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Metafísico y astrológico![]()
No he ganado el concurso ese de relatos. Bueno, en cualquier caso lo raro sería que ganara. Tampoco he quedado finalista. Pero no me importa. Es el primer concurso al que me presento y es normal. También sería lo normal que no me saliera el trabajo por el que llevo sufriendo casi ya tres meses. Mi gozo en un pozo. Estoy casi segura de que no lo conseguiré, aunque la noticia se sabrá a finales de mes, o sea, la semana que viene. La primera fase me fue bien (aprobé), por lo que me ha parecido muy cruel que en la segunda se hayan notado tanto los "favoritismos" y enchufismos varios; además de mi falta de experiencia, todo hay que decirlo. Creo que tendré que “conformarme” (estoy muy agradecida) con el nuevo proyecto con el que estoy trabajando. No lo diré porque nunca he dicho nada concreto aquí de mis trabajos; sólo informaré de que se parece a lo que he venido haciendo hasta ahora, desde que hace un año me licenciara. Aunque ahora es distinto: tengo compañeros de trabajo (para bien y para mal es mejor que trabajar sola: ¡yuhu!), y es un poco más variado. Y tengo un horario, madrugo, no como antes que me organizaba el día desastrosamente.
Últimamente me siento rara. No estoy contenta conmigo misma. Cuando me meto en la cama por las noches no paro de reprocharme cosas que hago mal o que no hago y debería, o que hago y no debería, (esto sobre todo). Resumiendo, creo que el problema es mi actitud. Es como si no quisiera luchar por nada y fuera aceptando las cosas como vienen. Mientras que antes quizá quería aprovechar el día y hacer muchas cosas útiles e intelectuales, ahora parece que hago todo lo posible para que el día pase rápido y yo no haya puesto en cuestión nada respecto a mi existencia o al mundo en el que vivo. Sólo me entretengo con necedades que la gran maquinaria que es la sociedad dirige a lo que yo antes consideraba el vulgo, y lo consideraba como un ente al que yo por supuesto NO pertenecía. Esto sonará un poco metafísico, pero noto que he cambiado y es a peor. O quizá sea una nueva etapa por la que tengo que pasar para regresar luego con más fuerzas, cuando venga la tormenta. No sería la primera vez que esto me pasa.
Nada más que decir. Quiero hacer muchas cosas y hago la mitad. Quería ese trabajo, un trabajo para toda la vida que me permitiría hacer esas cosas, pero si no tiene que ser, pues que no sea. Nunca se sabe lo que te deparará el destino o lo que tiene guardado para ti. Esto también puede que suene no ya metafísico, sino astrológico, y no me gusta nada. Pero es lo que pienso (o quiero pensar) a veces. ¿Qué mejor manera de animarse a uno mismo?
P.D: La foto es del perro que quiero tener: un portuguese waterdog (aunque creo que ese es spanish). ¡Son hipoalergénicos! La perfección NO era esto![]() Se me olvidó decir el otro día que presenté a un concurso de relatos – o más bien microrrelatos- una variante de lo del mosquito que escribí (porque sólo podía tener 99 palabras). El de 10 de junio dan los premios, ojala me toque algo. Sigo con la novela de coña y espero terminarla antes de que acabe el taller de novela (el 30 de junio). Últimamente tengo una necesidad imperiosa de viajar. Me entretengo en una página que te busca vuelo y hotel a la vez (no quiero hacer publicidad) y empiezo a meter en el buscador ciudades, fechas, y horas, para ver qué sale. Me imagino yendo a esos sitios, y veo que el dinero no es ningún problema, si puedes viajar entre semana, etcétera. El problema es que ahora no tengo trabajo (aunque antes ganara unos pocos euros como colaborata, era algo), y quiero tenerlo ya para poder hacer más cosas. No quiero hacer el cuento de la lechera, porque si tengo suerte en aquello que no conté, me esperan muchos viajes, independizarme, comprarme un coche, comprarme ropa a lo Paris Hilton (que no), y comer en restaurantes de cinco tenedores, de los que he tenido que escribir sin haber podido visitar primero. Hablando de comer, hace un par de días llegué sin planteármelo a una serie de blogs de chicas que no se definen como anoréxicas ni bulímicas, sino con unos términos que ahora se han hecho populares pero que antes les permitían pasar desapercibidas en el ciberespacio: proana (a favor de la anorexia, que para ellas es como una amiga, la llaman Ana) y promia (pro bulimia). En todos sus escritos hay una prosa poética desgarradora y exageradamente intimista, hasta la náusea (y nunca mejor dicho). Son extremadamente inteligentes y perfeccionistas, y como el protagonista de Mejor Imposible, que tenía que encender y apagar las luces cinco veces antes de entrar en casa, ellas cuentan las calorías hasta de un guisante (sobra decir que ni siquiera comen guisantes), se pesan cada día (por no decir cada hora) y son lo suficientemente responsables al no animar a ninguna chica más a que entre en su mundo; antes al contrario, las advierten y las muestran su realidad, su cruda realidad; muchas confiesan que se les cae el pelo, que éste se les ha quedado áspero, que sus uñas están amarillas, que se odian a sí mismas, por lo que se auto hieren, y que sólo buscan la perfección. Si por el camino a esa "perfección" (que por cierto, nunca llega) han de mentir a su familia, cargarse la relación de pareja, y joderse la vida, en definitiva, lo harán. Es una enfermedad y como tal hay que tratarla. Si tú te obsesionas con ser delgada porque en el colegio se reían de ti por ser gordita, y sufrías, o si ves que en las pasarelas siguen desfilando esqueletos andantes y que las que triunfan son las delgadas… ¿Qué puedes hacer? ¡Si en principio el axioma es hasta sencillo y concluyente! no comer. Eso lo puede hacer cualquiera con fuerza de voluntad. Ellas conocen las consecuencias, pero aún así continúan con su “suicidio”, como algunas lo llaman. ¿Cuántas veces no hemos dicho: “mira esa gorda con cara de mala leche”? Si no fuera gorda, no sería tan denunciable su cara de mala leche, ¿verdad? ¿Y qué decir de los comentarios de los chicos? Ellas dicen que si pesan 45 kilos todos van a estar detrás de ellas (aunque quizá lo harían si pesaran 50, o 55, más bien, pero su sentido de la proporción ya se ha distorsionado cuando llegan a los 50 kilos, siempre quieren más, es como un reto). Para las personas que se toman en serio su éxito basado en las apariencias (¿no está basada en ellas la sociedad?) esto es un mundo. Por lo demás, cuando no tienes otras cualidades y si, teniéndolas, los demás no saben valorarlas, ¿qué hacer? Es duro sentirse rechazado. Bueno no estoy justificando esto ni quiero seguir hablando de ello, pero el universo de estas chicas me parece apasionante, en el sentido de que lees sus escritos olvidándote por completo de la hora que era cuando empezaste a hacerlo; te hacen temblar; te quitan el sueño, y en el fondo, aportan una dimensión del ser humano que siempre ha estado ahí: el auto sacrificio, la auto flagelación, se trata de una especie de religión que hay que seguir aunque te dejes la vida en ello. Hablan de "Ana" como de un ente que te posee, que no te deja pensar por ti misma. ¡Es como si "Ana y Mía" fueran el demonio! Pero quizá no haya que ser tan abstractos y metafísicos. La cuestión es más sencilla. Las garras de la sociedad están apretando fuerte al cuello, y no se rendirán así como así. Esto sólo acaba de empezar. Martes, 19 de Mayo de 2009 13:02. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones. Hay 3 comentarios. El camino y las dos vías![]()
Señoras y señores, he vuelto. Hacía demasiado tiempo que no escribía. Se da la paradoja de que antes, cuando escribía a diario o casi a diario, me reprochaba a mí misma el hacerlo porque lo consideraba un vicio. Ahora sé que era un buen vicio, en todo caso, que poco a poco he sustituido por otros nada encomiables. Han ocurrido muchas cosas nuevas en mi vida; y ya no siento la necesidad de escribirlas, como antes. Terminé la colaboración y ahora estoy a la espera de conocer si las dos vías que se han abierto en mi camino me conducen a algún sitio (sobre todo una de ellas, que es la que más me interesa). Si lo consigo, diré de qué se trata, e invitaré a todos los que leéis este blog a una caña, o mejor, a una copa, qué narices… Mañana es un día importante y espero que haya otros dos más, no quiero decir nada; así que me despido, (no os quejéis, al menos he escrito algo por fin, después de ¡tres meses!, para quitar de la portada a ese mosquito desagradable). ¡Espero volver a escribir aquí chorradas más a menudo! * Foto: Dublín (abril 2009). Los mosquitos de Nuevos Ministerios![]() En Nuevos Ministerios hay mosquitos. En la estación de Nuevos Ministerios. En un banco del andén de la Línea 4 del Cercanías de la estación de Nuevos Ministerios. Esto no tendría nada de particular si los hubiera –los mosquitos- en un espacio abierto o en pleno verano. Pero no. En enero los mosquitos salen de sus guaridas y atacan a los futuros pasajeros de la línea 4 del Cercanías RENFE. Ignoro si pululan en otras vías, en otros andenes. Son feos, grandes, inmisericordes. Algunos sólo muestran una actitud amenazante que saben ocultar con maestría cuando les descubres. Me hacen pensar en los de Parque Jurásico. Miércoles, 18 de Febrero de 2009 01:26. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Escritos del resto del año. Hay 2 comentarios. 'Fashion huevos'![]() Estaba sola. Al fondo del todo. Sólo yo la vi. Con mis ojos miopes pero extrañamente avizores cuando se trata de captar bellezas como ésa. Sus ojos como botones y sus labios de cremallera me llamaban silenciosamente. Miércoles, 04 de Febrero de 2009 01:34. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones. No hay comentarios. Comentar. Consciencia de la estupidez![]() Hola a todos/as. Quien quiera que seáis. Hoy no he ido a currar. Me duraba la resaca de Nochevieja y tenía que descansar. Es lo que tiene ser freelance. He estado toda la mañana de compras con mi madre y mi hermana y ya he aviado a toda mi familia con los malditos regalos de Reyes. Me puse un poco talibán porque mi hermana pensaba que el libro que había pedido a los Reyes era el de Fernando Savater, cuando en realidad era el último de Juan José Millás. Reparé en que nadie me había escuchado realmente cuando dije que quería ese libro, así que al final me lo han comprado y me lo darán el día 6. Después comí unas croquetas de jamón, junto a una ensalada y una sartén de huevos rotos. Al poco volví a casa. Me metí al Facebook y me dio por escuchar el disco de Velvet Underground and Nico. Puse unos versos de la canción Venus In Furs en el mensaje de estado. No sé qué pensáis del Facebook, pero a mí cada vez me parece más ridículo. Sí, sé que estoy dentro, pero incluso desde esta perspectiva soy consciente de mi estupidez. Me pregunto si cuando la gente se hace fan del jamón serrano, de las niñas del anuncio de Bancaja o de la melodía de Movie Records, son conscientes de lo simple y absurdo que eso resulta. Yo me hago fan de escritores, músicos y películas que me gustan. Sí, me imagino que también tendrá su grado de estupidez. ¿Y cotillear? Es imposible no cotillear en el maldito Facebook. Y más yo, que lo quiero saber todo y siempre busco el lado más escabroso de la gente. En fin, creo que me voy a poner a leer en la cama. Hoy no he salido y en cierto modo me arrepiento. Podría estar tomándome un whisky en el bar bohemio de siempre para reírme un poco. Mi novela no va mal, ya llevo casi la mitad, aunque desde hace unos días, que escribí del tirón dos capítulos, no me han vuelto a dar ganas de escribir. Quizá mañana. O esta misma noche. Al fin y al cabo, no me falta material, pero quizá haya que dejarlo un poco en barbecho y cogerlo un día que realmente tenga ganas. Sin más. Releyendo![]() Me estoy releyendo Madame Bovary. Yo, que tan paranoica fui con los libros y me los quería leer todos. Como es físicamente imposible leerlos todos en una sola vida (aunque no hicieras otra cosa en el día que leer), cuando tenía algunos años menos nunca se me habría pasado por la cabeza releer. Ahora no soy tan purista. Me leí este libro de Flaubert cuando tenía 15 años y me impactó. Cada año me decía que tenía que volver a leer aquello, que algo tan bueno tenía que ser repensado, revivido, mejor. Pero quizá releer no sea la mejor idea. La buena sensación que te dejó un libro se puede desvanecer con otra lectura pasados unos cuantos años. Me ocurrió con El Retrato de Dorian Gray; que me fascinó con 18 y me decepcionó con 22 (o quizá esperaba ya demasiado). Pero espero que no me ocurra con ninguno más. Llevo más de la mitad de Bovary, y no sé cómo narices lo hace Flaubert para justificarlo todo y hacer que hasta la chorrada más impensable del libro tenga su importancia. La historia de mi novela es parecida a ésta, (aunque el tono, totalmente distinto); pero no sé si me va a servir la lectura. No sé por qué escribo todo esto. Hacía mucho que no lo hacía con regularidad y la verdad es que debería volver a escribir aquí. Antes estaba mucho más agobiada y no tenía dolores de cabeza y malurias como ahora. Quizá fuese porque me desahogaba en el blog. Aunque sea con pequeñas incursiones diarias que narran pequeñeces, voy a intentar volver, aunque no lo haga como Flaubert. Martes, 30 de Diciembre de 2008 00:51. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario. No hay comentarios. Comentar. Tres kilos del siglo XIX, por favor![]()
¿Cómo he llegado hasta aquí? Quiero eliminar lo superfluo de mi vida; pero ¿qué hacer cuando descubres que casi todo lo que haces en un día de tu vida es superfluo? Dormir, comer, trabajar en algo aburrido, llegar a casa y embotar la mente con panoplias que desconectan tu cerebro de tu propio cuerpo, que te manejan, te controlan, te alienan, te destruyen poco a poco hasta hacerte olvidar quién eres. Quién coño eres. Esa es la cuestión. Personas inteligentes y con las ideas claras, como decía Nietzsche, la mayoría de los seres humanos, incluso los hombres más sabios y las mujeres más encantadoras, carecen de conciencia intelectual. Estas personas, que antaño podían vanagloriarse de no seguir los cánones establecidos por la sociedad, ahora están sucumbiendo a lo superfluo. No quiero seguir empleando términos abstractos. Me remitiré a lo concreto. ¿Qué quieren de nosotros? ¿Qué quieren de mí? Mensajes subliminales que acaban consiguiendo su propósito: crear mentes huecas, que no saben pensar por sí mismas, ¡que no disponen ya de tiempo para pensar! Universitarios, gente de letras, de ciencias, economistas, médicos, futuros políticos, teóricos, todos, nos pasamos el día ocupando nuestra mente en banalidades: tener el coche más grande, tener coche, comprarme la nueva chaqueta de moda, comprarme lo que dice la tele, creer lo que dice la tele que hay que creer, hacer lo que la gente dice que hay que hacer, evitando el tiempo libre, la ociosidad verdadera, que es sentarte en tu cama, sin tele ni ordenador, mirar al frente, allí donde tienes el maldito bolso de Gucci que sólo es algo accesorio, las malditas botas preciosas de 80 euros que tantos quebraderos de cabeza te han supuesto… Sí, mirar ahí, a cualquier lado, y pensar. ¿Pensar en qué? Da igual, en nada; algo surgirá del silencio de la habitación. Se puede sintonizar una radio, abrir un libro y empezar a pensar, enriqueciendo tu existencia, ampliando tus horizontes, aprender de otras vidas aquello que le puedan aportar a la tuya. No eres el maldito ombligo del mundo. Ni tú ni las fotos que cuelgas en Tuenti, Facebook, MySpace. Ni tus fotos, ni las de Pepe Gutiérrez, ese compañero de clase con el que nunca hablaste pero que se emborracha con asiduidad y pone unas caras muy divertidas en las fotos. ¿Por qué no emborracharte con él en vez de ver sus fotos haciéndolo, accediendo así a una parte de su intimidad violada absurdamente por él mismo? ¿Por qué no renunciar de una vez a esta realidad fragmentada, engañosa, precaria y a la vez pesada hasta la náusea? ¿Por qué seguir sucumbiendo al dictado de las modas sociales? ¿Por qué no darse cuenta de que las cosas NO tienen por qué ser así? ¿Quién ha dicho que para triunfar hay que ser el más guapo y el más moderno, y tener todo aquello que tienen los demás? ¿Quién ha dicho que las noticias más importantes del día son las que saca tu periódico en primera página? ¿Quién ha dicho que los feos no tienen cabida en el paraíso? Si las nuevas tecnologías y la nueva forma de vida nos hacen tener todo el día el maldito culo en el asiento para ser así más felices y más modernos y estar más comunicados… ¿Por qué a la vez nos exigen tener un tipazo? Bueno, al fin y al cabo con una operación ahora se arregla todo. Nada es auténtico, nada permanece. No es más que un engaño y nadie es así verdaderamente feliz. Que me llamen arcaica, pero si la modernidad es esto… ¡por favor señor, póngame tres kilos del siglo XIX! Jueves, 11 de Diciembre de 2008 02:10. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Observaciones. Hay 2 comentarios. Una mierda encuadernada![]()
Eran buenos tiempos. Cuando escribía a diario en el blog. Sí, esos eran buenos tiempos. Ahora también lo son, pero de otra manera. Antes no estaba tan estresada ni tan confusa. Unamuno decía en Niebla, “quien no confunde, se confunde”. Yo antes no tenía nada demasiado claro, y era mucho más sabia y fuerte que ahora. Siempre estoy buscando un motivo para no ser feliz, y es que en el fondo es más divertido quebrarse la cabeza. Pero no demasiado, claro, que luego duele. La cabeza. Es mejor escribir. Sí, ya lo creo. Pero no he dejado de hacerlo, que nadie se crea. Estoy escribiendo…. ¡sorpresa! Una novela. Sí, la novela con mayúsculas. Lo vais a flipar cuando consiga editarla y se comercialice. Más de uno se va a quedar con la boca abierta. Puede que hasta me denuncien por ofensa a la moral pública y mi familia me deje de hablar. Pero es mi novela y punto. Mi maldita novela. Publicaría aquí los tres capítulos que tengo escritos, pero escuché que no era recomendable dejárselo leer a nadie y me da un poco de yuyu eso de los derechos de autor. A saber si alguien lo copia y luego yo no puedo defender que eso fuera mío. Aunque sea una mierda encuadernada, es mi jodida mierda encuadernada. Dios, creo que estar leyendo Trainspotting está ensuciando mi lenguaje de una manera bestial, y mis intenciones. Ahora cuando voy en el metro y me encuentro a un maldito cretino con la música de mierda que quiera llevar puesta en alto, me dan ganas de decirle que se meta ese jodido trasto por donde no le da el sol y me deje descansar después de un duro día de trabajo como colaboradora. Bueno, he de decir que yo antes tampoco es que escribiese como la autora de Mujercitas, pero ahora esa tendencia chabacana se está incrementado. ¡Ay! Si yo hiciese una novela como la de Irvine Welsh, mi familia sí que me dejaba de hablar. Es el consuelo que tengo. Mi novela en realidad no es para tanto, aunque puede herir sensibilidades, sobre todo algunas. Bueno, esto del libro que estoy contando que estoy escribiendo viene a cuento de que en octubre empecé un taller de novela y la profesora nos dijo que cada semana escribiésemos un capítulo de nuestra propia obra. Me quedé flipada cuando nos soltó eso. Yo pensaba que nos iba a hacer leer otros libros y nos iba a dar teoría y tal. Pero eso de la novela… Qué fuerte. A mí siempre me ha costado muchísimo escribir ficción. Ya lo veis en el blog. Mis relatos siempre han sido chapuzas. Y donde más cómoda me he sentido ha sido en el género autobiográfico o periodístico. Pero ahora he descubierto mi faceta novelesca. No se me está dando tan mal. Sobre todo gracias a los consejos de la profe. El otro día leí en clase mi primer capítulo y a ella le gustó bastante. De hecho la única pega que me sacó fue que debía detenerme más en algunas escenas a las que les podría sacar más partido y tal. Me dijo que le encantaba mi tono irónico, que la historia pintaba bien y le parecía divertida. Bueno, quizá sea una mierda, pero eso es lo que me dijo. Lo cierto es que yo puedo detectar cómo mejorar algunas partes de mis capítulos y eso, pero no sé verlo con ojos objetivos. Quiero decir, que no puedo abordarlo como si en vez de haberlo escrito yo lo hubiera escrito Pepe Pérez. Eso no. Es imposible. En fin, voy a apagar ya este maldito cacharro y voy a leer. Me está gustando Trainspotting, por cierto. Supongo que es ese atractivo o belleza que se puede encontrar en las cosas feas y asquerosas. Creo que Baudelaire dijo algo de eso. Pero no me hagáis mucho caso. Por cierto, escuchad el álbum After Bathing At Baxter’s, de Jefferson Airplane. Ya lo he dicho, pero me encanta ese grupo. Hacedme caso. Hasta mañana. Por los ojos![]() Es un dolor que te entra por los ojos. Mientras a mi madre le dolía la cabeza, a mí ayer me dolían locamente los ojos. En ningún lugar de este mundo se puede uno encontrar tantos sentimientos mezclados como en un velatorio. Mientras unos lloran desconsoladamente y no saben pensar en otra cosa, a otros les suena el móvil repetidas veces con una música escandalosa y ensordecedora; los del sillón de más allá debaten sobre qué película ver esa misma noche en el cine, y otros –a los que hace mucho que no veías- te preguntan que qué tal, que qué estabas estudiando; y osan apenarse cuando les dices que has hecho prácticas pero que ahora estás a la espera, y te desean mucha suerte. Pero todo resulta irónico. Te sientes culpable, sin más, por hacer que alguien en ese momento se esté interesando en tus insignificantes penurias. Pero más irónico resulta aún que en ese momento te llamen por teléfono para comunicarte que, si quieres, no tienes que seguir esperando una oferta de trabajo. ¿Qué haces después? ¿Puedes elegir entre los dos sentimientos, o te quedas en blanco y lo dejas a la espera hasta que la tormenta haya pasado? Da reparo reír, aunque sólo sea en una tímida ocasión, y aunque se trate únicamente de un esbozo de sonrisa inevitable. Pero la lágrima también es inevitable. Según me hago mayor, lloro más en los entierros. Cuando tenía 15 años, la muerte de algún familiar - hablando llanamente- me provocaba apenas un par de lágrimas y no modificaba demasiado mi estructura mental del día a día. Ahora, por determinadas circunstancias, la situación es más trágica y también me apeno por el fallecido, pero no sólo eso: instintivamente me pongo en el lugar de todos, de los más cercanos: hermanos, pareja, hijos; y no me hace falta nada más que verles para sentirlo. Después, cuando todo el mundo se va a sus casas, pienso que la vida sigue igual para todos menos para ellos, y que todo aquello –velatorio, misa, entierro, lloros- no ha sido más que una pantomima. Pero ¿qué más quiero? No lo sé, quizá intente encontrarle sentido a algo que, sencillamente, no lo tiene. Y quizá ésa sea, precisamente, su razón de ser. Viernes, 10 de Octubre de 2008 21:27. Autor: Soni In The Sky. #. Tema: Diario. No hay comentarios. Comentar. |
Sonikelandia"Un artista debería crear cosas bellas, pero no poner en ellas nada de su propia vida. Vivimos en una época en que se trata el arte como si de una forma de autobiografía se tratase. Hemos perdido el sentido abstracto de la belleza. Algún día le mostraré al mundo cuál es; y por esa razón el mundo jamás verá mi retrato de Dorian Gray".
El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde. Temas
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