Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2006.

Nada podía fallar

20061104130228-dibujo25lh.jpgNada podía fallar, y yo pensaba que todo había salido bien, hasta que me di cuenta de que me había dejado allí el móvil. Dios, qué torpe. Después de eso no me quedaba otra que volver al lugar del crimen. Pero, ¿cuándo volver? ¿En ese mismo instante, evitando así alejarme cada vez más de mi preciado teléfono y por otra parte arriesgándome a no llegar puntual a mi siguiente destino? ¿O debería volver al día siguiente por la mañana, sin que me viera nadie y exponiendo mi móvil a pasar allí la noche del viernes? Después de darle vueltas a todas las opciones posibles, decido ir esa misma tarde antes de que cierren, antes de las 22 horas. Entonces, intento relajarme, cerrar los ojos y no mirar el reloj. Tengo que estar a las 18 horas en Plaza de España, en la clase de Periodismo Literario. Es mi primer día, y no debería llegar tarde, pero habiendo tenido que escaparme del trabajo a una hora peligrosa, es quizá inevitable. Tuve que ingeniármelas para engañar al personal y no levantar sospechas: salí por la puerta con el uniforme puesto y una bolsa del Corte Inglés en la mano que contenía mi ropa y mi bolso. Justo al salir de allí y antes de entrar al metro, con el paraguas en una mano y la bolsa en la otra, me quité como pude la chaqueta, y así me escapé. Llego a clase cinco minutos tarde, acelerada, acalorada, nerviosa y con un sentimiento de desdén por haber olvidado allí el móvil y por tener que recuperarlo. Entro como un elefante en una cacharrería, con el paraguas, con el mp3, con la bolsa, y me quito la chaqueta, el foulard, y saco de la bolsa una carpeta, un boli. Silencio. Todo el mundo está sentado, y tranquilamente, me observa. Pasan diez minutos hasta que me repongo. El profesor habla a los alumnos, son diez, pero al principio parecían más. Se cerciora de que yo soy yo. La gente participa. No todos son jóvenes. Hay personas de todas las edades. Les miro, miro al profesor, después no sé hacia dónde mirar. Estamos sentados alrededor de una mesa cuadrada. Me costó visualizar un sitio. Pero ya estoy aquí. No pasa nada. No hago más que intentar arreglarme el pelo, mientras escucho al profesor. (Escribo así porque me estoy leyendo “El Amante” de Marguerite Duras. Ayer me apetecía escribir así. Hoy lo hago. Es divertido.) Termina la clase. A. me acompaña al trabajo a por el móvil. Se lo cuento todo. Se ríe. Yo también. Sigo acelerada. Sólo quiero sentarme, tener mi móvil, una cerveza, encima de una mesa. Acaba la noche. He tenido mi móvil, una cerveza, encima de la mesa, y he tenido que contar algún secreto. Aún no los he contado todos. Soy más misteriosa de lo que pensaba. Sí, lo soy.
Sábado, 04 de Noviembre de 2006 13:02. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

¿Dónde andará mi pobre cartera?

20061107234427-cartas.gif

Con razón decía yo que me pesaba poco el bolso… Sí, sabía que algo faltaba, y no era el paraguas. Ocurrió durante la partida de mus. Sí, estoy segura. Yo iba con “el bukowskiano” y nuestros contrincantes eran Quino y un amigo suyo. Atenea no jugaba, no sabe. Por ello, estaba sentada en la mesa de al lado con unos desconocidos y con otro amigo de Quino. En esa mesa habíamos dejado los abrigos y los bolsos. Como Atenea a veces se aburría, se levantaba para ver cómo jugábamos. Sí, estoy segura, el hurto tuvo lugar en uno de esos momentos en los que Atenea estaba en nuestra mesa. Se acercaba y me preguntaba qué tal iba la partida. ¿La partida? Pues fatal: gracias a las pésimas cartas que nos entraban, a las caras que ponía yo cuando me entraban buenas, y a las señas que no nos hacíamos, perdíamos siempre. Qué torpes. Yo intentaba poner cara de póquer las raras veces en que cogía más de dos reyes, pero, por lo visto, “se me veía a la legua”. En fin, qué triste. Yo sólo sé jugar al mus cuando tengo una buena jugada, porque casi nunca voy de farol, y aunque hoy he hecho un par de amagos, no me atrevía mucho por si la liaba y el fan de Bukowski se enfadaba (aunque no tenía pinta de enfadarse por algo así, pero bueno). Pues bien, lo que os decía, que como yo estaba completamente concentrada en que me entrara una buena mano de cartas, no advertí, por otra parte, la jodida mano que se estaba introduciendo en mi bolso para agenciarse mi pobre cartera. Porque, si una cosa es mi cartera, es pobre. Hoy debía de llevar diez o doce euros. Si me la hubieran robado ayer, el cabreo habría sido aún mayor, porque llevaba bastante más. Hay que mirar el lado bueno, ¿no? En fin, qué triste. Después de comer, cuando reparé en la pérdida, me fui otra vez a la facultad para ver si, por si un casual… estaba allí. Pregunté a los camareros, y me dijeron: “Pues sí, aquí hay una cartera…” Mi rostro se ilumina al instante, pero… ¡cuán es mi pena cuando veo que no se trata de la mía! Cómo me hubiera gustado ser la dueña de esa simpática cartera rosita, y no de la jodida desaparecida verde y marrón. En fin, mañana volveré a preguntar, (aunque hoy tampoco estaba en conserjería). Tengo la esperanza de que el h. de p. que ha cogido la cartera, la devuelva con aquello que no le interesa en absoluto. El caso es que dos horas antes de la partida de mus, tenía la cartera, y después me fui a clase. Mientras jugábamos al mus, no la saqué para tomarme nada. Pasé completamente de mi bolso, pensando que estaba controlado en la mesa de al lado. Vaya misterio. Si mañana no la encuentro, tendré que ir a comisaría, qué pereza. En fin, os mantendré informados

P.D. Querido Blog: Espero que me perdones algún día por lo que te hice ayer. Me siento como si te hubiera arrancado un brazo, una pierna… en cualquier caso, una importante parte de ti. Ahora ya nada tiene sentido, pero intentaré dar un nuevo sentido a la nueva situación que he creado. Es preciso mirar al futuro. Las palabras se las lleva el viento, pero ¡tú, tú, tú no te llevas nada! A veces pienso que no eres más que un cretino que se ha entrometido sin permiso en mi vida... Bueno…, lo siento, perdóname, siento todo esto, pero la verdad es que ya no podía más. Últimamente, en vez de dominarte yo a ti, (como debería ser) era a la inversa. ¿Por qué me haces pensar que todo lo que no esté en ti no está en mi vida? ¿Te crees acaso más importante que yo? No puedo permitir que lo seas. Pero te quiero tanto, te quiero tanto que a veces te odio, y te dejo actuar libremente. ¿Para qué luchar contra ti? Sólo espero que a partir de ahora hagamos cierto esfuerzo por mantener una coexistencia pacífica. Yo, por mi parte, prometo no volver a avergonzarme de ti. ¿Y tú, tú qué vas a hacer? Espero que me vayas contestando a esto con el tiempo, y me conformaría con que tus respuestas fueran superficialmente satisfactorias.

Martes, 07 de Noviembre de 2006 23:50. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Bendita anarquía

20061108161948-anarquista.jpg

Vaya mierda. Creo que se me acabó la buena vida en el curro. Hoy he tenido una reunión con la dirección del hospital, y es que va a haber una serie de cambios. Ahora os cuento esos cambios. En la reunión estábamos: la chica que va por las mañanas, mi jefe, el subdirector del hospital, y yo. Ahora ya no vamos a depender de Donantes, ni nos va a “controlar” la supervisora, sino que vamos a estar dirigidos (y nunca mejor dicho) por la dirección del hospital. Ya no vamos a ser azafatas, sino “promotoras”, y vamos a llevar una tarjeta de identificación. Ya no vamos a hacer megafonía, porque,  según el tipejo ese, es ilegal. Sólo se puede hacer cuando hay una urgencia. Además, dice que a la gente lo que decimos por megafonía le entra por un oído y le sale por otro. “Al donante hay que ganárselo, hay que convencerlo”, enfatizaba el subdirector esta mañana. Entre el dolor de cabeza que tenía, y las paridas que estaba oyendo, la situación, en vez de incomodarme, me parecía incluso graciosa. Ahora estoy asimilando todo esto en su gravedad. A partir del lunes voy a tener que ir habitación por habitación, viendo a los pacientes e intentando convencer a sus familiares para que vayan a donar. “¿Y no molestaremos así a la gente?” le replico al subdirector. “Nooo, no, no, porque tú no vas a venderles churros, tú vas a hacer tu trabajo, que es importante, y es para el hospital”. (Venga que sí, majo). Lo peor de todo también es que el tipo se ha flipado tanto que hasta nos ha dicho que nos va a llevar por las facultades de medicina y enfermería para entrar en las clases y convencer a los alumnos para que donen. He creído entender que la charla de dos minutos la suele dar él, pero esto me ha acojonado sobremanera. ¿Pero qué se ha creído? Cuando nos ha preguntado que a qué hora veníamos a trabajar, como estaba mi jefe delante, he tenido que decir que a las 15. Lo bueno (por decir algo) es que nos vamos a seguir cambiando en Donantes, y quizá eso nos siga permitiendo cierta anarquía; aunque supongo que a primera hora habrá que pasarse por allí, porque cada día hay que “reunirse” para ver si la cosa va funcionando. No entiendo cómo a la chica de por las mañanas estos cambios le han parecido cojonudos. El jefe también ha salido contento de la reunión, e incluso nos ha dicho que si la nueva estrategia funciona, al año que viene nos sube el sueldo. Yo no sé qué va a pasar. Con deciros que ya estoy pensando en dejar este curro… Bueno, haré noviembre entero, sea como sea, y de todas formas la semana que viene ya veré qué tal. A lo mejor todo sigue más o menos igual, porque esta gente que se marca objetivos tan altos y se flipa tanto, al final acaba pasando un poco del tema. ¡Quieren 50 donantes al día!, pero ¿qué se creen? ¿Que vivimos en el país de las piruletas y los algodones de azúcar? En fin, qué fuerte. ¡Ah! Se me olvidaba, me pregunto qué voy a hacer ahora los viernes para escaparme y poder ir al cursillo de periodismo literario. Me hace una gracia… Y es que yo no tenía ni idea de que hoy tenía lugar esta maldita reunión

Por cierto, aún no he encontrado la cartera y ya no creo que la vaya a encontrar. Vaya días tan emocionantes que estoy teniendo últimamente. Siempre me pasa algo nuevo. ¡Qué diver! ¡Así nunca me aburro!   

Miércoles, 08 de Noviembre de 2006 16:21. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Estoy desbordada

20061109140655-maitena.jpg.132266

Ayer debería haber escrito por la noche. Si hubiera tenido tiempo, fuerzas y ganas. Sí, en ese caso quizá lo habría hecho. Fue muy fuerte lo de ayer. A todo lo que escribí a mediodía, a toda mi incertidumbre sobre “el nuevo trabajo”, añadidle el malestar que te puede producir el que tus “compañeros” de trabajo te hayan delatado. Menuda panda de perras, envidiosas, traidoras. Ellas mismas han hecho gala de su incoherencia manifiesta, de su absurda manera de contradecirse. No se puede ser más cutre. Nunca se me olvidarán aquellos días en los que me animaban a llegar tarde, a no tomarme en serio mi trabajo, a no perder mi tiempo de estudiante, en fin, a vivir. Pero ahora las cosas han cambiado. Yo he seguido haciendo lo mismo que en verano, llegando a las mismas horas, siguiendo la misma rutina. Pero como últimamente mi trabajo no estaba dando los frutos que daba antes, hay que achacarlo a algo, y hay que echarle la culpa a alguien.

Ni antes ni después de la reunión me dijo nada. Lo prefiero, hubiera sido mucho peor en persona. Puede que incluso hubiera acabado haciendo pucheros. Sí, lo reconozco, soy una ñoña. Pero por teléfono me defendí. Además, mi jefe, inexplicablemente, ha depositado cierta confianza en mí que siempre me demuestra cuando tiene ocasión. “Oye Sonia, se me ha pasado decirte una cosa esta mañana. Se han quejado de que últimamente llegas tarde, pero no un poco tarde, sino muy tarde”. (Aquí se pone muy serio y eleva el tono de voz. Estoy acojonada, me limito a guardar silencio, porque me corta cada vez que intento articular una palabra, pensar rápidamente una excusa mientras empiezo a decir algo). Y prosigue: “Me han dicho que llegas alrededor de las seis, y que entre que te cambias y tal, te dan las seis y cuarto, y yo te estoy pagando como si llegaras a las tres. Entiendo que estés estudiando y tal, pero esto no puede ser. No sé si será verdad o no lo que dicen las enfermeras; yo confío en ti. Además, como ha bajado el número de donantes, se aburren, están más quisquillosas, y tienen que achacarlo a algo.” Aquí ya me deja hablar, y me defiendo alegando que he llegado a las seis un par de días, porque no he podido, y que a veces las enfermeras ni siquiera me ven llegar, y empiezan a hacer elucubraciones. Además, le aseguro que yo sigo haciendo lo mismo que antes, y que la gente no irá a donar por el mal tiempo, o por lo que sea. No me atrevo a decirle que ellas mismas me han sugerido que no llegue nunca a las tres, sino a las 6 o así y que esté un ratillo. Después de la “bronca”, me fui, traicionada y desarraigada, a gorronear un bocadillo a las salita de enfermeras. ¡Que se jodan! Quiero comerme, quizá, mi último bocadillo, y quiero verlas la jeta, hacerlas sentir mi incómoda presencia, ¿se atreverán a mirarme a los ojos?, ¿intentarán hacerse las simpáticas? ¿Me seguirán reprochando que no haya donantes? Voy a la salita y no hay nadie. En el fondo lo prefiero, pero a los cinco minutos llega una. Sí, es ella la que me ha delatado: su desagradable gesto, la curiosidad que últimamente estaba despertando en ella, su inquisitiva mirada. Sí, todo ello me lo estaba presagiando, intentaba alertarme, y yo no supe cómo hacerme cargo de esa acertada premonición.

Anoche llegué a casa a las 12, estaba terriblemente cansada, había estado tomando algo, intentando desconectar, pero cuando me metí en la cama, no me podía dormir ni a la de tres. Mi cabeza no dejaba de analizar, de evaluar, de dirimir. Tampoco conseguía desprenderme de esa mala sensación, de ese sentimiento de desazón, de desasosiego. Estaba apesadumbrada. Algo no me convencía de todo eso, de todo lo que había ocurrido a lo largo del día. Sí, hay algo malo en el ambiente, propiciado sin duda por esa absurda reunión, ese subdirector prepotente, ese nuevo trabajo que voy a tener que desempeñar, mi jefe y su bronca, las menopáusicas traidoras…  Me imaginé dejando el trabajo, mandando a todos al carajo, olvidándome para siempre del hospital. Me imaginé una tarde de lunes, saliendo de la facultad y llegando a casa a las 14. 30, poniéndome un pijama o un chándal, desmaquillándome para estar toda la tarde en casa, soltándome el pelo; merendando todas las veces que quiera, tomando café y pastas, leyendo tranquilamente en mi habitación, llevando al día los apuntes. Me imaginé hacer esto durante un mes. Y luego, buscar otro trabajo, cambiar de aires. Sí, cambiar de aires. No tener que aguantar más todo esto. Creo que lo dejaré el 1 de diciembre, tendría que informar ya a mi jefe, con quince días de antelación. Lo tengo claro. Sí, es lo mejor que puedo hacer. Cuando por fin llegué, decidida, a esta resolución y me convencí de ella, me quedé dormida. Creo que soñé algo agradable.    

Jueves, 09 de Noviembre de 2006 13:57. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 1 comentario.

All Along The Watchtower

20061110140702-14wall4.jpg

Compuesta originalmente por Bob Dylan en 1968, "All Along The Watchtower" es una de esas canciones que ya han pasado a la historia, tanto por la música y la letra como por lo que ésta trataba de expresar. No hay que olvidar que Dylan siempre escondía mensajes "ocultos" en sus letras, mensajes que hacían que, aunque la letra en apariencia hablase de otra cosa, finalmente acabase constituyendo toda una crítica hacia la sociedad norteamericana de la época.  En este caso, “All Along The Watchtower”, enmarcada en el octavo disco de Dylan John Wesley Harding (1967), evoca una crítica al capitalismo pero también un llamamiento a la transgresión, a romper las reglas. No en vano esta canción se convirtió en un gran mito del movimiento hippie. Fue, asimismo, versionada por los mejores músicos: la de Jimi Hendrix fue quizá la versión más aclamada de las que se hicieron en la época. Pero tenemos una más reciente a destacar, que es la versión que hizo U2 durante la gira americana del JosuaTree: mientras los componentes del grupo descansaban en su caravana, a cinco minutos de empezar el concierto, el manager les propuso tocar "All Along The Watchtower", ya que era una canción muy americana y gustaría a la gente. Sin sabérsela siquiera se pusieron manos a la obra, y en los cinco minutos que tenían, Bono se aprendió la letra y el resto de los componentes improvisaron la forma de tocarla. Por lo visto, el resultado fue tan impresionante que dicha versión se acabó incluyendo en el disco Rattle & Hum de U2. Pero, eludiendo el grado de calidad que pudiera tener la versión de Bono, hay que decir que Hendrix sí supo darle a la canción su toque particular de rock psicodélico, metiendo entre verso y verso solos de guitarra casi imposibles de tocar, y experimentando (no en vano Hendrix fue un pionero) con todo tipo de efectos y estéreo. Según el propio Hendrix, “sentía que Watchtower -incluida en su álbum “Electric Ladyland” (1968)- era algo que yo mismo había escrito pero a lo que nunca pude dar forma" (...) "Siempre me sentí de esa manera con Dylan. No podría escribir las palabras que él escribe, pero me ha ayudado a escribir, porque tengo mil canciones que nunca serán terminadas. Me siento un rato y escribo dos o tres palabras. Ahora tengo más confianza en mi mismo como para poder terminar una”. Quizás por ello “All along the watchtower” es una de las mejores canciones de The Jimi Hendrix Experience, y, por descontado, una de las mejores canciones de la historia del rock.  ¿Vosotros con quién os quedáis? ¿Con la original de Dylan, con la versión de Hendrix o con la de U2? Yo, sin restarle méritos a la original, me quedo con la versión de Jimi Hendrix, aunque está claro que casi estamos hablando de dos tipos de música diferentes para una misma canción, así que es difícil elegir. Incluyo aquí la letra, tanto en su versión original como traducida, y con la explicación de cada verso: (Es un “corta y pega”, lo reconozco. Pero lo anterior es todo mío, ¿eh?)

There must be some way out of here/Debe de haber alguna forma de salir

Said the joker to the thief/Dijo el bromista al ladrón

There's too much confusion/ Hay demasiada confusión

I can't get no relief" / "No encuentro consuelo"

Dylan nos mete de lleno en una conversación entre dos personajes. Nos encontramos con un bromista (bufón) y un ladrón. ¿Por qué estos personajes? Muy sencillo, son dos arquetipos que han existido siempre a lo largo de los siglos, y así se consigue que la historia sea atemporal. Podríamos describir precisamente al bromista como ese bufón, o en cualquier caso, artista, que es el personaje que rompe las normas establecidas, mientras que el ladrón es la persona que viola la ley, está fuera de las normas, y por lo tanto es alguien que no forma parte de la sociedad. Aquí a los dos personajes nos los presentan como amigos que intentan salir de algún sitio. Este lugar del que pretenden escapar, sin embargo, no nos es revelado. ¿Demasiada Confusion? ¿Por qué? Acaso hay demasiadas cosas que se interponen para salir de donde están...

Businessmen, they drink my wine/ Los hombres de negocios se beben mi vino

Plowmen dig my earth / Los labradores cavan mi tierra

None of them along the line/ Ni uno solo de ellos en su especialidad

Know what any of it is worth/ Se da cuenta de lo que eso vale

No reason to get excited/ No hay razones para alarmarse

The thief he kindly spoke / Dijo amablemente el ladrón

There are many here among us/ Hay mucha gente entre nosotros

Who feel that life is but a joke/ Que piensa que la vida no es sino una broma

But you and I, we've been through that/ Pero tú y yo ya hemos pasado por esto

And this is not our fate/ Y ese no es nuestro destino

So let us not talk falsely now/Así que no seamos falsos ahora

The hour is getting late/ Se está haciendo tarde

All along the watchtower / A lo largo de la torre del vigía

Princes kept the view / Los príncipes vigilaban el panorama

While all the women came and went / Mientras las mujeres iban y venían

Barefoot servants too / También sirvientes descalzos

Outside in the cold distance / Afuera a lo lejos

A wildcat did growl / Un gato salvaje gruñía

Two riders were approaching, and / Dos jinetes se aproximaban, y

The wind began to howl / El viento empezó a aullar

Repentinamente hay un cambio de escenario, y del diálogo pasamos a una descripción de la situación. De una forma abstracta nos presenta una escena con príncipes, sirvientes, algo del pasado, aunque desde un punto de vista metafórico, se puede entrever que dichos estereotipos representan la sociedad establecida, el conformismo. Sin embargo, en la fría distancia, un animal salvaje nos desvela lo que está por venir, algo fuera de ese conformismo... Son los dos jinetes (el bufón y el ladrón), y el viento anuncia su llegada... Los jinetes se aproximan a la torre, van a asaltarla y establecer una nueva sociedad con otros valores, los de la libertad...

Viernes, 10 de Noviembre de 2006 14:08. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: No sólo Beatles Hay 1 comentario.

La estética de la decadencia

20061111125914-304e0466cb184f3a673eea1b4bce30f8.png

No voy a hablar de la noche de ayer. No tendría tiempo, ni sabría por donde empezar. Además, no tiene nada de interesante. Bueno, sí, sí fue interesante, fue instructivo. Y no me lo pasé mal. Pero sólo puedo utilizar una palabra que lo resume todo: decadencia.

- Canción del día: I am trying to break your heart, Wilco.

Sábado, 11 de Noviembre de 2006 13:06. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Scoop, Woody Allen

20061111142317-scoop.jpg

No está nada mal. Te estás riendo durante toda la película. Y realmente se hace corta. La vi subtitulada, en versión original. Y aunque al principio me daba rabia no poder ver las caras de los personajes mientras hablaban, porque me “costaba” leer rápido el texto, al final fui adquiriendo agilidad visual y mental, y me reí más con la verdadera voz de Woody Allen. ¿Lo mejor? Bueno, aunque algunos dirán que lo mejor es la imagen de Scarlett Johanson en bañador, yo me quedo con los chistes del señor Woody, con los diálogos, y con el ambiente surrealista que se aprecia tanto en el inicio como en el fin de la película: la figura de la Muerte llevándose a sus pobres desposeídos.

Respecto a la trama: regular, el argumento parece sencillo, lo cual no quiere decir que no esté logrado: un periodista de reputación se comunica desde el más allá con una estudiante de periodismo para revelarle la noticia del año, todo un escándalo para la ciudad de Londres. Se quiere hacer apología del “buen periodismo de investigación”, en detrimento de los tabloides sensacionalistas. Nos cuentan la historia de la noticia prefecta, el hombre perfecto, el crimen perfecto. Todo ello se superpone sobre el fondo que crea Woody Allen, un fondo en el que apreciamos reminiscencias de otras de sus películas: La Maldición del Escorpión de Jade (magia, hipnosis, etc.)  y Misterioso Asesinato en Manhattan, donde Diane Keaton precede a Scarlett en su papel de “musa de Woody”.

En comparación con su último filme, Match Point, Scoop no llega a la altura de la recreación de ambientes y de “moralejas”, pero no podemos olvidar que estamos hablando de una comedia y la verdad es que las comedias siempre se le han dado bien a Woody Allen. Estamos ante un Allen en estado puro, y se agradece.  

Sábado, 11 de Noviembre de 2006 13:46. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Cinefilia No hay comentarios. Comentar.

Estoy desfasada

20061112215244-toledo.jpg

Vaya fin de semana. No he parado. Pero en el fondo, aunque esté increíblemente cansada, prefiero esto a haberme quedado en casa resacosa y depresiva (porque aunque no tenga motivos para deprimirme, los domingos a veces me asquean un poco). Ayer salí otra vez, pero sólo estuve hasta las 3 y en plan light porque fui al cumpleaños de mi cuñada, y estaban mi hermano y sus amigos treintañeros. Esta mañana ha sonado el despertador a las 10, ¿por qué a las 10? Porque me he pirado a Toledo con A. para hacer una entrevista. ¿A quién? (joder, qué espesa estoy) una entrevista a una mujer cuenta cuentos que tiene parkinson. ¿Qué curioso, no? (pensaréis). La verdad es que nos ha parecido una persona muy interesante. Nos dio la idea de hacer esta entrevista el profesor de Periodismo Literario, porque cada semana tenemos que llevar una crónica y leerla para todos, aunque si no la tienes puedes hacerte un poco el longuis en plan “me estoy documentando, todavía no puedo escribir nada, bla bla bla”. Este viernes, en efecto, nos hemos escaqueado, pero el próximo día ya tenemos que llevar algo y leerlo. He decidido que me tomaré una tila antes de ir, si es que tengo tiempo de tomármela, claro. El año pasado, cuando estaba en Radio Complutense, descubrí que tomarme un café antes de empezar el programa era claramente contraproducente, y entonces empecé a tomar tilas. Es lo mejor que pude hacer, porque a partir de entonces hice unos programas que eran la leche. ¡Estaba orgullosa de mí!

Bueno, me estoy yendo del tema. A lo que iba: que acabo de llegar y no me apetece escribir más. No sé si estoy resacosa o es mi estado natural de fin de semana y mi cuerpo ya se ha acostumbrado a ello. Sin embargo, hay momentos duros, momentos en los que se me va la cabeza o me doy cuenta de que me duele la espalda o algo así. Tengo mucho sueño. A ver si me duermo pronto...aunque ¡mañana tengo clase a las 8! Y no voy a faltar porque yo lo doy todo. Ésta ha sido la frase del fin de semana: el viernes lo di todo, fui a clase (siendo puente y yendo 15 personas), fui a currar pronto (a las 16) para escaparme pronto e ir a Periodismo Literario (de 18 a 20 horas). Después fui al cine a ver la de Woody Allen. A continuación, a cenar, y luego, por ahí a darlo todo también hasta las tantas. Total, que estuve 24 horas despierta. Me acuerdo de que cuando acabó el cine ya me quería ir a casa porque no podía más, ¡pero al final acabé dándolo todo! Ayer fue un poco más tranquilo, y aún así no pude reponerme.

Y hoy… hoy íbamos sólo a hacer la entrevista, pero al final nos hemos pateado Toledo. Además, yo iba cargada con mi gran cámara de fotos Canon, analógica y súper profesional (jejeje). Prefiero las cámaras analógicas (será porque no tengo digital) y también prefiero sacar libreta y boli en una entrevista antes que sacar sólo la grabadora. Bueno, la verdad es que ésta ha sido una de mis primeras entrevistas un poco en serio, y creo que nos ha salido bastante bien. No era en plan “yo pregunto y tú contestas”, sino una especie de conversación más informal. A. llevaba un guión de preguntas para hacer, y además anoche se estuvo documentando sobre el parkinson y tal. Pero yo casi no me había preparado nada. Soy lo peor, aunque también hacía preguntas que se me iban ocurriendo sobre la marcha o que se la olvidaban a A. Además, primero la estuvimos preguntando cosas sobre su vocación, sobre los cuentos que cuenta (y valga la redundancia) y tal. Pero avanzaba la entrevista, llevábamos media hora (o más), y ¡aún no la habíamos preguntado nada de su enfermedad! (Es decir, cómo la influye eso en su profesión, y demás). Yo veía que A. no estaba muy por la labor de preguntárselo. Nos daba reparo, pero al final, intentando no dar importancia a la pregunta y sin faltar al respeto, se lo solté yo.

Bueno, tengo que hacer la crónica para el viernes, y la entrevista en plan pregunta-respuesta, para el jueves, porque la vamos a incluir en una revista que tenemos que hacer para Periodismo Especializado. No sé cómo coño la vamos a maquetar. Confío en un tipo de nuestro grupo que tiene el programa de ordenador y lo sabrá hacer. (Joer, me voy del tema un huevo, menos mal que tropecientas líneas más arriba he dicho que no me apetecía escribir, que si no…) En fin, ahora sí que os dejo, que voy a cenar y espero meterme pronto en la cama. Mañana tengo que comer en la facultad para llegar puntual a la mierda de mi “nuevo” trabajo. A ver qué tal… Hasta mañana.

Domingo, 12 de Noviembre de 2006 21:54. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

No puedo seguir dándolo todo

20061113210758-goodbye.jpgCreo que me voy a volver loca. Hoy he estado 12 horas fuera de casa. Y después de todo lo que os conté ayer. El nuevo sistema para conseguir donantes es una mierda. Mi nueva coordinadora me ha puesto un "planning" para que, desde las 15 horas vaya planta por planta diciéndoselo a la gente y apuntando en un papel a cuántos se lo he dicho y en qué zona del hospital se lo he dicho. Me he asqueado tanto, y estaba tan aburrida, que me he puesto a escribir allí en una hoja un post para publicarlo ahora aquí. Pero no me apetece transcribirlo. Bueno, el caso es que todo el mundo me ponía alguna excusa para no poder ir a donar. Joder, ¡así te desanimas! Se te quitan las ganas de seguir abordando a la gente: que si están tomando antidepresivos, que si no pesan más de 50 kilos, que si no hablan mi idioma, que si están constipados tomando paracetamol, que si tienen anemia, la tensión alta... ¡Por dios! No puedo más: no puedo con las clases, con los madrugones, con tantos viajes en metro, con este trabajo, ¡no puedo! Y luego llega el fin de semana y, como es normal, quiero salir. Así no puedo descansar. Si este fin de semana no he enfermado, o no lo hago en los próximos días, es que tengo una salud de hierro, sin duda. Había pensado dejar el curro después de Navidad, para cobrar la paga extraordinaria, pero no sé si seré capaz de aguantar un mes y medio más. Y encima con tanta presión, con tanto control. Tengo demasiadas cosas en la cabeza, últimamente lo pienso todo muy rápido, se me agolpan los pensamientos y mis reacciones ante todo lo que me está ocurriendo, no me da tiempo a valorar, a asimilar, a dar importancia a las cosas. A veces no sé quién soy, estoy perdiendo la noción de todo, no sé con quién he hablado de qué, ni qué tengo que hacer, qué es lo que tengo que hacer para el día siguiente, qué tengo que comprarme, aún no tengo agenda, se me olvida todo, no sé qué está pasando en mi vida, no sé qué está pasando en el mundo. No sé lo que escribo aquí. Es como si estuviera siempre drogada, o ausente. Sí, creo que me voy a volver loca (si no lo estoy ya).   
Lunes, 13 de Noviembre de 2006 21:11. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

She was a working girl...

20061114210319-cap229-bouvier-gimnasia.jpg¡¡Hoy he dejado el curro!! ¡¡Yuujuuuu!! Ayer estuve mirando con mi hermano el contrato y, al parecer, no voy a tener paga de Navidad. Qué poca consideración. Así que en diciembre me voy a un periódico, que me han contratado. Que lo sepáis. Y este viernes no voy a ir a trabajar porque voy “a hablar con ellos”, con esos entes invisibles, inexistentes, que me han contratado. Porque sí, porque me apetece. Y a partir de diciembre voy a hacer como Homer en la foto. En fin, que les den, y ya está. Pues nada, he aquí mi epitafio: “pues nada” o “en fin”. Jejeje. Bueno, os dejo ya de deleitar por hoy con mi gran sintaxis, tranquilos.
Martes, 14 de Noviembre de 2006 21:04. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Hey Bungalow Bill, what did you kill, Bungalow Bill?

20061115204956-muttley.jpg

Vaya vaya. Está la cosa muy mal. Hoy os voy a deleitar con una serie de ideas y de hechos un tanto absurdos, ¿vale? Bien, perfecto, estoy viendo claramente vuestra sonrisa de satisfacción. Sí, lo sé. Ya sé que me adoráis. Os lo agradezco con todo el corazón. Y sois unas personas maravillosas. Os quiero. (Quien haya visto Scoop se reirá de esto, y quien no, se reirá de mí, que es lo mismo). Por cierto, a quien sepa decirme de dónde he sacado el título del post que puse ayer, le doy un beso, o un trabajo, si lo prefiere. Hay donde elegir, pero yo personalmente os recomiendo el trabajo antes que el beso, porque estamos hablando de un trabajo que es la hostia.  Si alguien os cae un poco mal y os queréis vengar, o algo así, podéis ofrecerle mi trabajo. Ahora, que si os cae bien no se lo digáis, a no ser que sea un poco masoca, claro, y le guste ser el centro de atención y que le rehuyan.

Bueno, la verdad es que al final le estoy cogiendo gustillo a mi nuevo trabajo. Entro a las salas de espera y doy cuatro voces, todo el mundo me mira. Soy como los yonquis que entran al metro a contarte su historia. Soy el centro de atención. Me gusta ver sus caras. Algunos parece que se sienten intimidados. Es gracioso, cuando menos. Me lo paso bien, y me gusta estar siempre con la adrenalina al 100 %. Pero cada vez me pongo menos nerviosa, porque quizá voy por ahí como poseída. Cada vez que veo a alguien, le abordo y se lo digo, y a todo el mundo le digo lo mismo, de la misma forma. Con la misma cara de no sé qué. Y hoy, si hubiera querido, me habría ligado a un joven anglosajón muy aparente, que estaba solo en una sala de espera, y que se ha empezado a descojonar cuando le he contado todo el rollo de donar sangre. Yo he debido de poner cara de: “vamos a ver, ¿qué está pasando, de qué narices te ríes?”, y enseguida me ha dicho que no entendía muy bien el español. Entonces, para no hacer el ridículo diciéndoselo en inglés, le he dado el folleto, y he hecho como Antonio Alcántara en Cuéntame cuando hablaba con el novio inglés de la hija, Mike, o no sé qué, y levantaba el tono de voz y le hablaba como si fuera tonto: “Es para donar sangre. Allí, (y señalo con el dedo a no sé dónde).” Pero, a pesar de todo, el tío me entiende, y dice: “¿y si quiero ir hoy qué pasa?”. “Pues nada hijo, qué va a pasar, con que vayas antes de las 9…”. Y todo esto el tío sonriéndome. ¡Qué majo era! No, si ahora que dejo el trabajo voy a ligar y todo, y además me han dicho mis queridas enfermeras que está yendo más gente desde que ha cambiado el sistema. No lo entiendo.

Luego, después de mi agotador recorrido por las salas de espera y demás, he ido a la cafetería a tomarme un café con leche y una napolitana de crema. Hoy me he sentido una trabajadora en toda regla, que llega a su hora, a las 15, y a  las 17. 30 hace un descanso (un merecido descanso) para tomar algo. Mi camarero preferido me recibe con las curiosas palabras: “¿Qué quieres? ¿Un café con leche? Pero no pongas esa cara, mujer, no te enfades por tener que venir a trabajar”. Joder, ¿qué cara llevaré? Si lo dice este camarero que es jodidamente listo (y al cual no voy a describir físicamente porque sería bastante cruel por mi parte), tengo que llevar una cara de seta y de asco impresionante. Sí, la verdad es que cuando abordo a la gente y les digo lo de donar y eso me miran con cara de pena, o de compasión, o de ternura, o de yo qué sé. En fin, qué cosas. Os dejo por hoy. Me voy a hacer nada un rato.

Miércoles, 15 de Noviembre de 2006 20:56. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Sucesión cronológica de la rayada mental

20061116214157-e607ebc6f5a0cd37ec41581afa77685f-1.jpg

Hoy cuando he llegado a trabajar me he encontrado un posh it de mi coordinadora en el vestuario, que decía así: Se titulaba:

“Sonia”

- 15:00 horas. Coge los 100 nuevos folletos.

-19:55 horas. Deja su reporte diario y los folletos sobrantes.

Y, ¿sabéis lo que he hecho realmente hoy?

- Sonia llega a las 15:15 horas, y se va a pasar apuntes a una sala Vip en la que nunca hay nadie.

- Son las 16 horas y Sonia sigue sin hacer ni el huevo.

- 16:30: Sonia está leyendo un libro.

- 17:30. Ahora no está haciendo absolutamente nada. Y se aburre.

- 18:00 Sonia va a la cafetería a tomar un café y una napolitana. Ve que los camareros cansinos y los celadores, que están grillados, han hecho buenas migas. No, si Dios los cría y ellos se juntan. A veces tiene que sonreír cuando le dicen algo en plan colegueo, pero generalmente pasa. “Qué ingeniosos se creen, qué flipados”, piensa.

- 18:30 Sonia sube al vestuario. Se sigue aburriendo. Se lee las dos primeras hojas de unos apuntes para preparar un poco el examen absurdo que tiene mañana. Le entran tentaciones de irse a casa. Pero baja otra vez a la calle, a hacer tiempo. Escucha la conversación de dos estudiantes de enfermería en prácticas. Hablan de una tercera estudiante, que dejó la carrera en primero porque para ella era muy dura, y entonces se metió en periodismo. Ahí queda eso. "Qué bonito. Qué vergüenza", piensa Sonia.

- 19: 00. Sonia ha estado dando vueltas por el Centro Comercial y se ha comprado un chupa-chups de fresa y cinco chicles. Sube al vestuario, se cambia y se pira.

- 19:55. Sonia ya está en casa. Y se mete en la ducha.

Bueno, la verdad es que se siente un poco mal por no haber hecho nada hoy. Pero en cuanto ha llegado allí y ha visto el mal tiempo que hacía, y el posh it en la pared, se le ha metido en la cabeza que hoy no tenía que trabajar. Después, cuando volvía a casa en el metro, no ha podido evitar sentir remordimientos, pero la verdad es que enseguida la asaltaba la vena rebelde y lo mandaba todo al cuerno. ¿Y sabéis lo que va a hacer el último día, que presumiblemente será el día 30? A continuación os lo detallo. Atención:

- Sonia llega a las 15:00, más o menos.

- 16.00 Sonia no está haciendo ni el huevo.

- 17.00 Sonia está contenta, porque deja toda esta mierda.

- 18.00 Sonia se va a tomar un par de güisquis a la cafetería para celebrarlo, y va a dejar de sonreír al camarero cansino, que la llama “pitufina” y que siempre la está contando rollos para hacerse el gracioso. Le va a decir que cierre de una jodida vez su bocaza. Y se va a quedar a gusto.

- 18.30. Sonia ya va como una cuba. Sube al vestuario y le dice a todo el personal que se vaya al carajo. Se pone violenta, está fuera de sí, nunca nadie la había visto así, y entre todas las enfermeras, que están menopáusicas pero que no por ello han perdido su fuerza bruta, la reducen y la llevan como pueden a la sala de extracciones. La ponen un tranquilizante y llaman a un tipejo de seguridad, por si no le ha hecho efecto el tranquilizante y Sonia se rebela y enloquece de nuevo. Después, llaman a su jefe para que vea lo que está pasando y pague una indemnización por los daños físicos y personales causados.

- 19:00 Llega el jefe e informa a Sonia, (que ya más o menos se ha recuperado), de que va a utilizar el dinero de su finiquito para indemnizar a las pobres enfermeras, porque aseguran que no se habían visto en otra igual. Pobrecitas, lo que tienen que aguantar.

- 20:00 Sonia vuelve a su casa en metro. Nadie llama a su familia para que vaya a recogerla. Y el jefe tampoco se atreve a llevarla a casa. Qué poca consideración. Podría coger un taxi, pero se ha gastado todo el dinero que tenía en güisqui. Entra al metro y se sienta al lado de un tipo que huele a flores, a flores muertas, y como tiene el estómago revuelto por todo el güisqui que ha ingerido, y está desfasada por los acontecimientos que han tenido lugar, no puede evitar que le dé una arcada importante, y vomita allí mismo, justo antes de llegar a la estación de Plaza de Castilla. Tiene que ir todo el camino soportando las muecas de asco de los demás viajeros. Y además, el tipo que huele a flores muertas la grita por haberle vomitado encima. Pobre Sonia. Le convenía ese trabajo. Quizá nunca debió dejarlo…

Jueves, 16 de Noviembre de 2006 21:52. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario Hay 2 comentarios.

Me lo ha contado Rosa

20061117165401-menu-infantil-r8-c1.gif

Hola a todos, ésta es mi crónica en primera persona de la entrevista que hice el otro día en Toledo. No sé si es lo que me ha pedido el profesor, pero se ve claramente que el focalizador/a soy yo, que la protagonista es Rosa, y que está en primera persona. Me habría gustado colgarlo antes para que me advirtieráis de posibles erratas antes de leerlo esta tarde delante de todo el mundo, pero lo acabo de terminar y me voy para allá dentro de media hora. Bueno, ya os contaré, a ver qué tal. Aquí está mi crónica. Espero que os guste y que la leáis entera.

El proverbio chino favorito de Rosa Rovira, “más vale llenar los años de vida que la vida de años”, resume la actitud existencial de esta mujer, que cuenta cuentos. Me mira a los ojos, mientras contesta a mis preguntas enlazando entre sus dedos el cordón de la chaqueta verde que lleva puesta, bebiendo unas veces un refresco, y llevándose otras un cigarrillo a los labios. Rosa Rovira nació en Móstoles (Madrid) hace 48 años, y padece parkinson desde los 33. Ahora vive en Toledo, y está plenamente volcada en su vida de cuenta cuentos.

Rosa asegura que se trata de una afición que nos permite sobre todo aprender a escuchar y a respetar. Gracias a su profesor de literatura de bachillerato se aficionó a la lectura y a la escritura, porque la “motivaba”. Además, Rosa ha vivido siempre rodeada de libros, y ama los cuentos desde los seis años, cuando un problema de columna la retuvo en cama durante una buena temporada. “¿Un día en mi vida? Pues, para empezar, suelo dormir poco, para que me cunda el día. La rutina me aporta momentos gratos, pero prefiero la noche, porque por la noche ya no hay que cumplir obligaciones. Me gusta estar rodeada de gente, hablar, comunicarme, sentir, compartir, vivir. La verdad es que no paro en todo el día.”

Rosa tuvo que abandonar durante dos años el escenario por culpa del parkinson. Su cuerpo “no la acompañaba”, pero su profesor creyó mucho en ella y consiguió recuperarse y volver. Ahora, enérgica, asegura que lo único que hace es “agarrarse a la vida”, como si fuera un tronco en el mar. Lo que espera de sí misma ante los demás es que la vean positiva. Rosa reconoce que en algún momento lo ha pasado mal, pero que sabe salir del paso interpretando, por ejemplo, a su personaje favorito, la señorita Gertru, que es una mujer muy tímida. Puede meterse en ese personaje y disimular así su inseguridad ante las personas que la están observando y escuchando.

Rosa asegura que siempre consigue atraer la atención del público: “Es muy gratificante el hecho de que a personas mayores les haya gustado oírme. A veces, cuando voy a algún pub, la gente está tan atenta que ni siquiera se atreve a levantar de la mesa la copa que se está tomando para no hacer ruido”, relata, visiblemente emocionada. También emplea una serie de tácticas cuando está sobre el escenario para conseguir que todo salga bien. Por una parte, hace gala de su buena vocalización, adquirida gracias a un cursillo; y por otra parte, toma prestada del famoso mago Tamariz la estrategia de tender cinco hilos al público, es decir, dirigir la mirada hacia cinco puntos claves para implicar así a la gente. A veces, Rosa incluso sube al escenario a algunas personas. Cuando está en su casa, se mira y se analiza ante el espejo: “Hay que ensayar: hay que saber enfadarse bien, reírse bien”, enfatiza con una sonrisa que quizás ha ensayado de antemano.

Asegura convencida que siente especial predilección por los cuentos para adultos. No en vano, su autor favorito es Mihura, con el que dice identificarse por “el humor absurdo e ingenuo” que se suele apreciar en sus páginas. También la gusta Carmen Martín Gaite y textos ya clásicos como “El Sastrecillo Valiente” y “El Principito”. Respecto a la relación que se establece inevitablemente entre escritor y cuenta cuentos, reconoce que algún escritor ha sido reacio a que se cuente su cuento. Pero que en general casi todos están encantados de ello. Recuerda pensativa que una vez escribió un cuento titulado “El Deshollinador”, pero la gente de su ambiente pensaba que no lo había escrito ella. Ahora ha empezado a escribir poesía.

Viernes, 17 de Noviembre de 2006 16:54. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones No hay comentarios. Comentar.

¡Vaya movida!

20061118171504-movida.jpg

Ayer nuestro profesor de Periodismo Literario nos regaló entradas para ir a la fiesta-conmemoración de la Movida de los 80, que se celebraba en el Círculo de Bellas Artes. Me gusta este profesor porque te trata como si fueras un periodista; aunque también te dice todo lo que haces mal, claro. (Ayer más o menos le gustó mi crónica, sobre todo el título que puse, pero dijo que la crónica en sí estaba en el último párrafo y que todo lo demás no era muy importante, pero bueno.) Nos dio las entradas para que fuéramos a la fiesta en cuestión e hiciéramos después una crónica para el próximo viernes. Tenía cuatro entradas, y en clase somos unos 10, así que como nadie las quería, A. las cogió y me dijo que si íbamos las dos. “Claro”, dije yo, (¿cómo iba a rechazar una entrada gratis a una fiesta?). Pues nada, avisamos a dos personas más para que nos acompañaran, pero al final sólo pudo venir Q., que estuvo poco rato porque se tenía que ir pronto a casa.

Llegamos a la fiesta a las 00:00 horas, justo una hora después de que empezara. Quizá hubo un discurso de inauguración y todo eso, que me habría venido bien para la crónica, pero bueno, qué le vamos a hacer. Cuando entramos, rechazamos unas chapas que nos ofrecieron los de la puerta y que decían “yo estuve en la movida” o algo así. No llevo una chapa de Los Beatles y me voy a poner ésa… ¡faltaría más! En fin, la primera impresión de la fiestecilla fue un poco mala, porque era en plan boda, o en plan guateque. Mucha gente mayor, trajeada. Muchos desfasados, en camiseta, bebiendo, fumando y sin parar de reír…Pero en general poca gente bailaba. Y varios camareros se paseaban con parsimonia y con cara de seta delante de ti ofreciéndote canapés. Lo de los canapés me llevó a una fácil y rápida asociación de ideas: ¡habrá barra libre! A. y Q. ponían malas caras, no les gustaba el ambiente, ni la música, y ya estaban pensando en irnos en media hora. De hecho, A. no paraba de decirme “cuando te aburras y te quieras ir lo dices ¿eh?” Y yo: “que no, cansina, que he venido aquí voluntariamente; y si la que te quieres ir eres tú, ¡no me pongas a mí de excusa! Además, tenemos que hacer la crónica, nos tenemos que quedar más rato”. Así, nos animamos y nos quedamos más rato. Como no querían ir a la barra ni moverse por la gran sala de teatro en la que se había montado todo el chiringuito, les dije que me iba yo sola a investigar. Encontré la barra, y ya iba a pedir una copa, cuando vi que Q. y A. me habían seguido. No, si está visto que cuando decides hacer las cosas por ti mismo/a, la gente te sigue como si siguiera al líder. Jejeje.

Cogimos nuestras copas y esta vez nos situamos más lejos de la puerta de entrada, en una de las cuatro o cinco mesitas altas que habían situado estratégicamente por la sala para que la gente dejara las copas y demás. Empezamos a bailar, la acústica era bastante mala; y cuando no me sabía una canción, no entendía un carajo de lo que decía la letra. Conocía pocas canciones, la verdad. Además, parecía que al dj le molaba más el rollo psicodélico que el pop ochentero español. Sólo escuché una canción de Mecano, otra de Hombres G (“Venecia”) y dos o tres de Alaska. El resto, ni me acuerdo, aunque lo cierto es que sí pusieron más canciones en español. Respecto al ámbito internacional, “Video Kill The Radio Star”, de los Buggles, y una de Los Cure: “In Beetwen Days”. Eso fue un puntazo. No estuvo mal.

Ya era la 1 de la mañana. Llegamos a un momento de la noche en que, o nos íbamos a casa, o nos tomábamos otra copa. Q. se tenía que ir, y A. me sugirió que nos fuéramos con él para coger el último metro, pero yo me acababa de pedir otra copa, y no estaba muy por la labor de irme a casa tan pronto. Seguí utilizando la excusa de la crónica y además, la recordé que ella misma había dicho que esa noche lo íbamos a dar todo. No me costó mucho convencerla, porque además, también ella empezaba a estar contentilla. Así, despedimos a Q., le acompañamos a la puerta de la calle y después fuimos otra vez para allá. Sí, la música que estaban poniendo en ese momento era una verdadera mierda, y la gente mayor ya se había ido a casa. Sólo quedaban frikis de nuestra edad, que cada vez eran más numerosos, treintañeros, cuarentones, A., yo, y otras chicas del montón.

Nunca me ha gustado la movida. Siento por ella una especie de amor-odio. Me atrae todo ese rollo, pero a la vez me asquea. En la sala, en una gran pantalla, se estaban proyectando imágenes de aquella época: gente bailando, discotecas, Rockola, y demás. También, imágenes decadentes, esperpénticas, de tipos disfrazados y maquillados, simulando escenas de carácter sexual. Cuando se les acabaron las imágenes, dejaron en la pantalla un logo de “La Movida” y torbellinos psicodélicos bastante raros. Cuando nos cansamos de estar en el sitio de la mesita alta, descubrimos que había una pista de baile. Nos subimos a ella, y empezamos a relacionarnos. Nos hicimos un montón de fotos con el móvil de A. Como en casi todas yo salía con los ojos cerrados, la pedía constantemente que me hiciera otra. Y también nos hicieron a las dos una foto unos tipos un poco tontos. Frikis y desfasados. La gente que estaba en la pista iba fatal. Mi olfato me decía que allí no sólo se estaba fumando tabaco. Y nadie se preocupaba. Los camareros no daban abasto, y eran de lo más lento. Además, no se enteraban de nada. A la una y media ya se les había acabado el hielo. Pero a la gente le daba igual, seguía tomándose sus copichuelas. Yo casi no pude con la última, ya sin hielo. Me entró una paranoia muy seria, porque, de lo fuerte que estaba, la copa tenía un color tan oscuro que me hacía pensar que, en vez de habérmela pedido con limón, la había pedido con naranja, o que alguien me había dado el cambiazo. Pero no, era limón, aunque, en efecto, muy poco limón; escaso limón. Qué asco. Seguro que además eso ya era garrafón. Si no tenían hielo y ya sólo quedábamos en la sala los decadentes, los camareros bajaron al almacén y sacaron los restos de los restos. Fijo. Estoy segura. Al final nos quedamos hasta que acabó la fiesta; hasta las 3, pero estuvimos tomando un frío aire hasta las 3:30, y después nos fuimos a casa en taxi. En el taxi sonaba Kiss FM, y comenzaba "Mrs. Robinson", de Simon & Garfunkel. Sí, esta música me hizo ver quién soy. Volví a ser yo. Hicimos bien en irnos a casa.

Vaya crónica que me ha salido. Creo que no voy a poder entregar esto al profesor. Tendré que hacer otra, más documentada. Y menos alcoholizada. Bueno, no me documentaré mucho porque ya sabéis que todo este rollo me asquea, pero a la vez me dice “ven”. Qué tonta estoy, ¿verdad?

Sábado, 18 de Noviembre de 2006 17:19. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

BSO Platoon

20061119125003-1f-2.jpg

Esta mañana, después de desayunar, he empezado a recoger un poco mi habitación. Como no me apetecía encender el ordenador tan pronto, (parezco una esclava), he cogido uno de mis discos olvidados y lo he puesto en la cadena de música. El elegido ha sido la Banda Sonora de Platoon (and Songs From the Era). No sé si habéis visto esta película, pero si no lo habéis hecho, ya estáis tardando. Este filme de Oliver Stone refleja como pocos el horror de la maldita Guerra de Vietnam, la locura, la desesperación y el caos. Y la Banda Sonora, compuesta por George Delerue, contribuye a dar esa visión tan lograda de la guerra, y a imprimir en el espectador esos sentimientos de dolor y de desazón. Abre el disco el Adagio for Strings que todos conocemos, porque es la imagen sempiterna que todos tenemos ya de la guerra y la destrucción. Después, encontramos canciones muy sesenteras: Tracks Of My Tears, de Smokey Robinson, o Okie From Muskogee de Merle Haggard. Capítulo aparte merecen Hello, I Love You, de Los Doors, y White Rabbit de Jefferson Airplane. Tras estas cuatro canciones George Deleure nos vuelve a deleitar con la pieza Barnes Shoot Elias, que hace referencia a un momento básico y grandioso de la película. La pieza termina, como os imagináis, con un importante disparo, para dejar paso a las canciones más conocidas de esta Banda Sonora (aunque no por ello menos buenas) que son Respect, de Aretha Franklin, y que nunca defrauda, (Sittin´on) The Dock Of The Bay, del soulman Ottis Redding, y When A Man Loves a Woman, de Percy Sledge. Groovin´, de los Rascals, es también otra canción muy buena, que nos va anunciando el fin del disco. Y que deja paso de nuevo a George Delerue, quien cierra el ciclo abierto desde la primera canción, terminando igual que empezó, con el fin del Adagio For Strings, pieza musical que, ciertamente, pone los pelos de punta. En definitiva, estamos hablando de un buen disco para una gran película, como suele ocurrir en la mayoría de los casos.

Domingo, 19 de Noviembre de 2006 12:45. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: No sólo Beatles No hay comentarios. Comentar.

No sé qué me pasa

20061119214949-2004-07-16-signo-interrogacion.gif

Pues eso, que no sé qué me pasa. Será que es domingo, y que he estado toda la tarde en casa. Alguien dijo que los domingos por la tarde se forma el carácter. Puede ser. Aunque hoy en mi casa hayamos estado celebrando el cumpleaños de mi madre y hayamos jugado un poquillo a las cartas, a las 6 se han ido todos y yo me he quedado pasando apuntes, leyendo, escuchando el disco de Abbey Road, y rayándome por algo indeterminado, que no sé definir. No, no sé lo que es, pero me asalta una especie de ansiedad, algo que tengo pendiente. No sé si es el hecho de querer comprarme esta semana unas botas nuevas y un bolso. Creo que si ésta es la razón de todo esto, sería algo demasiado frívolo en mí. No, no es eso. ¿Será tener que ir a clase y a trabajar mañana? No, este fin de semana he descansado mucho más que el anterior y al fin y al cabo me apetece un poco salir de casa y esas cosas. ¿Será el amor? ¿Será el no amor? ¿Será mi existencia desorientada? ¿Será precisamente el nuevo rumbo que está tomando mi vida, cada vez más alejado de la estabilidad y de lo cotidiano? ¿Será este blog, que últimamente me da unos quebraderos de cabeza inimaginables? Quizá debería dejarlo. ¿Serán Los Beatles? ¿Será I Want You (She´s So Heavy)? ¿Será Oh Darling? Sí, estoy triste. Estoy más que triste. Y sin embargo, me gusta esta sensación. Me gusta estar triste sin saber el porqué. Me gusta porque me hace darme cuenta de que estoy viva. Y esto antes no me pasaba. Me gusta estar sola, me gusta conocerme cada día un poco más. Me gusta que cada día no sea una copia exacta del día anterior. Me gusta aprovechar los días, valorarlos, no pasar de conocer gente y cosas nuevas. Me gusta tener cosas en la cabeza, cosas que te hacen pensar, cosas que te hacen querer y necesitar escribir. Me gusta la soledad. Prefiero sufrir por estar harta de mi propia persona, que por estar harta de otra persona que te pide cuentas por todo, y a la que no puedes mandar al carajo así como así, como efectivamente te mandarías a tí mismo en alguna ocasión. Además, puedes hacer las paces contigo mismo cuando te apetezca. Y aunque estés enfadado con tu persona, sabes que quien te tiene que escuchar realmente te entiende, y hace un esfuerzo por ello. Porque te quieres a ti mismo. Y es un amor incomparable al que puedes sentir hacia otra persona. Como dijo Camus: “Es falso que yo no haya amado nunca. En mi vida he experimentado al menos un gran amor, y su objeto siempre he sido yo".

Domingo, 19 de Noviembre de 2006 21:43. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Soy Mr. Bean y voy al cole

20061120214653-mr-20bean.jpgHoy ha sido un día divertido. Me he reído en clase como no lo hacía desde el instituto, en pleno pavo. Y es que hemos estado viendo las fotos que nos hicimos el viernes en la fiesta de la movida, y son lo peor. No salimos del todo mal, pero son muy graciosas. Y nos estuvimos riendo tanto entre clase y clase, que después, cuando tocaba estar en clase, en silencio y cogiendo apuntes, yo no podía contenerme y me descojonaba con la típica risa tonta irreprimible. Y para terminar de sentirme como en el colegio, hoy nos han puesto un examen sorpresa para mañana. Qué fuerte me parece. No he estudiado nada aún. Bueno, sí, me he leído cuatro hojas de las 11 que constituyen la materia examinable. Y como tengo que estudiar, lamento deciros que hoy no voy a poder hacer una sucesión cronológica como la del otro día. Qué pena. Bueno, hoy pensaba hacer otra cosa. Hoy pensaba hacer una sucesión de algunos momentos ridículos del día, en los que he creído estar convirtiéndome en Mr. Bean por momentos. Resumo: 1) en la cafetería de la facultad han salido volando las servilletas que llevaba en el plato del sándwich mientras avanzaba hacia una mesa en la que me esperaba mi compañero preferido de literatura. Creo que no lo ha visto, aunque también puede haber hecho como que no para no hacerme sentir mal. 2) En la cafetería del hospital se me han caído los folletos al intentar coger el café, y, completamente descontrolados, se han desparramado todos por el suelo. 3) He metido una botella de agua en el bolso sin haberla cerrado bien. Como consecuencia, todo lo que tenía dentro del bolso se me ha empapado: un libro (menos mal que era mío) el móvil (que cuando he llegado a casa había muerto definitivamente. Menos mal que no era el nuevo) y varias cosas más. 4) Como en el metro me iba acordando de todo esto y además hoy tenía la risa floja, he tenido que hacer grandes esfuerzos para no empezar a descojonarme y que la gente me tomara por loca (morderme los labios, hacer como que toso… en fin, no sé si os ha pasado) 5) Estoy escribiendo en el puto blog cuando debería estar estudiando. Esto sí es preocupante. Hala, me voy. Que os den.
Lunes, 20 de Noviembre de 2006 21:46. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Soy lo peor. Soy mala. Y soy una geisha

20061121212936-stewie.gif

Soy lo peor. No debería contarlo pero al final hoy no ha habido examen que valga. Y nunca lo ha habido. Pero yo, y cuatro perdidos más, pensábamos que sí. El examen real es el martes que viene, pero alguien dijo “el martes mañana”. Y ahí se quedó la cosa. Qué triste. Menos mal que casi no había empollado. Algo me decía que no tenía que empollar. De hecho, esta mañana he ido a las clases anteriores al supuesto examen. He estado a punto de no ir para quedarme en casa estudiando.

Mis sospechas de que no había examen comienzan a las 8 de la mañana, cuando entro en clase y veo que está llena (joder, no he sido la única, cómo se toma la gente el no faltar). Luego, mientras el profesor no daba apuntes y hacía disquisiciones personales y/o de carácter filosófico, yo aprovechaba para echarle un vistazo a los apuntes. Pero sólo lo hacía yo (joder, la gente ya se lo sabe, seguro que ayer estuvo chapando pero bien). Veo que acaba la clase, y que en el intermedio nadie habla de ello. Empiezo a preguntar y me dice una chica que “no piensa presentarse al examen”, que se va a “examinar directamente en junio”. Otra perdida como yo. Y luego, al final, me entero de que definitivamente no hay examen. Qué fuerte. En el fondo prefiero que no haya, claro, pero inevitablemente, se me queda cara gilipollas. En fin.

Luego por la tarde he estado enseñando a mi nueva sustituta todo lo que hay que hacer en el curro. Qué pronto me la han mandado. ¿Tendrán ganas de que me pire ya? Puede ser. Yo también tengo ganas de irme, que nadie se alarme. De hecho, he dicho a la chica que si se ve capacitada, empiece el viernes y ya se quede, o que me haga el viernes y luego yo la doy su parte. Estoy deseando pirarme ya. Hoy, como la mayoría de estos días, a mediodía se me ha puesto un mal cuerpo que para qué. Deben de ser los sándwiches de la facultad, o las patatas fritas, o vete tú a saber. También pueden ser las horas a las que me como el aperitivo. No sé, pero me he empezado a encontrar fatal a la 1, y cuando he salido de clase, a las 2, no quería ni comer. Además, comer con prisas, teniendo que estar a las 3 en el tajo. Qué fuerte, ayer llegué a las 3 y cuarto, y me regañó el jefe. Flipante. Pues nada, al final, gracias a A., que me ve muy delgada últimamente (aunque me conoce desde hace mes y medio) me he tomado un caldito, dos empanadillas, y dos cucharadas de yogurt, porque no me daba tiempo a más. Me ha venido bien, y se me han pasado todos los males al rato de llegar al trabajo.

No he conectado con la chica nueva. No ha habido química. Pero bueno. Y a mí qué. Lo malo es que hemos tenido que estar juntas de 3 a 8. Y que mañana o pasado también nos vamos a ver. Creo que se ha llevado una mala impresión en general de todo el asunto. No me extraña. En fin, qué triste. Yo he intentado no despotricar contra nada ni contra nadie, pero no sé si lo habré conseguido. Como suele ocurrir, hemos hablado mucho más de su vida que de la mía, y ha empezado a marcarse puntos en plan: “yo ligo mucho, hasta cuando me estoy enrollando con mi novio me entran los tíos, por eso me gusta salir por sitios gays”. Y, así, entre nosotros, he de decir que cuando íbamos caminando juntas, yo a su lado me sentía como una geisha. Y hay que tener en cuenta que, en ese sentido, yo no suelo tener la autoestima muy alta. Con esto lo digo todo. Y no digo más. ¿Por qué a la gente le gusta tanto fardar de esas cosas? Y lo que es peor, ¡se atreve a hablarlo con desconocidos/as! En fin, lo flipo. Bueno, lo siento si alguien se ha ofendido, pero así son las cosas en sonikelandia, así es mi blog, y que os den a todos (otra vez).

Martes, 21 de Noviembre de 2006 21:29. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Agonizando

20061122222434-hom-gorro.jpg

No hago otra cosa que contar los días que me quedan de currar. Creo que voy a tener que ir hasta el día 30. Qué mierda. Hoy ha vuelto a venir la chica nueva, qué rollo. Cuando viene no me queda otra que trabajar. Yo creo que el jefe me está intentando controlar a través de ella. Qué fuerte. Y la semana que viene me la va a mandar martes, miércoles y jueves. Y sin pagarla. Quiere que aprenda. ¿Aprender qué? No lo entiendo. Ni que fuera a contratar a Forrest Gump. O a Mr Bean, que es mejor. Bueno, a Mr. Bean ya le colocó en su día, pero como se va a ir, necesitará a otra persona parecida. Joder, cómo desvarío. He estado leyendo lo que escribí ayer de la geisha y no sé qué y no me reconozco (aunque he escrito cosas mucho más preocupantes, pero bueno). Quizá sea cierto que me estoy volviendo loca y la única manera de descargar mis rayaduras, frustraciones y paranoias sea el blog. Quizá, si no pudiera escribir en el blog, iría por ahí asesinando, maltratando a la gente, o cuando menos, pisando y dando codazos a los torpes y lentos del metro (he tenido tentaciones en más de una ocasión). Además, me envicio rápida e intensamente con las cosas. El blog ya se añadió hace tiempo a mis vicios. Cada día tengo más. Soy lo peor. Tengo ganas de que llegue el fin de semana. Me lo han recordado los anuncios que salen hoy en el blog: "fiestas", "bares", "pubs".... Por cierto, me ha costado darme cuenta de que los anuncios están relacionados con el contenido de los blogs. Qué curiosillo.

Ahora estoy escuchando a los Sex Pistols. Los acabo de descubrir, como quien dice. Sabía que existían, pero hasta que no lo vi el otro día en una página web de música de la Movida, no me ha dado por escucharlos. No están mal, pero, acostumbrada a mis queridos Beatles, me resultan quizá un poco duros. Uuhh, ¡qué duros! (Es coña). Por cierto, me acaban de pasar un examen que está circulando por internet del profesor que nos va a examinar el martes que viene. Espero que esta vez sí sea el martes. Aunque no sé cuándo coño voy a estudiar, porque cuando llegue el fin de semana voy a darlo todo. Nunca suelo tener tantas ganas de salir entre semana, pero hoy me está asaltando una ansiedad especial. ¡Necesito que llegue el viernes!, ¡necesito una copa! ¡necesito ir a alcohólicos anónimos! (necesito muchas más cosas, pero no es plan de empezar a pedirlas aquí). Bueno, os dejo, estimados lectores. Me voy a cenar. Os quiero mucho. Hasta mañana.

Miércoles, 22 de Noviembre de 2006 22:08. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Cuando me enfado...

20061125131954-amycabreadathumbnail.jpg

... dice A. que la hago gracia. Que la hago gracia cuando me enfado. Sí, yo también me parto. No es que ayer me enfadara, pero como casi no bebí, me indignaba el hecho de dar vueltas por Madrid casi a las 4 de la mañana, lloviendo, con los pies helados, y sin saber qué hacer. La situación exigía tomar una decisión a partir de dos posibles alternativas: 1) coger un taxi en el mismo momento en que salíamos del antro en el que nos metimos, ó 2) Caminar un poco para “despejarnos” (yo para pasar frío y constiparme) y bajar hacia Gran Vía para estar un poco más cerca de nuestras casas. Pues nada, ni lo uno ni lo otro, estuvimos media hora (o más) dando vueltas en círculo por el mismo barrio. ¡Menos mal que íbamos con Q., que conoce Madrid y que nos salvaguardaba de posibles desventuras! Al final resultó que aquí la pueblerina (o sea, yo) era la única que se estaba dando cuenta de que no íbamos por donde debíamos… Así, después de casi tres cuartos de hora singing in the rain, me acabé cogiendo el taxi bastante lejos de mi casa. Pero bueno, al final el coste no fue para tanto. Me llevó un guachupín, que al principio llevaba música de gavilanes enamorados y todo ese rollo, y que contribuyó a deprimirme bastante. Pero después, puso la radio, en aras de agradar al cliente, de darse un toque de modernidad. Y sonó (o malsonó) la pedorra de Paulina Rubio. Casi vomito, y eso que no me llegué a tomar ni una copa de whisky entera. Ah, por cierto, ayer Q. se puso pesado con lo de mi blog y se lo tuve que decir. Cuando me he despertado (hace media hora) ya me estaba temiendo abrir el correo y ver un montón de comentarios absurdos firmados por distintas personas, como él mismo aseguró que iba a hacer. Espero que no se enfade él también al leer esto...

Bueno, cambiando de tema, y retrocediendo en el tiempo unas horas antes del paseíllo agradable bajo la lluvia, os tengo que contar que ayer, al salir de P. Literario, me encontré a mí misma siguiendo al profesor (y al rebaño), a partir de su sugerencia de ir a tomar una caña al bar de enfrente. No sabía si ir, porque en esas ocasiones siempre dices: “bua”. Y además, como Atenea faltó, me encontraba un tanto sola en clase. Sin embargo, inexplicablemente, como os digo, fui arrastrada por una fuerza superior e incontrolable, y fui con toda la pandilla a tomar unas cervezas al bar de enfrente. Descubrí a gente de la clase bastante interesante, y que a otros/as también les habría gustado descubrir. Y no digo más… Bueno, espero poder hacer una crónica más animada de todo esto otro día. Pero paso. Así que cuando he dicho “espero poder hacer…” (por cierto, cacho de perífrasis), estaba queriendo decir: “No pienso hacer una crónica de esto…” pero no me negaréis que queda bien a la hora de terminar un post, ¿no? Dicen que lo más importante de algo es cómo empieza y cómo acaba ese algo. Quizá por eso las cosas no puedan empezar ni acabar de cualquier manera. Y a mí, particularmente, me interesan los comienzos...

Sábado, 25 de Noviembre de 2006 13:13. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

¿Por qué?

20061126164036-cap228-espasmos.jpg

¿Por qué siempre soy la única que no sabe hacer lo que todo el mundo ha conseguido a la primera? ¿Por qué es tan mala mi relación con las nuevas tecnologías y la informática? ¿Por qué, además, tengo tan mala suerte que me da error el programa cuando estoy consiguiendo algo, aunque sea una nimiedad y vaya ciertamente desencaminado, pero ya es "algo"? No sé si soy yo o es la máquina.

Creo que ya os conté que tenemos que hacer una revista para Periodismo Especializado cada quince días. Este jueves se cumplen quince días desde la primera y última vez que entregamos una revista. En ese primer número de la revista A. y yo no participamos porque el resto lo hizo por su cuenta, con la excusa del puente de la Almudena y demás. Entonces, nos comprometimos ella y yo a hacer el próximo número. Para ello, primero teníamos que hacernos con un programa para maquetar la revista: Quark, o Indesign, o Michrosoft Publisher. (Perdón por las faltas o en cualquier caso por mi nesciencia). Pues bien, me pasaron el último este viernes, y ayer después de comer lo estuve instalando. Primero, no entraba la clave, y es que había confundido un 4 con una Y. Mandé un email al chico de mi grupo que me lo pasó, y me dijo que algo estaba haciendo mal porque la clave estaba bien, y que no me la iba a volver a pasar. Pues nada, ahí estaba yo cambiando letras y números hasta que dí con el error. ¡Bien! ¡Yuju! Lo instalé. Me quedé en casa por la noche y se me ocurrió continuar investigando. No parecía muy difícil: seguía las indicaciones y ponía una hoja en blanco Din A4 en la que insertaba fotos predeterminadas primero y luego desde archivo. Me empecé a imaginar la portada con una foto de Los Beatles, y eso hice. Puse el título de nuestra revista en la cabecera, y fui agrandando la letra y demás. En estas estaba cuando pego un texto en una columna y me empiezan a salir ventanas de aviso que me informan de la necesidad de instalar otro programa para que me permitan insertar textos separados con guiones. ¿? Le doy todo el rato a cancelar, hasta que, de tanto darle, me empieza a ir lento, y ya no sé dónde coño va el ratón; actúa libremente y se empieza a instalar solo el programa de marras: Michrosoft Frontpage, que además lo tengo instalado, pero no tengo el cedé disponible. (Mi hermano sabrá dónde está y por qué). Se me pira todo, finalmente. Y como me da un error de instalación, lo desinstalo y lo vuelvo a instalar.

Después, sigue sin funcionar bien. Mando un sms a A. en plan: "tía, no sé cómo vamos a hacer la revista, qué agobio"... Son las 12 de la noche, y ante un sentimiento tal de impotencia, decido mandarlo todo al cuerno e ir a ver un poco la tele. No hay nada, pero me quedo un rato viendo un programa de esos de zapping. Qué sensación más rara sentí cuando me vi delante del aparato y con el mando en la mano. Y es que hace siglos que no veo la televisión de manera regular. Sólo la veo "de refilón", cuando llego a casa y mis padres la están viendo mientras comemos. En fin, vuelvo a mi habitación y como tampoco me apetece estudiar para el examen que tengo el martes (un poco deprimente para un sábado) me pongo a leer "A sangre fría", de Truman Capote, hasta que me entra sueño a las 2 de la mañana. Me duermo.

Ahora vuelvo a sentir ese sentimiento de impotencia y desesperación de anoche, porque, además de seguir sin funcionar correctamente (eso ya no era un problema, porque cada vez que conseguía algo, le daba a guardar los cambios rápidamente antes de que me dejara colgada); pues eso, que además de seguir pirándose cuando le daba la real gana, no he dado con el formato revista en cuartilla para que salgan las cosas bien. He estado imprimiendo cosas y no aparecía bien colocado. ¡Ahhhh! ¡No puede ser tan difícil! Además, he tenido que desinstalarlo otra vez porque el Word, sí, ¡El Word! donde hago los textos, también iba mal. Ahora que he desinstalado "el mal", el Office 2000, no tengo el Word ¡y no puedo escribir! Bueno, quien entienda un poco de esto pensará que soy lo peor, que soy una cateta. Lo siento, pero lo siento sobre todo por mí, porque me gustaría entender los entresijos de estas máquinas... pero me supera.

Noticia de última hora: acabo de hablar por el messenger con el chico de nuestro grupo y le he contado todo, angustiada. Me ha dicho que no me preocupe, que le mandemos los textos y que él lo maqueta, pero que se los mandemos mañana como muy tarde porque se va de viaje. Y, aunque estoy muy, pero que muy agradecida, sigo teniendo otro problema.... ¡No tengo los textos hechos! ¡Y creo que A. tampoco! En fin, voy a empezar a copiar y pegar noticias culturales de Internet. Aunque, ahora que lo pienso, ¡no voy a poder porque no tengo Word...! Tendré que volver a instalar el maligno Office 2000. Qué fuerte es lo mío. Hoy pensaba irme a la sierra a airearme un poco, a desconectar de tanta urbanidad, de tanta nueva tecnología, y de mi incompetencia profesional. Pero, ante el examen que no he estudiado, los textos que tengo que hacer, y la angustia que me provoca todo ello, lo mejor será que me quede en casa. Aunque... me apetecería tanto poder olvidarme de esto... al fin y al cabo mañana es lunes, y hasta el viernes no podré volver a salir... Bueno, ya os contaré lo que hago. Si me quedo en casa, igual no lo cuento, porque puede que acabe lanzándome por la ventana o tomándome un somnífero tan extremadamente efectivo que acabe de un tirón con todas mis preocupaciones profesionales y espirituales.

P.d: Si hay erratas, lo siento. Como os he dicho, no tengo Word y no puedo hacerlo ahí para ver si me como letras o si las cambio de orden. O si, efectivamente, tengo alguna falta de ortografía.

Domingo, 26 de Noviembre de 2006 16:03. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Nada

20061127212630-atardecer.jpg

Se me ocurre de repente que nada significa nada, que siento las constantes instantáneas del alma grabadas en la desidia, que no sé lo que digo ni me interesa lo que pienso cada día. Puede ser distinto, sin embargo, el momento en que me dices que lo sientes, que nada es lo que fue, porque no eres lo que quería. Todo tiene algún sentido, cuando se lo doy. Y mi desidia no hace más que esperar que algo la ayude a dar ese sentido. A dárselo a todo. A dárselo a nada. Porque nada es lo que quiero sentir. Porque nada significa nada.

Hola a todos, después de esta rayada que me ha salido sin pensar, os doy las buenas noches y os cuento un par de cosas: no sé qué va a pasar al final con la revista, porque como somos muy listos nos hemos empeñado en hacerla nosotros, y yo, que ya he advertido que en mí no se puede confiar, doy por hecho que llega el jueves y no hay revista. Me apuesto lo que queráis y se abren las apuestas, como consecuencia. En segundo lugar, como mañana tengo examen, hoy he estado estudiando en el curro toda la tarde. Creo que lo tengo controlado. No en vano, estoy escribiendo aquí, y aunque esté hasta arriba de cosas que hacer y tenga examen, como veis lo doy todo para vosotros. No puedo ser más fiel a mis lectores (risas). En fin, creo que voy a cenar y a repasar un poco después, si el ataque de ansiedad que me ha hecho escribir lo de arriba me lo permite.  

- Canción del día: At Least That´s What You Said, Wilco

Lunes, 27 de Noviembre de 2006 21:13. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Mala educación

20061128215747-cartman-ass.jpg

No, no me estoy refiriendo al título de la película de Almodóvar, sino al comportamiento que tienen algunas personas, que me exaspera, me deprime, me abruma, me supera. No puedo soportar una conversación en la que mis palabras no importan en absoluto, en la que no puedo participar, en la que la otra persona me cuenta infinidad de gilipolleces intrascendentes, con sus correspondientes detalles intrascendentes. Esto, ciertamente, para mí no es una conversación. No es una conversación la forma en la que me limito a asentir con la cabeza, a decir "claro", y a tener que poner caras de interés.

Hoy ha vuelto a venir. Y me ha vuelto a instruir con movidas de su carrera de ciencias, de sus historias en clase, de su vida, de su novio y del chocolate que consume compulsivamente porque aquél, su desgracia de novio, no vive en España. (Mira tía, no me importa). No me importa en absoluto. Pero si en alguna ocasión me ha podido hacer gracia lo que me cuenta y me he intentado abrir contándola yo alguna cosa mía, no he podido. No me ha dejado. Yo trataba de añadir cosas así: "Pues yo hoy he tenido un examen..." "Pues a mí también me ha pasado eso...". "Pues yo el otro día..." Nada, que me cortaba, que no me dejaba hablar. La he tenido que decir que se fuera a su casa. La he echado vilmente. Aunque ella crea que me lo paso bien y que me hace compañía durante mis aburridas horas laborables, está muy equivocada. Prefiero estar mil veces sola.

Luego han venido a verme Quino y Atenea. Me daba vergüenza que me vieran con el uniforme, pero me han dicho que me sienta muy bien, que me favorece mucho. No, si al final me voy a quedar con las ganas de ponérmelo un sábado para salir de fiesta. Aunque también podría habérmelo puesto en Halloween, si me molara el rollo de disfrazarme: "Nada, yo vengo disfrazada de Sonia en plan seta, de lunes a viernes y de 3 a 8, ¿doy miedo o no?".

Respecto al examen, yo pensaba que me había salido bien, pero al ver lo que ha dicho el profesor después, ya no estoy tan convencida. Bueno, en cualquier caso, ya se verá. Y respecto a la revista, hoy han conseguido hacer la cabecera. Está bien, es un avance importante. Pero han decidido que, en lugar de los Beatles, van a poner en primera página lo de la Movida. Qué poca consideración para conmigo. En fin, qué le vamos a hacer, al fin y al cabo yo no estoy trabajando mucho en ello. Pues nada, me voy a cenar en un ratillo y a esperar a que se me pase el dolor de cabeza que traigo, que por cierto hacía un tiempo considerable que no me acompañaba en mis andanzas.

* Comunicado sonikelandiano: cuando no tenga que ir a currar voy a intentar escribir más sobre música, literatura o cine, porque hacer esos artículos requiere más tiempo de dedicación y elaboración, y últimamente llego casa tan cansada y hastiada del mundo, que me resulta mucho más fácil y terapéutico hablar de mi vida. Bueno, sólo he dicho que lo voy a intentar. Después, ya veremos.

Martes, 28 de Noviembre de 2006 21:34. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Cambian las cosas...

20061129225734-nobel2004-8s.jpg

Hoy no me voy a meter con nadie. A veces pienso, con cierta preocupación pero también con cierto orgullo, que cada vez soy más radical. Antes, hace dos años, todo el mundo me caía bien. Respetaba todo tipo de creencias, gustos, e ideas. Pero ahora no. Ahora digo lo que pienso en voz alta, y no intento agradar a nadie. Habrá a quien le caiga bien y le guste mi sentido del humor, y habrá a quien no. Y eso no me va a quitar el sueño. Es más, precisamente el hecho de que ya no me caiga bien todo el mundo, implica que me resulta indiferente no caer bien. Y a veces, dependiendo de las circunstancias, incluso me gusta caer mal. Bueno, todo esto venía a que últimamente, (como me han dicho estos días en alguna ocasión), no dejo títere con cabeza, y menos en el blog. Quizá debería abrir una sección dedicada especialmente a todo aquello que me asquea, aunque debería hablar más bien de personajes públicos, no de la gente que me rodea. No sé yo.... Bueno, como he dicho, hoy no me voy a meter con nadie. No me voy a meter con nadie pero tengo que contar una cosa: que me he escapado del curro dos horas y media antes, pero... ¡no estaba sola! ¡incluso la idea no ha sido mía, a pesar de que estéis pensando que soy lo peor, que soy una mala influencia! La verdad es que hoy se han estrechado un poco más los "lazos de amistad" entre nosotras, por aquello de estar unidas ante el peligro, por la adrenalina mutua que se respiraba en el ambiente en los instantes más insólitos de la huída. Y por la risa estúpida y nerviosa que no podíamos contener al salir por la puerta intentando camuflar todos los bártulos que llevábamos para pasar desapercibidas.

Sí, nos hemos escapado porque teníamos cosas que hacer. Yo, la revista. Y es que se ha quedado A. sola en los ordenadores de la facultad y tenía que echarla un cable como fuera. Menos mal que nos han ayudado bastante unos chicos de clase que también estaban un poco desesperados con la revista. Y al final... ¡he aprendido a maquetar con InDesign! Es de lo más entretenido, se te pasan las horas volando, y hasta tiene su gracia. Además, al final sí que van los Beatles en primera página. He tenido que persuadir con argumentos razonables, y lo he conseguido. ¡Dónde va a parar una portada con una foto de los Beatles, que una portada con Alaska o Fabio McNamara, o con cualquier sinvergüenza de esos! Jejeje. Más que nada, el problema residía en la calidad de las fotos encontradas. De los Beatles hay mil fotos en google, y quedaban mucho mejor. Bueno, no sé qué más contaros. Podría hablar de mil cosas que tengo en la cabeza, pero os aburriría. Y creo que ya he escrito bastante. ¡Ah! Se me olvidaba: mañana es mi último día de trabajo. Llevaré bombones para todas ellas, y una botella de Ballantines para bebérmela con mi jefe y con la chica nueva. Quien quiera que se apunte. Yo, encantada.

* Antes de que se me olvide un día más: la canción de todos estos días está siendo sin duda "Wolf Like Me" de Tv On The Radio. Me la bajé el viernes sin saber muy bien por qué, en mi afán por descubrir cosas nuevas...¡y no puedo parar de escucharla, es la leche!. Estoy buscando información sobre el grupo, porque creo que merece la pena, y lo digo habiendo escuchado sólo esa canción...

**La foto que he puesto es parte de la publicidad que hemos metido en la revista. Y ésta en concreto ha sido idea mía, la he puesto porque estos anuncios son curiosos y el diseño mola, ¿verdad? No he pretendido con ello incitar a nadie a fumar...Pero sí a beber, ¡a beber mañana conmigo en mi despedida de curranta!. Os espero. Hasta mañana.

Miércoles, 29 de Noviembre de 2006 22:57. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.

Me recreo en mi sentimiento

20061130232519-archivosurrealista.jpg

Son las 19:30. Me voy. Pero no me quiero ir. Me he quedado sola. Siempre lo he estado, pero hoy es diferente. Hoy me siento más sola que nunca. Y voy a apurar los últimos minutos acompañada de este inefable sentimiento de soledad. Quiero estar con él. A solas. Quiero recrearme en mis sentimientos. Me dan escalofríos. "Although I'm so tired I'll have another cigarette"... Me pregunto qué sentiré después. Me anticipo. Sé que nunca volveré a sentir lo que he sentido a lo largo de estos seis meses. Sé que siempre lo recordaré, con una infatigable sonrisa. ¿Llegaré a vieja? No sé si quiero. Pero todo me da miedo. He visto cosas que me han hecho preguntarme esto más de una vez. Más de una vez he sentido lo absurdo del ser humano. Me he recreado en mi vulnerabilidad. Me he visto en esas circunstancias insostenibles, irrefrenables. Pero hoy estoy aquí. Hoy es siempre. Hoy son las 19:45, no las 19:30. Sé lo que quiero. Sé lo que tengo ahora. Me anticipo al ahora. Me anticipo y añoro mi presente. Y vivo en el presente. Vivo en mi soledad de las 19.30, para siempre. Sólo espero que esa soledad nunca muera. Y que nunca me olvide. Que nunca me deje sola.

Jueves, 30 de Noviembre de 2006 23:25. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario No hay comentarios. Comentar.




Sonikelandia

"Un artista debería crear cosas bellas, pero no poner en ellas nada de su propia vida. Vivimos en una época en que se trata el arte como si de una forma de autobiografía se tratase. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día le mostraré al mundo cuál es; y por esa razón el mundo jamás verá mi retrato de Dorian Gray".
El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.

Temas

Archivos