanza con una sonrisa de entusiasmo, con un gesto de excitación nerviosa, pero a la vez confiada. Pasan de mano en mano, y ven billetes de colores, y una caja registradora que parece tener vida propia y que hace unos ruidos extrañísimos. Tienen miedo. Tanto ajetreo las puede llegar a desestabilizar de una manera importante. No obstante, entre las manos del joven enamorado, se sienten ya bien. Creen que ya nadie más las va a hacer daño, que en esas manos finalizará su inquietante destino. En el momento en que la ven a ella, ya en la calle, empiezan a tener frío. Ven que todo el mundo, por la Gran Vía, va muy abrigado: abrigos, guantes, bufandas, en incluso algunos llevan un gorro para impedir que se les congelen las ideas. Las flores, sin embargo, observan que ninguno de ellos dos lleva gorro, y que él parece no tener ni pizca de frío. Ahora la observan a ella, y resuelven que es adorable. Realmente les gustaría pasar a sus manos, pero esta vez sin ver papeles volar por encima de sus cabezas y sin sentirse aturdidas por ruidos o por movimientos extraños. Ahora le miran a él. Parece preocupado, y cuando empieza a decirle algo a ella, sin previo aviso pero sin soltarlas, arroja las flores hacia el suelo. Ellas creen que es su fin, pero, a pesar de estar con sus cabezas a punto de besar el asfalto y en una postura como si estuvieran haciendo el pino, intuyen que no, que ese aún no es el momento en el que han de morir. Aún no han cumplido su misión, aunque no sepan muy bien cuál va a ser en realidad. De repente, como si se las hubiera dado otra oportunidad, son ascendidas de nuevo por las manos del joven, que las muestra, una vez más, aturdidas, ante la figura de la jovencita adorable. En ese momento él intenta besarla, y lo hace, pero ella no parece muy receptiva, y murmura algo lánguidamente mientras coge las flores de manera algo resignada. Las flores, ahora en las manos de esta joven, se sienten menos vulnerables respecto a los momentos en que se encontraban en esas trémulas manos de ese chico tan nervioso. Con él, sentían la inevitable necesidad de comenzar, de un momento a otro, a comerse las unas a las otras para intentar aplacar ese ataque de nervios colectivo, ese baile de sambito en el que todas ellas estaban inmersas de la misma forma. Lo que no sabían es que entre ellas no se encontraban ni la Señora Valeriana, ni la Señora Tila, ni la Señora Manzanilla, y en ese caso nada podría ayudarlas a tranquilizarse. Sólo podían encomendarse a Santa Atenea, que, sin saber que no era una santa, -aunque sí una importante diosa, habían depositado una inexplicable pero ciega fe en ella. La joven se despide del chico, y cuando comienza a andar en dirección metro Plaza de España, las flores notan que también está algo nerviosa, y que un aire de tristeza mezclada con preocupación inunda todo el gesto de su cara. Camina rápido porque llega tarde, y las flores vuelven a tener miedo. Cuando llegan a la boca del metro, ven acercarse otra jovencita, de la misma edad y circunstancias que la jovencita adorable a la que ya han cogido cierto cariño. Esta joven que aparece en escena parece enfadada, y grita "¡Cuarenta minutos!" Porque cuarenta minutos son los que ha tenido que esperar en la calle, pasando frío y sin saber qué hacer, leyendo a ratos un libro de Bukowski, fumando otros algunos cigarrillos sin parar, y utilizando su móvil cuando ya estaba hastiada por completo. Vaya, tener que escuchar esto ellas, que han estado anhelando durante millones de minutos a que alguien les diera una oportunidad, que han esperado estoicamente en un sitio en el que pasan y pasan cientos de desconocidos, y que unas veces está iluminado y concurrido, y otras, en cambio, inmerso en una enorme y solitaria oscuridad que en ocasiones puede llegar a ser desesperante. La joven que, para ellas, ha estado esperando desquiciada durante esos cuarenta efímeros minutos, les parece, no obstante, agradable. Y sobre todo, divertida. Desde que fueran despertadas de su letargo por el joven enamorado y no correspondido en aquél establecimiento, aún no habían tenido la oportunidad de ver reír a alguien - o al menos, no de una manera sincera a la joven adorable-Observan ahora a la chica nueva que se ha unido a su aventura, y ven que no para de hacer preguntas, ¡y de mirarlas!, ¡como si fueran un estorbo! ¿Por qué lo hará? ¿Qué pasa, que nunca ha visto unas flores? Parece realmente una mujer hiperactiva, y parece que ya no está en absoluto enfadada por haber tenido que esperar, -si es que alguna vez lo estuvo en realidad-. Habla con un aire ligeramente retórico, a veces entusiasta, irónico e incluso cínico, que sin embargo aporta a su mirada y a su semblante una gran incógnita llena de pesares agridulces pero sobre todo, sugestivos. Ahora son conducidas, las flores, hacia el triste - aunque a veces muy útil- , metro de Madrid. ¿El destino? Línea 3 hasta Argüelles. Son observadas por los demás viajeros del metro. Argüelles. 00:15 horas. Salen del metro pero vuelven a entrar. Ahora, Línea 4 hasta Bilbao. Sólo son dos paradas, pero las flores están, en este punto, verdaderamente inquietas, y preocupadas. Aunque ambas jóvenes les han resultado simpáticas y agradables, sospechan que de un momento a otro pueden ser abandonadas sin previo aviso, e incluso mutiladas y asesinadas. No en vano, escuchan de boca de la joven cínica que ella tiene experiencia en deshacerse de flores, y temen que ella sea una conocida asesina en serie de estos pequeños e indefensos seres vivos. Las pobres flores no son precisamente tontas e ingenuas, pero siguen teniendo miedo. Su destino no depende de ellas mismas. Y eso las fastidia enormemente. Tienen mucho frío y ya están cansadas de ir de un sitio a otro. Se conformarían, a pesar de todo, con que las dos jóvenes las condujesen a algún sitio calentito, tranquilo, y que las dejaran descansar un poco allí. ¡Sí, por fin! Han entrado a un bar. Nubes de humo de tabaco y una buena música no demasiado alta les dan la bienvenida. Las flores son colocadas, junto a dos abrigos y alguna bufanda, en una repisa. Están a gusto. Se quedan quietas y empiezan a quedarse dormidas. Suponen que ése es su último destino, que ahí es donde van a quedarse. No se atreven a preguntarlo, porque lo intuyen. Y se duermen. Y, en este punto, ustedes se preguntarán: ¿qué significa todo esto? ¿Qué importancia tiene la historia de estas flores y de los personajes que aparecen en ella? ¿No es, acaso, una historia cualquiera? La explicación a todo esto es que la vida es un teatro. La vida no es más que un teatro, una comedia unas veces, en la que los papeles suelen estar bien designados. Una tragedia otras, que suele significar el fin de la parte cómica de la vida. Sin embargo, todo mezclado: tragedia, comedia y realidad, nos da un resultado cuya extraña propiedad no hace otra cosa que inquietarnos, ruborizarnos, encolerizarnos, - según el momento-, cuando lo que en realidad debería provocar en nosotros es aceptación, una elegante brisa de triunfo en nuestra mirada, un lapsus de pensamiento, de reflexión que hay que disipar de inmediato antes de que nos atrape por completo y nos haga arrepentirnos de las locuras que hacemos, de los besos que damos, de las cosas que decimos, de las idioteces que escribimos... Sí, la vida es un teatro y no merece la pena que nos preocupemos por nada, ni siquiera por unas pobres flores que jamás consiguen acabar su destino en las manos adecuadas. Ellas lo sabían. En el fondo sabían lo que iba a ocurrir. Y podrían haber dicho algo. Podrían haber dicho algo antes de que se ejecutara el plan que habían concebido, estúpidamente, las dos jóvenes encargadas de "custodiarlas" hasta que llegaran a su próximo destino. Algo las despierta. Son cambiadas de lugar de reposo. Pasan de estar en esa cómoda repisa a ser colocadas en una mesita. Ahora están aún mejor, y además, desde ese lugar pueden escuchar perfectamente la conversación de las dos simpáticas, aunque algo imprudentes, jovencitas. Un ancho vaso que contiene whisky y coca-cola pasa una y otra vez cerca de las flores, rozándolas constantemente. La joven cínica no se lo toma con calma. Y al lado del vaso, que rara vez descansa más de cinco minutos seguidos en la mesa, hay un cenicero que provoca en las pobres florecillas verdadero pavor. Quizá, piensan, su destino sea simplemente, acabar consumidas por las insolentes llamas de unos cínicos e incansables cigarrillos rubios. Pero no, mientras observan, atemorizadas, todo esto, escuchan de labios de las jovencitas lo que va a ser de ellas finalmente, y que se va a concretar en algún momento próximo, a lo largo de la media hora siguiente. En este punto deben de ser las 2 de la mañana. Ya saben que lo más seguro es que vayan a pasar la noche en ese bar tan interesante, en el que nadie habla demasiado alto, y en el que suena una música que no conocen, pero que las entusiasma verdaderamente. Creen que allí dormirán mejor que en el establecimiento en el que habían pasado tantas otras noches hasta entonces, y esto las hace sentir bien. Las hace desear, como nunca, seguir viendo el mundo. Se enteran, también, de que su próximo destinatario no va a ser una joven risueña y de ideas alocadas y un tanto absurdas, sino un joven que no sabe nada de esto, que no se lo espera; y precisamente es en este aspecto en el que radica la historia, en el que se va a materializar la locura del mundo, en el que se va a completar el ciclo teatral de la vida, de la vida de estas flores y de las jóvenes que las tienen en su poder, ahora ya con cierto cariño. Quizá no debieron desprenderse de ellas. Pero lo hicieron. Y todo, en el teatro, ocurre por algo. La joven cínica, hoy, asegura que no sabe por qué lo hizo. Que fue una locura. Y la joven adorable, por su parte, reconoce que su plan tenía lagunas, y que no habían contado con lo que ocurrió después. Aunque aún no han hablado entre ellas desde que llevaron a cabo su plan, la joven cínica sabe que si le menciona a la joven adorable que todo esto le recuerda a la situación que se desarrolla en la novela de Truman Capote, A Sangre Fría, la joven adorable, -que no hay que olvidar que también es un poco cínica- esbozará una eterna sonrisa de complicidad, que no hará sino recordar aún más a la joven cínica que la vida es un teatro, un teatro surrealista, en el que ellas dos no son más que las encargadas de representar en él los papeles de dos criminales: Dick y Perry. No han hecho nada malo, sin embargo, pero si no hubieran hecho aquello, si en lugar de ello las flores hubieran ido a parar a un desolado cubo de basura de alguna desolada calle de la inquietante ciudad madrileña, ahora sólo sentirían un soplo de tranquilidad en sus vidas y no de desasosiego, de remordimiento absurdo, no menos absurdo que la acción que llevaron a cabo, y que las flores seguirán relatando a continuación. Las flores lo saben todo. Y, aunque este narrador sea omnisciente, se permitirá la licencia de no revelar todos los detalles de esta historia, puesto que a veces no todo tiene una explicación convincente. Si la joven cínica no sintiera nada por ese joven al que decidió sorpenderle regalándole estas flores, no habría sido capaz de dejarse envolver por la locura surrealista que la hizo escribir en un casual papel en blanco unos torpes e incorrectos versos. Si su amiga no estuviera tan loca como ella, seguramente tampoco habría tenido lugar esta historia. Y... ya se sabe: el whisky hizo el resto... Pero las flores son las únicas que lo entienden todo. Se emocionaron, como las dos jovencitas, en el momento en que levantaron el telón y decidieron pasar a la acción; aunque en realidad las escenas principales (y las más difíciles) las había protagonizado en solitario la joven adorable. La otra no quiso hacer ninguna gestión con las personas que iban a quedar encargadas de las pobres flores hasta que llegaran a su destino final. Ya tenía bastante con cargar con la "culpa" y con la autoría final del atentado -que, sorprendentemente para ella, sí fue objeto de sospecha después... Pues bien, allí quedaron las flores, y nadie sabía cuánto tiempo iban a tener que esperar allí; ni siquiera estaba claro que las fuera a recibir la persona en cuestión... Quizá lo más importante, en realidad, no sea más que la suerte que han corrido ellas. A este narrador no le corresponde, sin embargo, contar el desenlace de la vida de estas flores, las reacciones de todos los personajes de esta historia, ni lo que ocurrió después en sus vidas. Quizá nadie comió perdices, ni las comerá nunca.... Lo único que se sabe del fin de esta historia es que las dos jóvenes se lo pasaron bien esa noche, y que al día siguiente una de las dos no podía soportar la carga de haber mentido cuando se la preguntó, intentando ocultar así lo que había hecho... Todas sus amistades, sin embargo, la felicitan por lo que hizo, y muchos desearían que les hubiera ocurrido a ellos. Dicen que eso sólo pasa en las películas. Se les olvida que la vida no es más que una película. Sin embargo, pasados unos minutos de la conversación, a instancias suyas y sufriendo un peligroso pero recomendable ataque de realidad, reconocen finalmente que sí, que fue una locura, y que no tiene sentido seguir ocultándolo por más tiempo. Y es que la joven cínica no puede evitar sentir algo por ese chico. Sabe que él no siente lo mismo y ha intentado olvidarle en más de una ocasión. No sabe por qué narices tiene que quererle; a veces se pregunta si en realidad le quiere. Quizá, lo que ocurre, en última instancia, es que no se atreve a reconocer que este chico le interesa como nunca le ha interesado nadie. Le da miedo -y a veces vergüenza- estar sintiendo algo así por una persona a la que no conoce, con la que nunca ha cruzado una sola palabra, ni siquiera una simple mirada... Está dispuesta, a pesar de todo, a olvidarse de toda esta historia, a pedir perdón a ese chico por las posibles molestias causadas, por haberle mentido. Le gustaría, no obstante, que le diera una oportunidad, aunque sólo fuera una y aunque sólo fuera para ser amigos. Pero está, en fin, dispuesta a emular a Humphrey Bogart en Casablanca: a no entrometerse más en su vida y a dejarle ser feliz con quien quiera serlo, "as time goes by"... Martes, 02 de Enero de 2007 12:42. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año No hay comentarios. Comentar. Historias para no dormir![]() Éste es el título de un post que escribí anoche cuando no me podía dormir. De todas formas, es un título que hoy se puede aplicar a casi cualquier cosa. El post iba de las cosas que hago cuando no me puedo dormir. Lo escribí con papel y boli. Antes de nada, tengo que decir que en el Microsoft Word 2007 que me ha instalado mi hermano, me siento como si estuviera más en una nave espacial que en un “coso” para escribir. Yo sería feliz con las máquinas de escribir a la antigua usanza. Ahí, todo rudimentario. Me he estado planteando dejar el blog. Sí, ya sé que he dicho que me daba igual que la gente participara, pero a veces me siento un poco gilipollas, como si estuviera escribiendo para nadie. Atenea siempre me está prometiendo que se va a meter, y yo la digo que me da igual que lo haga, pero que deje de hablar de mí a los demás como si yo fuera la leche escribiendo cuando aún no ha leído nada mío por dejadez. También me siento un tanto ridícula cuando me pregunta por los post que escribo y yo intento recordar frases sueltas que no tienen ningún sentido fuera de contexto. Por eso la digo que se meta ella misma a leerlo y se deje de historias. Anteayer me dijo que se iba a meter sin falta a leer la “historia de las flores”, pero ya veo que aún no lo ha hecho. Ella verá. Hoy me voy a El Escorial a un concierto de mi hermana. Atenea es tan dejada (a ver si lo lee), que, aunque sea gratis el concierto y me haya estado dando el coñazo todos estos días con ir a El Escorial, creo que no va a venir. Y mis amigas de allí están currando por la tarde, así que como no quieran quedar más tarde, cuando acabe el concierto… En cualquier caso son todas unas setas, sí, todas vosotras, las que no leéis mi blog y luego me preguntáis cosas relacionadas con él. En fin, creo que me voy a poner a hacer algo útil. La verdad es que tengo ganas de volver a clase, de volver a la normalidad. Estos días estoy especialmente loca, especialmente sentimental. Ayer escribí un post sobre la amistad, súper ñoño… pero en el último momento decidí no publicarlo. Con deciros que quería poner una foto de un perro y un gato dándose un beso… Madre mía, qué mal estoy. Espero encontrar pronto un remedio para todo esto… Serranos cantando gospel![]() El concierto de ayer duró menos de lo normal, se cantó menos gospel, y mi hermana apenas cantó. Hay movidas entre los componentes del grupo. Hasta el último momento ni siquiera se sabía si iba a haber concierto por la ausencia voluntaria del bajista. La última noticia que yo tuve es que habían encontrado a otro, pero cuando comenzó el concierto, allí estaba él, el de siempre. Bueno, a mí, mientras no me cambien al batería, que está tremendo, me da igual. Aunque en realidad son todos muy majos, muy agradables de ver. En los conciertos de mi hermana no sólo se deleitan mis oídos… La frikada del día la protagonicé yo, - como siempre- instada por mi padre a colarme entre bastidores para ver qué hacía el grupo cinco minutos antes de salir a cantar. Lo cierto es que antes de que empezara el concierto, mi hermana me había llamado cuando iba en el autobús y –misteriosamente- yo no tenía cobertura. Entonces, mi padre me desafió a cruzar el escenario y a preguntarle a mi hermana qué quería por 10 euros. La verdad es que mi padre siempre me ha considerado una “corta” y, para demostrarle que no lo soy y para ganarme esos 10 euros (oye, que 10 euros son dos copas y libro y medio de Anagrama) lo hice. Me subí al escenario, ante las atentas miradas de todo el público, lo crucé y me colé. Estaban todos juntos en un cuartito, como si fueran jugadores que se estuvieran concentrando antes de salir al campo. Aquello parecía un entierro; y cuando entré yo haciendo toc, toc en la puerta y mostrando mis disculpas, los rostros de perplejidad y desconcierto de todos los componentes fueron manifiestos. Se hizo el silencio. No veía a mi hermana (a pesar de que era una habitación muy pequeña), y alguien me la señaló (lo que me hizo pensar que ya saben quién soy). Entonces le pregunté por qué me había llamado. La respuesta que me dio me pareció un tanto absurda: “Sí, es que quería verte antes del concierto para… bueno, ya nada, déjalo”. Entonces, la cara de desconcierto en este punto fue la mía, y ya no sabía si pirarme porque molestaba o seguir insistiendo en qué quería mi hermana. Decidí pirarme enseguida en cuanto vi que realmente molestaba y que alguien empezó a decir “bueno, venga…” en señal de que quería que el grupo continuara con la “concentración”. Las dos primeras canciones eran las africanas que desde el año pasado han incluido en su repertorio, y que quedan muy bien, muy vistosas. Instrumentos de origen africano acompañan al conjunto de voces y palmas en Thinga Sinmobile. Después, Angels (de Robbie Williams), I´ll be missing you en plan rapeo de Puff Daddy, que a pesar de eso quedó bien, y I Still Haven´t Found What I´m looking for, de U2, que han versionado en plan gospel con su correspondiente coro. Sobra decir que estas canciones son interpretadas en solitario por voces masculinas. En mi opinión, cada vez hacen menos gospel en aras de ofrecer a un público – que es cada vez más amplio-, canciones facilonas y conocidas… Pero bueno, es sólo mi opinión, y ya me crujirá quien opine lo contario y a quien le corresponda hacerlo si se encuentra con mi blog. La verdad es que juego con ventaja porque tengo acceso a más informaciones que el resto de posibles cronistas sobre el grupo. Ayer tocaron en la casa de la cultura de El Escorial, con un aforo de 126 personas, aunque también hubo gente que se quedó de pié. El año pasado, en mayo, tuvieron la oportunidad de cantar en el Real Coliseo Carlos III en San Lorenzo, y la verdad es que ese concierto estuvo muy bien. La acústica era mucho más buena, y el público, siendo en cierto modo más ajeno al grupo porque tenían lugar dos actuaciones conjuntas, primero unas sevillanas (creo) y luego el gospel, quedó fascinado por la música que se hizo y por las voces de unas gurriatas que desde entonces ya nunca más podrían pasar desapercibidas. También han cantado en pubs de la capital ( ¡y en el programa de Ana Rosa y en el de la Tárrega!), pero yo aún sólo he podido ir a verles en el pueblo. Después de esas canciones menos gospel, vinieron otras ya más soul: Amen (que me gustó especialmente), Go Down Moses (Let My People Go), muy buena, (que en un capítulo del Príncipe de Bel-Air cantan Carlton y el propio Will cuando les meten en la cárcel), Nearer, etc. Dejaron de cantar Thank You y I´m Kissing You de Dess´re, quizá por las movidas que hay, y porque son canciones que pueden llegar a emocionarte verdaderamente. Otra que han metido nueva y que no veo muy adecuada (pero que quedó bien) es We Are the World, (We are the children). En fin, hoy estoy muy criticona. Pero es que las canciones que cantaba antes mi hermana (que son más gospel aunque menos conocidas) estaban mejor. Ain´t no Mountain High Enough nunca falta en el repertorio, y Oh Happy Day es un clásico que tampoco puede faltar para cerrar el concierto como se merece. Me gustó cómo acabó, con niños de entre el público felices y emocionados cantando con ellos sobre el escenario. ** Acabo de llegar a casa de comprar los últimos regalos de reyes, y me he emocionado sobremanera cuando he visto que el profesor de Periodismo Literario ha publicado dos crónicas mías en el blog de clase (www.lasombradelesperpento.blogspot.com) Lo que me ha decepcionado un poco ha sido que haya cambiado cosas… Los títulos, por ejemplo. Pero bueno, está bien que las haya publicado. Así, más gente me leerá, aunque sea en otro blog, en vista del poco éxito que tengo en este. Jajaja. Venga, un beso y que os traigan muchas (y buenas) cosas los reyes mañana.Viernes, 05 de Enero de 2007 19:49. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: No sólo Beatles No hay comentarios. Comentar. ¡Qué noche la de aquel día!![]() Vaya nochecita. Si hubiera una fórmula para dormir más de dos horas - y la supiera- la habría empleado. Como cualquier niño en la noche de reyes, así estaba yo, dando vueltas en la cama, deseando que – en caso de que siguiera sin poderme dormir- avanzaran rápidamente las horas y llegara la hora de levantarse. Dos horas de mierda son las que he podido dormir al final. Cuando llegué a casa, no podía porque tenía frío y tiritaba absurdamente, y cuando había conseguido quedarme dormida, a las 10 me despierto otra vez justo por lo contrario: tenía un calor horrible, y mis padres ya estaban haciendo unos ruidos horribles. Y si a eso le añadimos que mi cabeza trabajaba a doscientos por hora, tenemos el cuadro completo de un insomnio anunciado. Bueno, puede que también esto tenga que ver con que la noche anterior dormí casi doce horas… Pero aún así, no dormirse hasta las 8 no es normal. No es normal. A esas horas, un sábado, sólo está despierta la gente de mal vivir, mi hermana, y los niños que no pueden resistir mucho más tiempo en la cama y se levantan a otear los regalos y a que sus padres les cuenten de qué copa, de qué copa concretamente ha bebido el Señor Melchor. ¿Y qué podía hacer yo, de 6 a 8, mientras buscaba el sueño y no lo encontraba? Pues levantarme tropecientas veces al baño, arriesgándome a que me oyeran mis padres, dar vueltas y más vueltas buscando posiciones para ver si en una de ésas me dormía… Tuve varias veces la tentación de escuchar música, pero no lo hice porque eso es peligroso, ya que cuando no me puedo dormir y me pongo un par de canciones, acabo escuchando ciento cuarenta y tres… (que son las que me entran en el mp3). Y tenía que dormirme cuanto antes para estar presentable al día siguiente, para que cuando todos me observen mientras abro los regalos, no se asusten debido a la imagen lamentable que ahora sí presento: ojos enrojecidos, empequeñecidos e hinchados a la vez, me cuesta mantenerlos abiertos ante la pantalla del ordenador. Por otra parte, tampoco me hacía falta ponerme mucha música porque en mi cabeza ya se habían reunido miles de compositores para dar el monumental concierto del día de la Epifanía del Señor. Tenía que estar presentable, también, para acudir esta noche a una cita medianamente importante que anoche ya se me había olvidado por completo (de ahí lo de medianamente). Bueno, intentaré escurrir el bulto. Yo no diré nada. La verdad es que ya no me corre tanta prisa. Mandé un sms a Atenea contándole que no me podía dormir, aunque sólo fuera para desahogarme, y lo único que obtuve por respuesta fue una llamada perdida, muy típico en ella, aunque en el fondo la chica hace bien. A veces me pongo en el lugar de mis amigas y estoy segura de que yo no podría aguantar a una tipa tan cansina como yo… También tuve la tentación, cuando no me podía dormir, de ponerme a escribir, de encender el ordenador y empezar a trabajar duro. Así, cuando se levantaran mis padres, a eso de las 9, se sentirían orgullosos de ver a su hija tan aplicada; verían que forma parte de una extraña raza de gente joven que tiene tiempo para todo, para salir por las noches y para llevar al día sus obligaciones como debe ser, en plena resaca. Vaya mierda que estoy escribiendo. Ya me he tomado las pastillas, pero aún tienen que hacerme más efecto. Lo de los ojos no sé cómo eliminarlo. Si estuviera mi hermana, la pediría unas lágrimas artificiales, o eso que anuncian en la tele que te quita el enrojecimiento. Cuando me han visto mis padres levantándome a las 10, lo han flipado de verdad. Han llegado a la conclusión de que estoy enferma. Y sí, les he dicho que no he dormido nada, aunque ellos creen que he llegado a las cuatro (o eso quieren hacerme pensar…) Mi padre me ha abrazado como si se compadeciera de mí y después me ha zarandeado cariñosamente: “¿qué te pasa? ¿por qué no has dormido? Estás muuuy mal”. Después, haciendo gala de un párkinson no anunciado, he ido a la cocina a prepararme un remedio a escondidas, y a tomarme un café con el roscón de reyes. A punto he estado de comer galletas, haciendo aquí gala de un alzhéimer importante, y cuando ha llegado mi madre y me ha dicho “¿quieres chocolate con el roscón?” la única respuesta que he podido dar ha sido “¿¿¿Chocolate??? no, prefiero café, que si no…” (Aquí ya sólo se podían apreciar sonidos guturales). Lo peor de dar el pego en casa cuando estás así no sólo son los ojos rojos. También lo es la voz ronca y los mofletes colorados. La resaca es una especie de enfermedad. Seguro que te bajan las defensas, y cosas así. Creo que voy a dejar de escribir ya, pero lo malo es que ya no sabría qué hacer después. Así de triste es mi vida. Debería hacer algo tranquilo, que no me diera nada en qué pensar. Ver la tele, o intentar dormirme hasta la hora de comer, aunque no creo que eso ya sea posible. Lo he dado por perdido definitivamente. En fin, ¡vaya noche! Sábado, 06 de Enero de 2007 11:42. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Depresión post-navideña![]() Pues nada, como estas navidades no me ha dado por deprimirme mucho, ahora padezco el síndrome post-vacacional, que incluye, entre otras patologías, sentir una tonta nostalgia por lo que ha acontecido a lo largo de estas dos últimas semanas. Hoy me he dado cuenta de que no he hecho nada útil en vacaciones, soy lo peor. Y ni siquiera hoy domingo, día antes de volver a clase, voy a hacer nada. He quedado luego con Bea y el Chino para tomar un café, porque están por Madrid de compras y me acaban de llamar. Ayer al final no salí: yo no llamé y tampoco me llamaron a mí. Bueno, sí, me llamó la pobre Mónica, porque la había prometido hace días que íbamos a ir a Guadarrama, pero entre unas cosas y otras la tuve que decir que me resultaba imposible. Me dolían los ojos como siempre que salgo, pero tenía un dolor en el brazo derecho que no era normal, llegué a pensar que me iba a dar un infarto, pero se me ha pasado ya. A veces me acojona mi salud y las cosas raras que me pasan... Me quedé en casa jugando con los regalos de reyes y viendo Willow por décimo séptima vez. Y la verdad es que me hizo la misma gracia que cuando la veía de pequeña. No es como otras cosas que ves ahora y son una mierda cuando de pequeño te parecían la polla en verso, como Médico de Familia, Hostal Royal Manzanares, Al Salir de Clase, o Bola de Dragón. Ayer los reyes no se portaron mal, y al final mi resaca pasó algo desapercibida. Me trajeron cosas chulas de ropa, Love de los Beatles, la biografía de estos mismos por Hunter Davies, una cartera, un bolso… Pero después perdí bastante dinero jugando al póker. En fin, no se puede tener todo en esta vida. Os dejo, me voy a seguir haciéndome a la idea de que mañana entro a las 8 y salgo a las 2 de clase… Domingo, 07 de Enero de 2007 12:53. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Soy el autor impostor, ¿puedo escribir en tu blog?***Nota del editor: Este texto debe ser entendido en clave de ficción. No obstante, si lo prefiere, el lector puede interpretar algunos pasajes de manera que arrojen luz sobre cosas que han tenido lugar.*** Se ha bloqueado. Su capacidad mental de analizar, asimilar o discernir se ha paralizado por completo. Este narrador sabe que realmente le gustaría encontrar un remedio. Pero, tristemente, lo único que podría salvarla ahora de su locura es precisamente la razón de esa locura, aquello que provoca ceguera en sus ojos y lucidez en su corazón, aquello que la hace pensar que todo merece la pena, que ella misma merece la pena. Cuando se siente sola, o triste, piensa en su objeto de adoración. Pero cuando está alegre y se siente bien, también lo hace; porque siente en su corazón la necesidad de compartir todo momento bello con esa persona tan especial. Hace exactamente un año, cuando le conoció, sabía que algo la vinculaba desde el principio de los tiempos con él. Era como si sus historias estuvieran escritas por la misma persona -o sea, por mí-. Ella, por entonces, creía que quería a otro, y pronto descubrió que nunca había querido a nadie en realidad, y que quizá, después de conocerle, ya nunca más lo haría. El autor de sus vidas lo supo, supo que ella conocía el secreto, y entonces deshizo la historia de “no amor” de ella para hacer que se sintiera desarraigada de la vida y del amor y se volviera a encontrar a sí misma, volviera a ser la protagonista principal de la historia que había comenzado, hace mucho tiempo, a escribir para ella. Pero quizá ya ha pasado demasiado tiempo. Ahora se está volviendo loca. No sabe qué es lo que tiene que hacer. A veces piensa que no debería hacer nada, que debería quedarse quieta, en su mundo. Lo que aún no ha entendido es que su mundo es el de él, y que para que fuera posible que ella pudiera conseguir no hacer absolutamente nada, tendría que estar muerta. Entonces, una vez descartada la opción de quedarse quieta y en su mundo (que no existe como tal), baraja la siguiente alternativa, que es volverse loca definitivamente y haga lo que haga. Da igual en qué consista exactamente la otra alternativa. Ella cree que no seguirá teniendo éxito si continúa siguiendo sus impulsos. “Llega un momento en que hay que saber cuándo parar y retirarse a tiempo”, piensa ella. Pero es al autor de su vida – y no a ella- a quien le corresponde hacer que, de vez en cuando, se le crucen los cables y decida seguir sus locos impulsos. Éste autor cree conocer el desenlace de esta historia, pero hay ciertos parámetros de la misma que se le escapan. Puede meterse en la mente de ella y ver que no había sentido nunca lo que sintió aquella noche en que miró –por primera vez- a los ojos a su objeto de adoración durante diez intensos segundos. Este autor sabe que ella le quiere, y se le antoja que le quiera, pase lo que pase, porque, queriéndole, ella es feliz. Y es por esto por lo que está intentando conseguir que él deje de pensar que podría defraudarla. El problema, -en el que subyacen esos parámetros de la historia que todavía se le escapan- estriba en que, cuando consiga esto, aún no sabe exactamente cómo debería acabar esta historia tan compleja. Lo que sí tiene claro es que, acabe como acabe, alguien tiene que sufrir. Y, precisamente, la razón por la que la capacidad mental de ella está sufriendo en estos momentos una parálisis emocional, deriva del bloqueo, también mental, de este autor, que no quiere que ella sufra. Quizá esté intentando prolongar sus fugaces e ilusorios momentos de felicidad al máximo. Nunca le ha gustado verla llorar. Lunes, 08 de Enero de 2007 20:43. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año No hay comentarios. Comentar. No valgo para conseguir esoEra necesario todo esto. Como dije un día, todo ocurre por algo. Ayer escribí un texto del que estaba algo orgullosa (tristemente orgullosa, si es que aún puedo estar orgullosa de algo de lo que hago…) pero no lo voy a publicar. La extremada valentía que he mostrado en otros momentos se ha desvanecido por completo cuando menos lo esperaba, y ha muerto definitivamente arrastrada por el insulto que ha supuesto para mí el fin de estas extrañas navidades. Creo que voy a publicar ese texto. Ya lo he publicado. Quizá es lo único que sepa hacer bien: cagarla siempre, cagarla por completo. Entonces, ¿para qué preocuparme de si se publica aquí un texto más o un texto menos? Ya nada tiene importancia. ¿Cómo he sido tan tonta que no he advertido lo que iba a ocurrir? Era necesario que ocurriera lo antes posible, y por eso ha pasado todo lo anterior. El cabronazo que escribe mi vida y que ayer me interpeló estaba en lo cierto. Siempre lo está. Debería adelantarme más a menudo a los acontecimientos. No aprendo nada. Y sin embargo, ahora todo esto me hace gracia. Porque en el fondo ya lo sabía. Lunes, 08 de Enero de 2007 20:45. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Días como éste![]() Me encantan los días como hoy. Me despierto a las 6.30, con la inestimable ayuda de mi padre. Me estoy acostumbrando a que me despierte él. Si no fuera así, sé que ya nunca sería capaz de ir a la primera clase. Lo tengo comprobado. Me despierto y me miro al espejo de mi habitación. Tengo los ojos hinchados y estoy hecha una mierda en general. He vuelto a dormir poco. Pero aún así, hago un esfuerzo y me pongo las lentillas. Si no, mi aspecto sería aún más lamentable. A veces me da por pensar que cuando tengo los ojos cansados y me pongo las lentillas, parece que se espabilan y hacen por mantenerse abiertos y/o despiertos. Voy hacia el metro y me pongo música de los Beatles en el mp3. En momentos así sólo puedo recurrir a ellos. Llego a clase puntual e intento aplicarme cogiendo bien los apuntes. Estornudo, toso y me sueno los mocos. Por las mañanas suelo estar fatal de salud. El profesor, que también suele tener una tos asquerosa, se compadece de mí y me contesta “¡Jesús!” o “¡salud!”. Es súper gracioso este profesor. Hoy ha visto a una chica sacar del bolso una botella de agua y pegarle un trago, y le ha preguntado que si lo que llevaba era ginebra. Al contestar ésta que no, la ha dicho “pues no sabes lo que te pierdes”. Sí, ya sé que no es nada original y que hay profesores que se quieren hacer los graciosos y tienen la gracia en el culo. Pero este profesor es diferente. Es de lo más entrañable, es gordito, redondo, bajito, canoso, y siempre lleva pajarita. A veces, se sube las gafas redondas que tiene de Quevedo, intenta sujetarlas con su frente, y cuando asiente con la cabeza o simplemente mientras está hablando, se le caen solas y vuelven a su sitio como si nada hubiera pasado, y él sigue a su bola contándonos sus rollos. He sacado un 6 en su examen. No está mal. Cuando ha acabado la clase, sobre las 9.20, me he bajado sola a la calle. Me encuentro con una compañera de literatura que me dice: “¿Qué haces aquí tú sola pasando frío? No lo puedo entender.” Pues yo tampoco lo entiendo, la verdad. Pero me gusta. Disfruto siendo consciente de que nada de lo que hago tiene sentido. Me encanta. Después, voy a la cafetería, aunque hoy no me apetecía tomarme otro café. Me encuentro con Quino, quien me saluda animosamente y me cuenta que ayer estuvo leyendo lo último que escribí aquí y dice que le ha parecido “magistral”. Aunque yo le contesto sorprendida que no es para tanto, continúa asegurando que “parece mentira que una mujer pueda escribir tan bien”. Me siento halagada, pero me parece un comentario un tanto machista. Seguro que no lo ha dicho con esa intención, como él mismo aseguraría después. Habrá que ser comprensiva. Al fin y al cabo me estaba haciendo un cumplido, y yo no suelo ser tan injusta con la gente. Después de eso, vuelvo a la calle para intoxicarme de nuevo y pasar frío otro rato. A continuación subo a clase. En la puerta estaba todo el mundo hablando de las notas del examen y armando revuelo. No pregunto a nadie y nadie me pregunta a mí. Les miro con indiferencia. Entro en clase, me siento, me quito el abrigo, y saco decididamente el mp3 del bolso. Busco Yer Blues y me la pongo a todo volumen, ajena a las voces y a las tonterías que escucho y presencio a mi alrededor. Miro al horizonte y me recreo con la canción. Me da igual que haya alguien que me esté observando y pueda pensar que soy una rara. Es lo que hay. Empieza la clase y Atenea llega diez minutos después. Menos mal. Ya la echaba de menos. En la clase anterior se me había sentado al lado una tía que no me cae muy allá, (aunque a veces es maja) y, como se perdía cogiendo los apuntes, no hacía más que mirar los míos y preguntarme “¿qué pone aquí? ¿Y qué pone allí? ¿Y aquí?”. A veces eso me saca de quicio. Y más en un día como el de hoy. Después, en clase de literatura, un grupo ha hecho una exposición sobre Hemingway. No se les oía bien y había ratos en que era un coñazo. Entonces, Atenea y yo empezamos a escribirnos notitas tontas. A raíz de eso me pidió que la escribiera un relato, o un micro relato, -o alguna gilipollez en general-, porque ya ha leído cosas mías y dice que están bien. No se me ocurría nada, así en clase, pero cuando vi que ella iba a escribir algo sobre mí, intenté inventarme algo de tres líneas. Una chica que estaba sentada a mi otro lado se interesó por lo que escribíamos, pensaba que eran apuntes, y cuando la dije que no, que eran cosas nuestras que escribíamos porque nos aburríamos, se quedó un poco flipando. Creo que lo que escribí yo era algo así: “Verde. El jersey era verde. Contemplándolo, su corazón se llenó de nuevo de esperanza. Había olvidado que no sólo existe una tonalidad de ese color”. Es una mierda, pero refleja un estado de ánimo muy concreto. Cuando Atenea terminó de escribir su relato sobre mí, dos caras de un folio, no me dejó leerlo. Está fatal, dice que quiere continuarlo y que dentro de tres meses me dejará leerlo. Dice que quiere escribir mi biografía. Me parto con ella. En fin, me encantan los días como hoy. Me encanta ser así de auténtica. Y que, al mismo tiempo, pocos sepan cómo soy en realidad. Martes, 09 de Enero de 2007 18:28. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Para los amigos, para los enemigos, para todos![]() Hoy ha sido un buen día. Mejor que el de ayer. Aunque ayer pareciera que estaba un poco depre (que lo estaba), tampoco fue para tanto. A veces soy un tanto exagerada, y luego pasa lo que pasa, que me salen cosas rancias en el blog. Lo digo en serio, y ahora que casi todos mis lectores (los pocos que tengo) son mis enemigos, no sé de qué narices voy a hablar aquí. Nada les va a gustar. Cuando me he metido hace un rato en la ducha, una vocecita (o un vozarrón) en mi interior, me ha dicho: “deja el blog, no te da más que problemas…”. Pero al rato, otra vocecita (o vozarrón) de la misma intensidad, me ha dicho: “da igual, no te preocupes, ten en cuenta que el blog es causa, pero a la vez solución, de todos tus problemas”. (Viene a ser lo mismo que el alcohol, vamos). No sé a cuál de las dos voces haré caso. Acepto consejos. Bueno, no, que ya sé lo que vais a decir. De todas formas, si sigo escribiendo, me comprometo a que, cuando esté depre y hastiada de la vida, meteré primero la cabeza en el váter y aguantaré todo lo que pueda, antes que sentarme a contar aquí mis penas. A pesar de todo esto, como decía ayer, no me arrepiento de nada. A veces soy una friki triste, desfasada y que no lo aparenta (que es lo peor de todo), pero… ¿y qué? ¿Tengo que lamentarlo? Creo que fue Dalí quien dijo: “que hablen de mí, aunque sea bien”. Miércoles, 10 de Enero de 2007 21:57. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Los últimos días de "La Prensa", Jaime Bayly![]() - ¿Qué edad tiene, Balbicito?- gritó Zamorano, acercándose bastante a Diego. - Quince, señor. - Ya está crecido para trabajar, pues. Yo comencé a trabajar a los once. Diego sonrió. - ¿De qué se ríe? - No sé. De nada. - Entonces no se ría. Diego se puso serio. Zamorano tenía la cara sudorosa. Movía la mandíbula. Parecía un tipo muy nervioso. - Quiero que me llegue a trabajar a las diez en punto de la mañana- gritó- Ni un minuto más tarde, que lo despido. Yo llego a trabajar a las doce y quiero encontrar todos los cables cortaditos y ordenaditos por país de donde viene la noticia, ¿entendido? - Sí, señor. - Y en horas de trabajo no quiero que me hable con nadie de la redacción. Prohibido salir a conversar a los balcones. Prohibido ir a la cafetería a rascarse las pelotas. Prohibido hablar por teléfono con la enamorada. Esta redacción está llena de vagos, borrachos, comunistas y buenos para nada. No se me junte con esa gente, Balbicito. Aquí en internacional somos otra cosa. Acá somos bien puntuales y bien trabajadores, y no hablamos con los borrachos de la redacción, ¿entendido? - Sí, señor. - Y el primer borracho de la redacción que le falte el respeto, usted me avisa nomás y yo le tuerzo el cuello y lo mato como a pollo. Yo he peleado en la Segunda Guerra Mundial, oiga usted. Míreme las manos. Míreme. Con estas manos he matado gente. Al primer comunista de la redacción que se meta con usted le partimos el cuello, ¿entendido? - Sí, señor. - ¿Usted es comunista? - No, señor. - ¿Anticomunista? - No sé, señor. - ¿Cómo que no sabe? Déjese de cojudeces y entre en vereda de una vez, Balbicito. En esta página tenemos tres objetivos. Se los voy a decir una sola vez, y pobre de usted que no me entienda bien, que lo despido ahorita mismo y se acabó todita la cojudez. Los tres objetivos son: joder a los comunistas, joder a los comunistas y joder a los comunistas. ¿Entendido? - Entendido, señor. Ésta es el primer libro que leo de Jaime Bayly. Lo vi hace tiempo y lo compré porque estaba en la lista de novelas sobre periodismo que nos dio un profesor en primero de carrera. En Los últimos días de “La Prensa”, Bayly nos descubre la vida interior de un periódico cutre de Lima (Perú), supuestamente conservador y religioso, pero en cuya redacción sólo encontramos borrachos, incompetentes, locos y dementes, una secretaria (la cuñada del director) ladrona y ligera de cascos, sexo y desorden. Es un libro entretenido, de lectura fácil debido al estilo directo al que recurre el autor. Destaca por sus ágiles y fáciles diálogos. En su lectura encontramos situaciones cómicas: como muestra, el jefe de Internacional obsesionado con el comunismo y con la Tercera Guerra Mundial tira desde un sexto piso a un redactor que le provoca y que presumiblemente, es un borracho comunista. Gustavo Faverón Patriau hace una crítica bastante dura de Los últimos días de La Prensa: “no exige de su auditorio ni una cooperación de la inteligencia ni una empatía del ánimo. Sus personajes lucen cuidadosamente ajenos a cualquier profundidad, enmarcados en un ambiente caricaturesco, enredados en episodios gratuitos y redundantes, afanados en conversaciones inverosímiles, no distinguidos entre sí ni por sus personalidades ni por su lenguaje. Bayly olvida, o desconoce, la naturaleza creativa del arte literario, y prefiere entregarse al juego trivial de las identificaciones: todo el atractivo de su libro se reduce al descubrimiento de quién es quién, al material de sobremesa que, de seguro, otorgan a quienes persistan en leerlo de cabo a rabo”. En efecto, puede que no encontremos reflexiones, ni una visión más profunda del asunto o de los personajes, pero precisamente por recurrir a esa superficialidad, la historia adopta un tono divertido y grotesco que imprime a la historia un cierto interés. Jueves, 11 de Enero de 2007 20:16. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Lecturas veraniegas (y del resto del año) No hay comentarios. Comentar. Guerras y mentiras![]() ¿Es la guerra lo que vemos en las películas? La Guerra del Golfo de 1991 ha sido el conflicto más televisado de la Historia. Sin embargo, el objetivo de las cámaras sigue sin mostrarnos la Guerra con mayúsculas. Y más aún si los medios están influidos por las versiones oficiales que el Gobierno estadounidense ha dado sobre el conflicto. Lo cierto es que suele resultar difícil encontrar el apoyo masivo de la opinión pública para empezar una guerra. Y esto bien lo sabían el Gobierno y el Departamento de Defensa de EEUU, que, según Peter Arhnett, corresponsal de la CNN, son “capaces de mentir para conseguir sus objetivos en épocas de crisis nacional”. En aras de desvelar lo oculto de la Guerra del Golfo y de destapar las mentiras en que incurrió el gobierno estadounidense con respecto a este conflicto, el documental “Cabalgando sobre la tormenta (cómo contar mentiras y ganar guerras)” (1996) hace un recuento de las ocasiones en las que “el país de la democracia y la libertad” ha tenido que reconocer que ha falseado datos para mantener satisfecha a su población y poder emplear en las guerras los métodos que cree oportunos, a sabiendas de que son ilícitos. Por un lado, tenemos la manipulación informativa que se llevó a cabo durante la época de la preguerra, época en la que el objetivo principal era justificar la guerra, fuese como fuese. Para ello, la agencia de Relaciones Públicas Hill & Norton ideó el caso de los bebés kuwaitíes muertos en las incubadoras como consecuencia de la barbarie iraquí. Por ello, había que acabar con Sadam Hussein. Después, se descubrió que nada era cierto, pero la maquinaria prebélica ya estaba en marcha y era claramente imparable. Por otro lado tenemos las mentiras a las que tuvo que recurrir el Gobierno de EEUU para evitar que salieran a la luz pública los métodos militares que estaban utilizando ya durante la guerra. Estos iban desde el empleo de NAPALM para arrasar a los soldados iraquíes en las trincheras, hasta el empleo de gases tóxicos y uranio que a la larga producirían daños irreversibles (cáncer) tanto en los soldados anglosajones como en la población civil iraquí. No obstante, y a pesar de que todas estas averiguaciones están documentadas y contrastadas; ha vuelto a ocurrir. Sí, ha habido una segunda Guerra del Golfo, y por supuesto también con las consiguientes mentiras. Quizá sea cierto aquello de que estamos acostumbrados a que nos mientan, porque si nos mienten desde una democracia los mecanismos para engañarnos son más refinados y además se fundamentan precisamente en lo que sustenta el sistema democrático, (en principio) la libertad y la opinión pública mediática. La reacción de los dirigentes norteamericanos ante la evidencia de que sus mentiras han sido destapadas, en primer lugar es negarlo; y a continuación justificar el hecho en cuestión argumentando que “así es la guerra” y que por tanto, todo vale. Quizá esto se pueda poner en relación con la cobertura mediática que se ha hecho del conflicto desde los EEUU; porque tenemos ejemplos que nos muestran que ha habido censuras con respecto a las fotografías que se podían o no publicar (p. Ej. una que tomó Associated Press y que finalmente fue censurada). Y aunque en otros medios europeos tampoco se muestren las imágenes más impactantes de la guerra debido a que ciertamente pueden dañar la sensibilidad de los lectores; podríamos preguntarnos si sabemos realmente lo que está ocurriendo en el mundo, y en especial qué está pasando en este tipo de guerras modernas. En caso de que no nos lo preguntemos, podríamos seguir pensando felizmente que la Guerra es únicamente lo que vemos en las películas. Jueves, 11 de Enero de 2007 20:27. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar. Factotum, Charles Bukowski![]() - Algún día- le dije a Jan-, cuando se demuestre que el mundo tiene cuatro dimensiones en vez de sólo tres, un hombre podrá salir a dar un paseo y desaparecer porque sí. Sin funerales, sin lágrimas, sin ilusiones, sin cielo ni infierno. La gente estará por ahí sentada y se preguntará: “¿Qué le ha pasado a George?”. Y alguien dirá “bueno, no sé. Dijo que iba a por un paquete de cigarrillos”. Este diálogo lo podemos encontrar en Factotum, novela autobiográfica de Charles Bukowski basada en la vida de su alter ego, Henry Chinaski. Éste personaje va saltando de empleo en empleo, sin un duro nunca en el bolsillo, emborrachándose a muerte, buscando mujeres mientras tanto, y esperando a que se le dé una oportunidad en el mundo literario y/o periodístico. En esta obra no sólo se aprecia la vida desordenada y decadente que llevó el autor en sus años de juventud, sino una negación implícita de la dinámica del trabajo – de cómo doblega a las personas- y del sueño americano en todas sus facetas. Bukowski hace gala aquí - como en otras de sus obras- de una prosa escueta, directa, sin ningún tipo de adorno retórico. No lo necesita. Pero en sus páginas no podemos dejar de apreciar una cierta profundidad en lo que se refiere al sinsentido de la vida, a la desolación que supuso el fin de la Segunda Guerra Mundial en EE.UU. y en la vida de todos sus ciudadanos. Se ha comparado a Bukowski con Henry Miller, Céline y Hemingway. Según Neil Baldwin, “tomar una porción de Hemingway, añadir una dosis de humor (del que Hemingway extrañamente carece, mientras que Bukowski es un virtuoso), mezclar con un puñado de hojas de afeitar y varios litros de vino barato, luego una o dos gotas de ironía, agitar bien y leerlo al final de la noche: así tendrá el auténtico sabor Bukowski”. Hay una película relativamente reciente de esta novela y de nombre homónimo, con Mat Dillon en el papel de Chinaski. No la he visto, pero la recomiendo igualmente, así como el libro, por supuesto, aunque habrá quien lo considere... (poned aquí el adjetivo más feo que queráis). Jueves, 11 de Enero de 2007 21:16. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Lecturas veraniegas (y del resto del año) No hay comentarios. Comentar. Here Comes The Sun![]() Ha salido el sol, es viernes y lo veo todo diferente. Me he puesto un jersey de rayas color marrón chocolate que me compré ayer, y he ido a clase prácticamente para nada, pero la verdad es que me lo he pasado bien. Tenía sólo la clase de las 9, porque luego había un examen que yo no tenía que hacer. Ayer ya me estaba frotando las manos mientras pensaba en quedarme en casa toda la mañana, despertándome a las 11, y con toda la casa para mí sola. Pero finalmente he decidido ir por varias razones que se han unido tontamente: 1) tenía que devolver un par de libros de la biblioteca, (aunque si me hubieran puesto multa por un par de días tampoco pasaba nada) 2) otra razón es que ayer, cuando le decía a un compañero que hoy no iba a venir, me escuchó el profesor, (un tío joven que parece comprensivo pero que da clase en puentes y aunque vayan cuatro gatos), y con una sonrisa maliciosa me preguntó: “¿No vas a venir mañana eh? ¿Vas a hacer pellas?”. Bueno, aunque no tenga importancia, ya me sentí en la obligación de acudir. La última razón ha sido la más poderosa: salir de casa. Parecerá una tontería, pero me apetecía ir, coger los apuntes, ver a la gente, preguntarles después qué tal el examen, tomarme un café e ir a la biblioteca a hacer algo útil, aunque sólo fuera un rato. Y después de todo esto, esta tarde me voy a clase de Periodismo Literario. No he hecho crónica, porque ya he hecho bastantes, no tenía tema, me apetecía descansar en clase y dedicarme sólo a escuchar las de los demás. Lo mejor de todo es que después nos iremos a tomar algo. Ya se está convirtiendo en tradición. La última vez fuimos al Pepe Botella, que está bastante bien. Y hoy queremos ir al Bukowski Club, que creo que está relativamente cerca de ese sitio. He decidido que hoy me voy a coger una buena. Me da igual donde sea, mientras sea un sitio aceptable y con buena compañía (que los de clase lo son). Y para terminar, voy a poner la letra de una canción muy bonita que seguro conoceréis gracias a Kiss FM, sobre todo. Yo la conozco por haberla escuchado en el disco Banda Sonora Original. He decidido dejar de ser una cansina, y para ello voy a reducir mi número de reflexiones personales, acotaciones, notitas, flores, y voy a poner canciones que lo digan todo. Brenda Lee - I'm sorry I'm sorry, so sorry Viernes, 12 de Enero de 2007 14:10. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Cenizas de hieloEscrito ayer a las 16.00 Creo que ya no hay nadie en mi árbol. Llevo tanto tiempo esperando a que se fueran todos, que he perdido mi conciencia de soledad. Soledad para nada, para nadie, para escribir cosas para mí, que no signifiquen nada para nadie. Me gustaría irme, no volver hasta que todo haya pasado. A veces hago las cosas porque sí, y luego me pregunto, ¿y por qué no? ¿Por qué no ocurre todo tal y como yo esperaba? Siempre es al revés, la realidad está en su propio mundo, y yo en el mío. Mis percepciones siempre son erróneas. Mis intuiciones no. Pero necesito saber que puedo escribir los silencios, que puedo ser capaz de interpretarlos sin pensar absolutamente en nada. Y no estoy segura de nada, pero hoy lo comprendo todo. ¿Habrá terminado ya esta historia? No lo sé, pero escucho y comprendo a aquello que me dice que no, y mi paciencia se vuelve ausencia, ausencia de odio, de rencor. Escucho y comprendo también al silencio arrebatador que me dice que el ciclo se volverá a repetir, que seguirá su ritmo, ¡que ya lo está siguiendo! Porque nunca finalizó, sin que yo sea consciente de ello. Esperaré en el difícil silencio, en el absurdo significado de esas palabras nunca enunciadas, o nunca conceptualizadas, que sólo desean volar, perecer, o arder entre cenizas de hielo. Sábado, 13 de Enero de 2007 16:14. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año No hay comentarios. Comentar. Merecido![]() Me lo merecía. Estas semanas me han pasado muchas cosas que me merecía. Pero pensaba que sólo se me habían reservado cosas malas, que tenían que ver con el aspecto más odioso de la situación, de mi situación. Sin embargo, por alguna razón, nada de eso llegó a preocuparme demasiado. Se acabó el mundo para volver a nacer un instante después y con mucha más fuerza, y ahora entiendo por qué. Como hiciera Dorian Gray respecto a la eterna juventud, yo, desde mi interior, emití una súplica al cielo, al Hado, a los astros, a Dios, o a lo que sea, para que dejaran de ocurrirme cosas malas y me ocurriera algo bueno en su lugar. Recuerdo especialmente dos días en los que no ocurrió lo peor, - que era lo que yo esperaba irremisiblemente-. Creo que esos días fueron el del concierto de mi hermana y el anterior a este. En ambos casos se cumplió lo que pedí. Lo deseé con todas mis fuerzas mientras escuchaba el concierto emocionada. Lo malo es que no recuerdo qué canción sonaba en ese momento, aunque sí la sensación que tuve. Dicen que cuando deseas algo con todas tus fuerzas, acaba ocurriendo. Y siempre que pienso esto, lo rechazo al acordarme de la triste escena de Forrest Gump en la que éste es pequeño y, con Jenny, rezan para que Dios la convierta en pájaro y pueda escapar así de los abusos de su alcohólico padre. Ahora no sé si yo ayer pedí que todo me fuera mejor, pero sé que escribí que estaba feliz, que me había puesto un jersey nuevo, que había salido el sol, y que iba a salir a comerme el mundo. Parece mentira que las cosas continuaran yendo bien. Porque hay veces en las que, cuando nos mostramos tan positivos, esperamos después tanto de la vida, que si no ocurre nada emocionante o no sale todo como deseamos, nos decepcionamos. Ayer llegué a pensar que me iba a aburrir cuando nos fuimos a tomar algo “cinco mujeres desesperadas”, (no literalmente ni todas desesperadas, lo he puesto para hacer la coña, como en la serie, malpensados). Y la verdad es que no me lo pude pasar mejor. Fue (y es) todo tan surrealista… Cuando mis padres esta mañana me han regañado un poco por haber llegado tan tarde, me han recordado que ayer pasé 12 horas fuera de casa desde que me fuera a la clase de Periodismo Literario. Se me pasaron volando, y ahora sé que sin duda han sido necesarias para poder compensar todas las angustiosas horas que he vivido últimamente… La verdad es que me lo merecía. Sábado, 13 de Enero de 2007 16:22. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Friday I´m in love, The Cure![]() No podía ser de otra forma. Tengo ganas de que llegue el viernes que viene, y llevo dos días pensando en lo bien que me lo pasé este último viernes. Me quedan cinco largos días, pero no importa lo grises o aburridos que sean porque el viernes llegará, llegará de todas formas, mientras escucho esta canción. The Cure - Friday I´m in Love I don't care if monday's blue tuesday's grey and wednesday too thursday i don't care about you it's friday i'm in love monday you can fall apart tuesday wednesday break my heart thursday doesn't even start it's friday i'm in love saturday wait and sunday always comes too late but friday never hesitate... i don't care if monday's back tuesday wednesday heart attack thursday never looking back it's friday i'm in love monday you can hold your head tuesday wednesday stay in bed or thursday watch the walls instead it's friday i'm in love saturday wait and sunday always comes too late but friday never hesitate... dressed up to the eyes it's a wonderful surprise to see your shoes and your spirits rise throwing out your frown Domingo, 14 de Enero de 2007 23:16. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: No sólo Beatles No hay comentarios. Comentar. Nada es lo que era![]() He estado pensando y me he dado cuenta estos días de que los contenidos del blog y mi forma de escribir no son los que eran. Quizá esté relacionado con mi situación actual, o con las cosas que he vivido desde navidades. Porque aquí todo es autobiográfico, y en los escritos de toda persona se reflejan inevitablemente sus diversos estados de ánimo y sus frustraciones. También me he dado cuenta de que a veces es preciso escribir un montón de mierdas para que te salga algo de lo que estés medianamente satisfecho/a. Y a mí, últimamente, sólo me salen mierdas de las que no estoy orgullosa para nada. Sólo son ñoñeces sentimentales, para bien o para mal, pero no dejan de ser movidas que no tienen ninguna gracia (si es que alguna vez ha tenido gracia algo de esto…). Por otra parte, echo de menos tener un trabajo, estar en contacto con la sociedad, con una sociedad más allá de la facultad y de la vida nocturna de los fines de semana. Estoy demasiado centrada en mí, en mi Yo particular. Sólo soy Yo, yo, y después yo. Hay más vida y más cosas importantes aparte de mis paranoias. A ver si me pongo las pilas un poco, y a ver si pasa pronto esta situación de parálisis emocional y me tomo vacaciones, aunque lo veo difícil. De todas formas, sé que volveré. ** Vaya mierda. Me he puesto mala. Debe de ser faringitis, pero de momento no tengo fiebre y tampoco estoy demasiado jodida. Espero que se me pase pronto. Lunes, 15 de Enero de 2007 21:28. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. No me abandonéis, no estoy enferma![]() Aprovechando que estoy griposa y con fiebre (aunque creo que ahora no tengo) voy a escribir cosas tontas de las que después me arrepienta y que, al tener excusa, no tenga que pedir perdón por ellas después. He dormido fatal. Ayer me encontraba relativamente bien, y de hecho lo dije aquí, pero esta noche ha sido horrible. Además del dolor de garganta, he tenido mocos, muchos mocos, tos seca, estornudos, congestión general, nasal y cerebral, los oídos taponados, y fiebre. Sí, lo habéis adivinado, lo que busco con esta gran descripción de mi pésimo estado de salud es que dejéis de leer aquí. No sé qué hacéis que seguís perdiendo el tiempo en leer mis gilipolleces. No voy a poner nada interesante nunca más, que lo sepáis. Nunca mais. A partir de ahora voy a empezar a hablar de cosas verdaderamente divertidas: redactaré crónicas parlamentarias, hablaré de política, de economía y del cambio climático, grandes temas donde los haya. Me gustaría ser más inteligente y poder hablar de actualidad, como hace la gente en otros blogs, pero es que a mí la neurona no me da para más. Lo siento. Es así de triste. Hoy, como os imagináis, no he ido a clase. Me había despertado para ir al menos a partir de la segunda clase, pero en vista de lo mal que me encontraba, me he tenido que quedar. Tengo, no obstante, una especie de remordimiento por estar faltando a una clase en la que, nuestro querido profesor, nos pone falta si no acudimos, y, a la tercera, te quita de la lista. Hoy es el primer día que falto a esta clase, y muy chungas tendrían que ponerse las cosas para que, de aquí a mayo, falte dos días más, aunque nunca se sabe… De todas formas, lo más importante ahora es que me recupere de esto para el viernes. Quizá debería emitir una súplica celestial de esas que últimamente se me cumplen. La fiebre que he tenido esta noche era más jodida, pero ahora creo que no tengo, y cuando me he despertado tenía sólo dos décimas. Estoy dopándome como corresponde, y bebiendo agua, que es fundamental. Yo lo arreglo todo con agua, y mucha gente se ríe de mí, pero es verdad; y si no me creéis, preguntadles a los médicos. He estado toda la mañana pegada a la tele, viendo tontunas como las tertulias sobre el debate parlamentario de ayer, programas de esos de zapping, como la batidora, y la Pantera Rosa. Qué coñazo. Cuando me he despejado y me he dado cuenta de lo que estaba haciendo, he venido a mi habitación a escuchar música y a hacer cosas útiles, aunque escribir esto no sea de gran utilidad, como veréis, sino más bien al contrario. Bueno, os dejo, tendréis un parte médico sobre mi estado de salud dentro de unas siete horas, espero. Que lo paséis bien en clase o donde corresponda. Un beso con virus. ** Aclaración: no todas las cosas que pongo aquí son verdad. No hay que tomarse todo al pie de la letra. Una canción es una cancíón, y se puede interpretar de muchas formas. De hecho, cada uno/a lo interpreta a su manera, según sus circunstancias personales. Y eso es lo que he hecho yo. Martes, 16 de Enero de 2007 11:31. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Parte médico![]() Vaya tarde. Me he puesto peor después de comer. Toda la tarde con fiebre (aunque poca), con dolor de cabeza, lágrimas, mocos, estornudos y congestión, mucha congestión. Además de esto, no saboreo en absoluto la comida, lo que, por otra parte, inexplicablemente no me ha impedido pasarme la tarde jalando como una cerda mientras veía la tele, capítulos de Padre de Familia y de Al salir de Clase, entre otras cosas. Había momentos en los que ya no sabía de qué picotear: tostadas con mantequilla, galletas, dos cafés, un cola cao, bombones… Y porque no había nada salado, que si no le doy también. En clase, aunque no os lo creáis, se me ha echado de menos, en especial el profe que me ha puesto la falta. Cuando no ha obtenido respuesta alguna al pronunciar mi nombre en alto, lo ha repetido hasta tres veces y cuando ya lo daba finalmente por perdido, sólo ha podido arquear las cejas en señal de incredulidad. No he estado allí, pero lo sé todo. Otra cosa que he hecho esta tarde, aunque no os lo creáis también, ha sido pensar. Y he llegado a la conclusión de que soy una esclava de mis pasiones. ¿Y eso es bueno o es malo? No lo sé, yo antes pensaba que era bueno, pero hoy me da que de bueno no tiene nada. En fin, os dejo, no sin antes deciros que el viernes ya puede esperar. Se ha cancelado la fiesta que había programada, con barra libre incluida. (¿De dónde pensabais que venía tanto interés?) En el fondo me quito un peso de encima, así no me tengo que recuperar rápidamente y estar lista para el hielo y la bebida. Quizá el sábado sí esté preparada. Martes, 16 de Enero de 2007 22:15. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Parte médico de verdadNo es algo común lo que me ha dicho el médico esta mañana. No es un catarro tonto, ni mucho menos. Hoy he dormido mejor, pero lo que ayer era nariz, es hoy garganta. Me he despertado con 38 de fiebre, con mucha tos y sin poder hablar del dolor que tenía en la garganta. Me han llevado al médico y nada más verme la garganta, éste lo ha tenido muy claro: “rinofaringitis tremenda, que posiblemente se convierta en crónica”. Tengo ganas de llorar, mientras escribo esto ya me han caído un par de lágrimas, aunque con la fiebre que tengo no es muy difícil tener los ojos rojos y acuosos. Estoy deseando con todas mis fuerzas que el tío se haya equivocado, pero cuando mi madre le ha preguntado que cómo puede ser eso, así, de la noche a la mañana, el tío ha contestado que sí, que aunque sea la primera vez que lo tengo, ha visto ya varios casos así. No me ha mandado antibióticos porque dice que no me van a hacer nada. Me ha mandado un jarabe, algidol, flumil, y vitamina A para tomarla durante tres meses. Si se me cura, será dentro de bastante tiempo, quizá semanas. Aunque espero que la fiebre me baje, porque no me baja con nada. Y no me cabe en la cabeza tener fiebre tantos días y a todas horas. Esta tarde me van a llevar a que me vea el otorrino del R. y Cajal, a ver qué dice. No tengo más palabras. No sé qué pensar. La palabra “crónico” lo dice todo. Y mis lágrimas también. Miércoles, 17 de Enero de 2007 12:32. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Ser o no ser joven![]() Mucha gente mayor se siente joven, con una gran vitalidad; de hecho, muchos aparentan menos edad de la que tienen. Aunque las arrugas estén ahí cuando se miran al espejo, su expresión es tierna y saludable. A mí, sin embargo, me ocurre todo lo contrario. A veces me miro al espejo y me veo radiante de buena salud, me veo bien, me veo joven pero no me siento joven por dentro. Muchas veces, cuando he pensado en los estragos que me podía estar causando “la mala vida”, los he descartado al mirarme al espejo y verme joven y saludable. Sin embargo, después de lo que me ha pasado, esta idea se difumina un poco. De todas formas, hacía justo dos años que no me cogía unas anginas o una gripe, y que no me ponía mala de verdad. No entiendo que no haya tenido ningún “aviso” - aparte de mi alergia de siempre- antes de cogerme algo crónico – si es que de verdad lo tengo-. Bueno, a pesar de todo esto, tengo que decir que estoy mejor, que esta noche no he dormido mal y que me he despertado sin fiebre. Ayer estaba casi afónica y hoy puedo hablar más. La garganta me duele un poco menos, aunque anoche, antes de dormirme, fue horrible, y la fiebre no me bajaba de 38.5 incluso cuatro horas después de haberme medicado… Parezco un abuelo que se tiene que tomar cuatrocientas pastillas en cada comida. El problema es que no me puedo tomar todo a la vez: el flumil es una vez al día, la vitamina A también una sola vez; el jarabe, cada seis horas, el ilvico tres veces al día, y el lavado de nariz y los vahos con agua tres veces también. Después, si me duele mucho o no me baja la fiebre, ibuprofeno. Los lavados de nariz son horribles. Es agua de mar, y cuando me la echo en cada fosa nasal, tengo que ladear la cabeza para que el agua lo recorra todo y pase por la garganta. Después, se me enrojece la nariz, me lloran los ojos, me pican los oídos y el paladar, me escuece todo, y la garganta me duele aún más. En fin, todo sea por mi curación. Ahora que no tengo fiebre estoy sufriendo los efectos de los medicamentos. La codeína del jarabe me da sueño y me aletarga, y la cafeína del ilvico ayer me mantenía alerta y al principio no me dejaba dormir. No se me están haciendo especialmente largos estos días en casa. El tiempo pasa rápido, a pesar de todo. Me gustaría curarme y poder ir a clase, o salir pronto a tomar un café en plan tranquilo. Sin embargo, no quiero forzar las cosas (me tengo que curar bien) y no me importa quedarme en casa durante todo el fin de semana. No puedo exponerme a coger frío o lo que sea y ponerme mala otra vez. Ojalá pueda seguir viéndome joven cuando me miro al espejo, pero, además, dejar de sentirme un vejestorio enfermo y acabado por dentro. **Respecto a la foto, es la típica ilusión óptica. Copio lo que dice la página web: "La anciana y la joven: algunos veréis en esta figura una anciana parisiense, otros a una joven a lo Toulousse-Lautrec. Fijaos bien, porque las dos están en el mismo cuadro. Lo que un observador ve depende en parte de la experiencia pasada, de su conocimiento y sus expectativas, por tanto, todos, y siendo la misma imagen, vemos cosas diferentes."** Jueves, 18 de Enero de 2007 20:16. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Asesinar a Carpe Diem![]() Ha llegado el momento. La señora Estabilidad Martínez ha de pasar a la acción. Ha de dar un golpe de Estado. La Señora Estabilidad Martínez es fea, pero muy inteligente. Y sabe que lo que tiene que hacer, tiene que hacerlo ya. En caso de que no lo hiciera, la estúpida, aunque suntuosa Carpe Diem seguiría haciendo de las suyas y acabaría provocando una desgracia. Carpe Diem se imagina embadurnándose de amor, de esperanza, de provocación en una noche de verano. Pero sabe que esa ya nunca más será su noche. Pensaba que había sido capaz de acabar con la Señora Estabilidad Martínez para siempre, que había conseguido ahogar sus súplicas y sugerencias en otros momentos escuchadas. Y es que, últimamente, Carpe Diem y Estabilidad Martínez no se llevaban nada bien. No podían convivir de ningún modo. Era una o era la otra, pero nunca se las podía encontrar juntas en la misma reunión. Además de no dirigirse la palabra, no soportaban verse, y ni siquiera oír, de boca de otras personas, anécdotas sobre la otra. Carpe Diem había resultado victoriosa de la última batalla entre ambas, -la Batalla de las Delicias 2006-, lo que la otorgó el título de Jefa de Estado del país de Sonikelandia. El problema de Estabilidad Martínez es que apenas tiene amigos. Ella misma sabe que no llama la atención, que no hace gracia, que no sabe agradar a los demás, y, por eso mismo, se siente un poco desgraciada. Siempre tiene miedo, y prefiere esconder la cabeza, porque, como hemos dicho, es una señora un tanto fea, -poco agraciada físicamente, si se prefiere. Sin embargo, sus virtudes son manifiestas. Siendo siempre fiel a sus ideas, nunca se equivoca, y, por tanto, nunca se arrepiente de nada. No espera nada de la vida, se conforma con lo que hay. Le da igual salir a dar una vuelta una noche de verano que quedarse en casa mirando las estrellas desde la ventana de su habitación. Total, se va a aburrir igual… Y además, no está dispuesta a encontrarse con Carpe Diem, por supuesto. Eso sólo sería una locura. Porque Carpe Diem, una vez que te ha embelesado, no te deja escapar. La señora Estabilidad Martínez lo sabía, pero aún así, una extraña noche – aunque no de verano- decidió salir a encontrarse cara a cara con la irresponsable Carpe Diem. Y enseguida veremos lo que pasó. Desde hacía un par de meses estaban llegando a oídos de Estabilidad Martínez rumores que apuntaban al malestar de Sonikelandia bajo el reinado de Carpe Diem. La verdad es que, tanto en lo económico como en lo social, Carpe Diem no estaba realizando una buena gestión. Teniendo en cuenta que se pasaba el día fuera de Palacio, emborrachándose, y que apenas dormía y descansaba, esto no es de extrañar. Estabilidad Martínez, como hemos dicho, no tenía muchos amigos, por lo que la iba a resultar difícil hacerse con el mando en el país de Sonikelandia, un país desordenado, conflictivo y, en definitiva, completamente inestable. A Carpe Diem, por el contrario, no era extraño encontrarla en cualquier bar con sus inseparables amigos Lady Decadence y Míster Hedonismo. Otros que nunca podían faltar eran la Señora Embriaguez, -que aunque se encontrara de paso en Sonikelandia, es muy española- , y el Señor Placer. Estabilidad Martínez, cuando decidió salir de casa para salvar Sonikelandia, tuvo tentaciones de cargárselos a todos. “¡Menuda panda de perros!”, pensó. “No saben lo que les espera”. No obstante, la señora Estabilidad Martínez, cuando llegó al Bukowski Club, que era el bareto en que se encontraba Carpe Diem con sus amigos, se atemorizó sobremanera. Empezó a toser a causa del humo del tabaco que inundaba el ambiente, y cuando vio a Carpe Diem tan feliz como siempre, tuvo algo de envidia. No se atrevía a ir hasta donde estaba ella para decirle esas cuatro cosas que tantas vueltas habían dado en su cabeza desde hacía semanas. Fue cobarde, y, entonces, decidió llevar a cabo un plan que después traería muchos problemas al país, aunque no a Carpe Diem, que nunca desiste ni entristece. Estabilidad Martínez volvió a casa y dibujó un mapa del país de Sonikelandia. Había decidido que sus ideas iban a ser escuchadas por la fuerza. Iba a atentar contra ese país. Quería dar un golpe de Estado, pero no se atrevía a hacerlo como toda la vida lo habían hecho los militares en ese país. Estabilidad Martínez no tenía ejército, se encontraba sola, no la apoyaba nadie. Así, se le ocurrió poner una bomba en el centro de Sonikelandia. De esta forma conseguiría que sus habitantes culparan de ello a Carpe Diem y pidieran la celebración de elecciones libres y democráticas. Estabilidad Martínez sabía que muy democráticas tampoco serían esas elecciones, puesto que ella iba a manipular y a coaccionar a los habitantes para que votaran en su favor. Lo que debía haber hecho Estabilidad Martínez era asesinar únicamente a Carpe Diem, pero ésta, finalmente, no murió en el atentado. Aún no se sabe con exactitud si hubo víctimas, pero la magnitud del atentado fue tal que los habitantes de Sonikelandia comenzaron a tener miedo y, efectivamente, culparon de ello a Carpe Diem. Ahora, Estabilidad Martínez ha salido vencedora de las elecciones y está formando un gobierno de transición. Como es una señora triste y solitaria, una vez consiga asentarse en el poder, se compadecerá de Carpe Diem y la dejará un pequeño hueco en el Parlamento, quizá, para que lleve a cabo una pequeña oposición. **Éstos son los efectos de la codeína. Si queréis os doy un poco.** Viernes, 19 de Enero de 2007 19:49. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año No hay comentarios. Comentar. Rayada divertida![]() Yo creo que en el fondo me gusta rayarme por tonterías. Me gusta sufrir. De las cosas más tontas y más simples, siempre hago una montaña. Bueno, la cosa que me está haciendo rayarme hoy en concreto (y desde hace un par de días, pero hoy más) no es mala. No me hace sufrir, pero el no saber decidirme por una cosa o por otra sí me molesta, aunque, como digo, puede que en el fondo me vaya el rollo. Si no, mi vida sería muy aburrida, ¿no creéis? Al final he acabado haciendo lo que sabía que iba a hacer desde el sábado. La diferencia es que pensaba hacerlo el jueves y lo he hecho hoy. No podía más. He pedido consejo para nada. (Aunque al final he hecho caso). Me digan lo que me digan al final acabo haciendo lo que me da la gana. Además, ellos no tienen por qué saber mejor que yo lo que tengo que hacer. A veces, pedir consejo es absurdo. A veces sólo lo haces para que alguien refrende tu opinión. Haga lo que haga, de todas formas, las cosas inevitables acaban por ocurrir. El resultado no siempre depende de mí, y, ¿no habíamos quedado en que da igual lo que pase? ¿Que la vida es un teatro y nada tiene importancia? Pues eso, a vivir, (y a cuidarse también.) Martes, 23 de Enero de 2007 19:56. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar. Algo con sentido![]() Acabo de llegar a casa después de haber pasado un maravilloso día en la facultad. Por la mañana, en clases absurdas, y por la tarde, haciendo una revista no menos absurda. A. y yo somos como los periodistas de los siglos XVIII y XIX, que hacían un periódico entre una, dos o tres personas, como mucho. A veces me dan ganas de firmar con mi nombre todos -o casi todos- los artículos. No dejan de ser los que hago yo... Nosotras también tenemos cosas que hacer. Yo esta semana me he tenido que poner al día de apuntes y movidas por haber faltado la semana pasada al estar enferma, pero bueno, habrá que transigir una vez más y no poner cara de odio exacerbado mañana por la mañana. Me conformo con que paguemos entre todos lo que cuesta la impresión de la revista. Sólo faltaba eso. En fin, esto es lo que pasa por ser un poco gilipollas. A pesar de todo, no estoy enfadada, la única mella que pueden hacer en mí estas cosas es que enloquezca un poco por pasar toda una tarde entera en la sala de ordenadores y me ponga a cantar, a reír, a hablar sola, a decir tacos en alto cuando algo me salía mal, o a discutir amistosamente con mi compañera ante un montón de desconocidos que, por otra parte, me dan igual. Y, como veis, lo de estar ante un ordenador toda una tarde no es un gran problema, porque como he dicho, acabo de llegar, y ya estoy aquí otra vez, en mi ordenador. Bueno, quizá sí se | |